12 feb 2013

The Hour (2ª Temporada)


Hace unos meses reseñé la primera temporada de la serie The Hour (2011, BBC), tras verla por segunda vez. Su continuación se ha hecho esperar – aparentemente por problemas de programación – hasta éste otoño. Pero la espera ha valido la pena, estos nuevos seis capítulos son otra maravilla que incluso supera la temporada anterior.
Tenía esta entrada programada para el mes de marzo pero, dado que la BBC ha anunciado hoy la cancelación de la serie, me ha parecido justo publicar la reseña hoy.

Aunque no sea imprescindible haber visto la primera temporada para seguir el desarrollo de ésta, sí que ayuda mucho a la hora de entender completamente las relaciones previas entre los personajes. En fin, el primer capítulo empieza casi un año después del final de la temporada anterior, con la llegada del nuevo jefe de noticias, Randall Brown (Peter Capaldi, In the Loop, The Devil's Whore). Hasta ahora este cargo, junto al de productor, era ocupado por Bel Rowley (Romola Garai, The Crimson Petal and the White, Emma). Durante estos meses Bel ha tenido que enfrentarse a la competencia del programa 'Uncovered', del nuevo canal ITV (hasta entonces la BBC era el único canal de la televisión inglesa). Desgraciadamente, también tiene problemas dentro de 'The Hour'. A su presentador, Hector Madden (Dominic West, The Wire, La sonrisa de Mona Lisa), se le ha subido la fama a la cabeza y cada noche frecuenta el local de dudosa reputación, 'El Paradis', propiedad de Raphael Cilenti (Vincent Liotta). Todo parece dar un giro, a mejor, para Bel cuando descubre que Mr. Brown ha vuelto a contratar a Freddie Lyon (Ben Whishaw, El Perfume, The Hollow Crown). A este, ya magnífico, set de personajes, siguen habiendo nuevos conocidos – como la genialísima Lix Storm (Anna Chancellor, Cuatro bodas y un funeral) o Marnie Madden (Oona Chaplin, Juego de Tronos) la, ya un poco harta, esposa de Hector– y se le añaden de nuevos – un viejo compañero de ejército de Hector, el Comandante Stern (Peter Sullivan, Los Borgia) y Bill Kendall (Tom Burke, Third Star, Grandes Esperanzas), el productor del programa 'Uncovered–. 
Si la primera temporada estaba inmersa en la crisis de Suez y en contraespionaje, la segunda se centra el la carrera armamentística – especialmente en el armamento nuclear y la instalación de misiles en todo el mundo – y, a la vez, el crimen organizado en Inglaterra. Bel lleva ya meses dándose cuenta del preocupante aumento de la violencia en las calles de Londres y un incidente entre Hector y una de las señoritas de compañía en 'El Paradis', Kiki Delaine (Hannah Tointon), pondrá a Bel y a Freddie trabajando juntos de nuevo en una historia, de la cuál subestiman los peligros. Los periodistas deberánb enfrentarse a dilemas morales –¿hasta qué punto perseguir una historia justifica poner en peligro vidas?– y personales –estos no los detallo, ¡spoilers!– mientras exploran todas las esferas sociales de Londres.
Además de esto, The Hour sigue queriendo hacer un buen retrato de la sociedad inglesa del final de los años 1950, poniendo en el ambiente los problemas de racismo y fascismo aún candentes, y se sigue centrando en el papel de la mujer en dicha sociedad. La verdad es que, aunque todos los personajes son una maravilla, los femeninos se llevan la palma. No puedo expresar con palabras lo geniales que son Bel Rowley, Lix Storm, Marnie Madden o Kiki Delaine, cada una a su manera, son personajes extraordinarios que luchan con las 'armas' que tienen a su alcance para sobrevivir en un mundo hecho por y para los hombres. Pero no acabaré este post sin complimentar a Dominic West, pero sobretodo a Ben Whishaw y a Peter Capaldi. Tenía mucha curiosidad por ver a Peter Capaldi en un rol distinto al de Malcom Tucker. Y muy distinto es. Es un personaje tan contenido, tan inhibido, pero a la vez puedes captar perfectamente, o parte, de lo que siente. Algo también increíble de esta serie, hay un montón de cosas que se perciben por gestos y miradas, por las sensaciones que transmiten los actores cuando estan juntos, es una pasada. Y Ben Whishaw, creo que en mi reseña de The Hollow Crown ya agoté todos los adjetivos posibles para alabar sus talentos como actor. En el último capítulo... escalofríos da su último parlamento. 
Faltaría nombrar, como en todas las series británicas, la excelente calidad de la ambientación. Todo el vestuario está muy bien cuidado – a quiénes les gusta la moda disfrutarán con los modelitos de Marnie Madden –, tanto como las referencias históricas, políticas y socio-culturales de la época.
Quizás lo único que me ha faltado en esta temprada es una mejor resolución para personajes como Bill Kendall o Camille (Lizzie Brocheré, American Horror Story), que, aunque me hayan encantado, aún no he comprendido exactamente qué aportaban a la trama, a parte de ser una forma de "entretener" a la pareja principal.

The Hour es una serie que entretiene, con un desarrollo lento y pausado, siempre manteniendo la tensión para luego acelerar los acontecimientos en el último par de capítulos. A mí me ha parecido muy interesante, con reflexiones que fácilmente se pueden extrapolar al mundo en el que vivimos ahora. Además, está a rebosar de excelentes actores que dan vida a personajes fascinantes. Es, sin duda, una gran serie (o "mini"-serie, tan sólo cuenta con seis capítulos por temporda) que recomiendo con creces a todo el mundo, ¡no tiene desperdicio!
Añado esto a posteriori. Desgraciadamente la BBC ha decidido cancelar la serie que se quedará sin tercera temporada... no puedo si no expresar mi descontento al ver que una serie de tanta calidad – y, si se me permite, no muy cara – se le niega la oportunidad de seguir un par de temporadas más – porque The Hour no es una serie que pueda tener diez temporadas – y se siguen otras que no le llegan a los talones... Claro que todo esto es cuestión de audiencia pero, aún así, me parece terriblemente injusto y frustrante.

The Classics Spin


Participo en el grupo de The Classics Club y en su reto de lectura. A parte del meme mensual, de vez en cuando organizan eventos, como la maratón de lectura que hubo a principios de enero. Bien, ahora es el turno de The Classics Spin. Se trata de hacer una lista de veinte clásicos que se quiere leer y ellos, este próximo lunes, escogerán un número al azar. El libro que corresponda a ese número deberá leerse antes del 1 de abril. 
Los veinte libros se dividen en cuatro categorías (para diversificar y poner la cosa un poco más emocionante): 

Cinco libros que 'temes' leer
Sybil o las dos naciones de Benjamin Disraeli
Los Hermanos Oppeman de Lion Feuchtwanger
 Fiesta de Ernest Hemingway
Suelo Virgen de Ivan Turguenev
País de Nieve de Yasunari Kawabata
 Cinco libros que quieres leer cuanto antes
Norte y Sur de Elizabeth Gaskell
Historia de dos ciudades de Charles Dickens
Domingo de Irène Némirovsky
Carnets de Maximilien de Robespierre
El Camino a Wigan Pier de George Orwell
Cinco libros que te son 'neutrales'
Lourdes de Émile Zola
Noche y Día de Virginia Woolf
Abajo y Arriba en París y Londres de George Orwell
El verano de San Miguel de un Forsyte de John Galsworthy
Noches Blancas de Fiodor Dostoyevsky
Cinco relecturas
1984 de George Orwell
Cumbres Borrascosas de Emily Brontë
El Príncipe de Maquiavelo
Eugenio Oneguin de Alexandr Pushkin
Vilette de Charlotte Brontë


Ordeno mi lista por orden alfabético de autor así que queda: 
1. Vilette de Charlotte Brontë
2. Cumbres Borrascosas de Emily Brontë
3. Historia de dos ciudades de Charles Dickens
4. Sybil o las dos naciones de Benjamin Disraeli
5. Noches Blancas de Fiodor Dostoyevsky
6. Los Hermanos Oppeman de Lion Feuchtwanger
7. El verano de San Miguel de un Forsyte de John Galsworthy
8. Norte y Sur de Elizabeth Gaskell
9. Fiesta de Ernest Hemingway
10. País de Nieve de Yasunari Kawabata
11. El Príncipe de Maquiavelo
12. Domingo de Irène Némirovsky
13. 1984 de George Orwell
14. Abajo y Arriba en París y Londres de George Orwell
15. El Camino a Wigan Pier de George Orwell
16. Eugenio Oneguin de Alexandr Pushkin
17. Carnets de Maximilien de Robespierre
18. Suelo Virgen de Ivan Turguenev
19. Noche y Día de Virginia Woolf
20. Lourdes de Émile Zola

11 feb 2013

Libros leídos en 2012

El otro día salió la última reseña de los libros que leí en 2012, ¡así que aquí va la lista completa!

ENERO  

      1. La Muerte en Venecia de Thomas Mann
      2. The Berlin Novels de Christopher Isherwood (reseña)
      3. On Canaan's Side de Sebastian Barry (reseña)
      4. Ecos de Sentir de Amparo Cervantes Deckler (reseña)
      5. Amor y Desamor de Amparo Cervantes Deckler (reseña)
      6. Des fleurs pour Algernon (Flores para Algernon) de Daniel Keyes
      7. The Remains of the Day de Kazuo Ishiguro (reseña)
      8. Els ponts de Madison County (Los puentes de Madison County) de Robert James Waller (reseña)
      9. Le Fantôme de l'Opéra (El fantasma de la Ópera) de Gaston Leroux (reseña)

FEBRERO

    10. I Capture the Castle de Dodie Smith (reseña)
    11. Homenatge a Catalunya de George Orwell (reseña)
    12. On China de Henry Kissinger
    13. Ida de Irène Némirovsky (reseña)
    14. The Perks of Being a Wallflower de Stephen Chbosky (reseña)

MARZO

    15. Dragonwyck de Anya Seton (reseña)
    16. ¿Quién quiere ser millonario? de Vikas Swarup (reseña)
    17. Le vin de solitude (El vino de soledad) de Irène Némirovsky (reseña)
    18. Historia económica de la España contemporánea de Albert Carreras Xavier Tafunell
    19. La pequeña princesita de Frances H. Burnett (reseña)
    20. Una Casa en Brandenburgo de Jenny Erpenbeck (reseña
    21. Los Juegos del Hambre de Suzanne Collins (reseña)
    22. Regeneration de Patt Barker (reseña)
    23. Matar a un Ruiseñor de Harper Lee (reseña)
    24. La mujer del teniente francés de John Fowles (reseña)

ABRIL

    25. The Last September (El último septiembre) de Elizabeth Bowen (reseña)
    26. En tierras bajas de Herta Müller (reseña)
    27. La Fortune des Rougon (La fortuna de los Rougon) de Émile Zola (reseña)
    28. Freakonomics de Steven D. Lewitt y Stephen J. Dubner (reseña)
    29. La Tempestad de William Shakespeare (reseña)
    30. Dojoji y otras historias de Yukio Mishima (reseña)
    31. Crónicas de la Guerra Civil: Un poeta en el frente de Miguel Hernández (reseña)
    32. Au Bon Roman (Buena Novela) de Laurence Cossé (reseña)
    33. Tender is the night (Suave es la noche) de Francis Scott Fitzgerald (reseña)

MAYO

    34. Mémoires d'Hadrien (Memorias de Adriano) de Marguerite Yourcenar (reseña)
    35. The Woman in White (La mujer de blanco) de Wilkie Collins (reseña)
    36. Quatrevingt-treize (El Noveinta-y-tres) de Victor Hugo (reseña)
    37. Catching Fire (En Llamas) de Suzanne Collins (reseña)
    38. The Secret Scripture de Sebastian Barry (reseña)
    39. Never Let Me Go (Nunca Me Abandones) de Kazuo Ishiguro (reseña)
    40. Desobediencia civil y otros escritos de Henry David Thoreau
    41. The Handmaid's Tale (El Cuento de la Criada) de Margaret Atwood (reseña)
    42. Lady Susan de Jane Austen (reseña)

JUNIO
    43. The New York Trilogy (La trilogía de Nueva York) de Paul Auster (reseña)
    44. Life of Pi (Vida de Pi) de Yann Martel (reseña)
    45. Mockingjay (Sinsajo) de Suzanne Collins (reseña)
    46. The Catcher in the Rye (El Guardián entre el Centeno) de J. D. Salinger (reseña)
    47. A Long Long Way (Un largo largo camino) de Sebastian Barry (reseña)
    48. Le journal d'un homme de trop (El diario de un hombre de más) de Iván Turgueniev (reseña)
    49. Réquiem por un campesino español de Ramón J. Sender (reseña)
    50. Les quatre vies du saule (Las cuatro vidas del sauce) de Shan Sa (reseña)
    51. Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda (reseña)
    52. Los dolores del mundo de Arthur Schopenhauer (reseña)
    53. Burmese Days (Días de Burma) de George Orwell (reseña)

JULIO

    54. Midnight's Children (Los hijos de medianoche) de Salman Rushdie (reseña)
    55. Arkham Asylum de Grant Morrison y Dave McKean (reseña)
    56. Poor Economics de Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo (reseña)
    57. El final del desfile de Ford Madox Ford (reseña)
    58. The Thousand Autumns of Jacob de Zoet (Mil Otoños) de David Mitchell (reseña)
    59. India de V. S. Naipaul (reseña)

AGOSTO

    60. Oryx and Crake de Margaret Atwood (reseña)
    61. La reina en el palacio de las corrientes de aire de Stieg Larsson (reseña)
    62. Cloud Atlas (El Atlas de las Nubes) de David Mitchell (reseña)
    63. La reine Margot (La reina Margot) de Alexandre Dumas (reseña)
    64. A Fine Balance (Un perfecto equilibrio) de Rohinton Mistry (reseña)
    65. Les Biens de ce Monde (Los bienes de este mundo) de Irène Némirovsky (reseña)
    66. L'espoir (La esperanza) de André Malraux (reseña)

SEPTIEMBRE

    67. Las uvas de la ira de John Steinbeck (reseña)
    68. The perfume garden (El jardín de perfume) de Kate Lord Brown (reseña)
    69. La vie devant soi (La vida ante sí) de Romain Gary (reseña)
    70. The Curious Incident of the Dog in the Night-Time (El curioso incidente del perro a medianoche) de Mark Haddon (reseña)
    71. The Children's Book de A. S. Byatt (reseña)
    72. Vol de nuit (Vuelo Nocturno) de Antoine de Saint-Exupéry (reseña)
    73. The Sense of an Ending de Julian Barnes (reseña)
    74. Adolphe de Benjamin Constant (reseña)
    75. Les fleurs du mal (Las flores del mal) de Charles Baudelaire (reseña)
    76. The Anatomy of Racial Inequality de Glenn C. Loury


OCTUBRE
   
    77. The Man of Property (El propietario), The Forsyte Saga #1 de John Galsworthy (reseña)
    78. The Italian (El Italiano) de Ann Radcliffe (reseña)
    79. Sueños de Felicidad de Lisa See (reseña)
    80. El precio de la desigualdad de Joseph Stigliz (reseña)
    81. A las orillas del Ganges de Rabindranath Tagore (reseña)


NOVIEMBRE

     82. The Cat's Table de Michael Ondaatje (reseña)
     83. Vía Revolucionaria de David Yates (reseña)
     84. La perla de John Steinbeck
     85. Les Dieux ont soif (Los Dioses tienen sed) de Anatole France (reseña)
     86. Poesia alemanya de VVAA
     87. Don't look now de Daphne du Maurier (reseña)
     88. Extension du domaine de la lutte (Ampliación del campo de batalla) de Michel Houellebecq (reseña)
     89. La princesa de Montpensier seguido de La Condesa de Tende de Madame de LaFayette (reseña)
     90. El marino que perdió la gracia del mar de Yukio Mishima (reseña)
     91. La rêveuse d'Ostende (La soñadora de Ostende) de Eric-Emmanuel Schmitt
     92. La muerte y la primavera de Mercè Rodoreda  (reseña)
     93. Of Mice and Men (De ratones y hombres) de John Steinbeck (reseña)


DICIEMBRE
     
     94. La violeta del Prater de Christopher Isherwood (reseña)
     95. Les vierges et d'autres nouvelles (Las vírgenes y otros relatos) de Irène Némirovsky (reseña)
     96. Siddharta de Herman Hesse (reseña)
     97. Moon Palace (El palacio de la luna) de Paul Auster (reseña)
     98. Angels and Insects (Ángeles e Insectos) de A. S. Byatt (reseña)
     99. La inquilina de Wilfell Hall de Anne Brontë (reseña)
   100. Nana de Émile Zola (reseña)
   101. A Moveable Feast (París era una fiesta) de Ernest Hemingway (reseña)

¡Encuesta sobre los mejores libros de 2012!


8 feb 2013

Nana de Émile Zola



Mi propósito de leer libros acumulados a lo largo de 2012 se fue un poco al traste cuando empecé Nana, que recibí por Navidad. Pero, en fin, valió la pena. Tenía demasiadas ganas de leer algo más de Émile Zola después de haber terminado con La Fortuna de los Rougon.

Resumen: Nana es una joven de dieciocho años, proveniente de una familia muy pobre, además de tener un padre alcohólico. Ahora vive por su cuenta en un piso diminito, costeado por un hombre mediocre. Ella es, oficialmente, una actriz de vodevil, una mujer fácil que busca prosperar siendo la amante de hombres poderosos.

Opinión: Nana es el noveno volumen (de veinte) de la saga de los Rougon-Macquart, una familia cuya historia se extiende a lo largo de todo el Segundo Imperio (el reinado de Napoleón III). Antes de empezar, quiero avisar de que no hace falta, en absoluto, haber leído ninguna de las novelas anteriores para seguir bien la trama. De hecho, haber leído alguno de los volúmenes anteriores no aporta nada, a parte de quizás, algunas (contadas) menciones al pasado de la protagonista.
En éste libro seguimos la historia de Nana, todos sus altibajos. El libro empieza con la premiere de "La Bella Venus", un vodevil en el que Nana interpreta a Venus. Pronto los espectadores se dan cuenta de que la joven no tiene ningún tipo de gracia a la hora de bailar y su voz es horrible y desafinada. Y, a pesar de eso, hay algo que fascina a todo el mundo, que hace que la obra sea todo un éxito. Tanto, que pronto Nana goza de los favores del príncipe de Escocia. Se trata, claro está, de un personaje inventado. Pero todos aquellos que aparecen en la obra están basados en personas reales, de quién Zola hizo una exhaustiva investigación. Mi conocimiento lo debo a la excelente edición que he leído, con las suficientes notas de páginas para tener información extra –y, en ocasiones, de gran ayuda – sobre el background del libro, pero sin abarcar un comentario literario. En fin, así empieza el libro y, a partir de ese momento, la vida de la joven da muchos vuelcos. Llega a sufrir la pobreza más extrema, vendiéndose en las calles de los barrios pobres de París por cuatro duros, para que un hombre la tome en una oscura callezuela. Es maltratada por los hombres que frecuenta, echada de su casa, zarandeada y ridiculizada. Pero también llega a lo más alto, a ser una "devoradora de fortunas", a tener a todos los hombres de clase alta a sus pies, cediendo a todos sus caprichos, arruinándose para poder pasar unas horas con ella. 
Entonces, ¿qué tiene Nana? Ojalá tuviera la respuesta. Quizás es su total despreocupación por todo, su cabeza hueca, su egoísmo, o esa actitud más allá del optimismo ante la vida. Ella se ríe de todo, de sus propias desgracias como de las de los demás, y esto la salva de muchos problemas. Ante todo, Nana es un personaje fascinante porque, a pesar de ser una inculta, basta, pagada de sí misma, sin ningún tipo de vergüenza, consigue "camelarse" (perdón por la expresión, pero estoy segura de que ella también lo expresaría en estos términos) a todos sus varios amantes y otros hombres de su vida para conseguir que bailen al son de su voluntad. Se trata de su venganza, por haberla hecho lo que es, por haberla abocado a esta vida, ahora ella les extrae no sólo hasta su último céntimo, si no hasta el último ápice de dignidad. Esto, sobretodo, va por el conde Muffat. Un hombre que, hasta que conoció a Nana, era el ejemplo de la rectitud. Pero al verla en el teatro, algo superior a él le dominará por completo, una pasión oscura (seguramente surgida de tantos años de represión), que le hará obsesionarse con ésta mujer.
En efecto, aunque Nana sea una novela homónima, con una prostituta de altos vuelos por protagonista, esto no implica que Zola sólo se centre en su vida. También hay lugar para otros miembros de casa nobles o burguesas. Esto sienta una oposición entre el mundo de Nana y el mundo, aparentemente tan recto y puro y, sobretodo, tan alejado del de la protagonista. Sin duda alguna, el autor denuncia la hipocresía de su sociedad, que tolera ésta explotación de las mujeres con buena cara, siempre que no sea fuente de escándalo. Además, las situaciones por las que pasa la joven no son nada fáciles. El escritor nos muestra escenas durísimas de maltrato y otras muestras de violencia y crueldad. En lo que se refiere al sexo, domina el arte de contar lo que ocurre en la alcova de Nana de una forma no muy explícita, pero que el lector puede entender perfectamente. Esto es cierto en la mayor parte de la novela. Luego hay un par de escenas en que directamente cuenta bastante bien – sin llegar a ser una novela erótica, lejos de ello, no hay nada remotamente romántico o excitante – lo que hacen, las "perversiones" a las que recurren para entretener a los señoritos (y esto debió causar escándalo cuando se publicó, en 1880).

En conclusión, Nana es, con razón, una de las obras más conocidas de Émile Zola. Se acerca a un problema de la sociedad de su época – que, desgraciadamente, perdura en la actualidad – y lo hace con su agudeza, con su gran capacidad para captar y describir ambientes. Y con un personaje, como es el de Nana, excepcionble e inolvidable. Quizás soy yo, que me acostumbro a su estilo, pero cada vez se me hacen menos pesadas, densas y descriptivas (de esto sí que no falta) sus novelas. En fin, ¡os animo a leerlo!

Los mensajeros de Oz


Normalmente no escribo entradas de cariz personal pero Polly me ha dado un excelente motivo dándome a conocer el grupo de bloggeros que forman parte de Los mensajeros de Oz
Se trata de una iniciativa en beneficio de la fundación Luis Olivares, que consiste en escribir relatos, tomar fotografías, hacer dibujos, para niños. Estos se compilarán en un libro y todos los beneficios irán a parar a esta fundación que está formada por padres y familiares de niños que padecen o han padecido cáncer. 

Considero que mis habilidades a la hora de escribir – y mi imaginación – se quedan cortas para participar activamente en éste proyecto, pero humildemente hago esta entrada para difundirlo en la medida que pueda. Me parece una iniciativa encomiable y espero poder hacer algo más por ellos en el futuro. El cáncer es... no hay palabras para describir la enfermedad ni lo que hace al ser humano. Ésta enfermedad puede llegar en cualquier momento, justamente porque es tan difícil de detectar, y tiene efectos inmediatos y devastadores. Si ya es difícil para un adulto, es imposible imaginar lo que puede ser para un niño o joven, a quién aún le queda tanto por vivir, y que... en fin, no quiero hablar de lo que no conozco, y además siendo un tema tan delicado y doloroso para muchas personas.
Lo increíble es que las personas que pasan por ello – y sus familias – sean capaces de sacar ésta increíble fuerza de sí mismos para seguir adelante, para tener esperanza y ser optimistas, para luchar y, a pesar de por todo lo que pasan, seguir buscando la felicidad. Y, si este proyecto puede ayudar a hacer sus vidas un poco mejores, a dar ayuda en la investigación para ésta enfermedad, es ya algo admirable y, espero, poder contribuir aunque sea de esta forma. 

En fin, os dejo su web por si tenéis alguna duda o si os interesa participar en el proyecto.
También tienen dirección en twitter y facebook.

5 feb 2013

Reseñas Express #6

Hace, ya ni me acuerdo, mucho tiempo leí La princesa de Clèves de Madame de LaFayette, una mujer noble francesa del siglo XVIII, y recientemente decidí animarme con dos de sus historias cortas, La princesa de Montpensier y La Condesa de Tende. Desgraciadamente su lectura no fue tan estimulante como la anterior. Por una parte, la narración es una burda descripción de eventos parecida a "La princesa volvió a su castillo, para estar allí varios meses en la compañía del Marqués de X, haciéndose amigos muy rápidamente. Tres meses más tarde, dadas unas circunstancias Y y Z se encontró al caballero de G, y sus ojos le evitaron, aunque sus mejillas ardientes la traicionaron". Así que se obvia desarrollos de relaciones entre personajes que podrían ser interesantes, para pasar a describirnos escenas muy minuciosamente. Realmente no hay una evolución de los personajes, simplemente la autora va moviéndolos de allí para allá, dejándoles reposar tres meses comprimidos en una frase, para llegar al punto en que tiene que cambiar el curso de la historia. Además, al haber sido escrita en el siglo XVIII, la moral está muy presente. Sus historias siempre siguen el mismo patrón: una joven noble bella y virtuosa y un joven hermoso y valiente (noble también, faltaría más) están enamorados pero por ciertos motivos (generalmente, ella está casada) no pueden vivir libremente su amor. Tras pasar por ciertas visicitudes, confesarse sus sentimientos, intentar verse a escondidas y demás, la virtud "triunfa", condenándolos a la muerte para no romper la moral o a una vida triste y solitaria. Tachán. De La princesa de Montpensier se hizo una película el año pasado, cuyo tráiler tampoco me ha acabado de convencer.

Tras leer Las uvas de la ira y La perla decidí leer De ratones y hombres de John Steinbeck. Por si no sois familiares con la historia, trata de dos hombres, George y Lennie, unos jornaleros en los Estados Unidos hacia la década de los treinta, que sueñan con ahorrar suficiente dinero como para comprar su propio terreno y vivir decentemente de sus ganancias. Existe una particularidad, Lennie tiene ciertas deficiencias mentales por lo que, aunque no es más que un niño grande, dado su enorme fuerza y tamaño, a veces causa más problemas de los que es consciente. El autor trata básicamente de ésta relación de amistad, de cuán unusual es en un mundo en el que los hombres están solos, abandonados a su suerte. También trata de sus sueños, inalcanzables, que todos sus compañeros saben imposibles, pero que aún así se suman a ellos, a creer que pueden tener un futuro así. Pero Steinbeck bien se cuida de dejar claro en el mundo en el que viven, los jornaleros siempre serán unos muertos de hambre, y que los terratenientes podrán seguir explotándoles.
Es un libro muy corto, eché de menos la poesía en la prosa del libro, es mucho más directo, pero a la vez con una menor carga de crítica social. Aún así, es una historia muy enternecedora.

Escritores, literatura y París, ¿qué puede ser mejor? Todo esto, y más, es lo que el lector encuentra en París era una fiesta de Ernest Hemingway. El autor, mirando atrás hacia esos años de su vida, relata su tiempo en la capital francesa. El libro está compuesto de capítulos cortos que narran ciertos aspectos de su día a día: su trabajo, su afición (y la de su mujer) por las carreras de caballos, la primavera en París, su encuentro con Ford Madox Ford (el escritor de El final del desfile), etc. Su descripción del París de la época es increíble, debió ser un lugar muy bullicioso, lleno de artistas y jóvenes promesas. Entre ellos se encuentra F. Scott Fitzgerald (el autor de El Gran Gatsby y Suave es la noche) con quién Hemingway estableció un estrecho vínculo de amistad. A veces se me hacía algo incómodo pensar de que estaba leyendo sobre cosas, personas, que realmente existieron, detalles (quizás no muy íntimos, pero escenas de su vida privada), pedazos de ellos mismos, era casi como el nivel extremo del fangirl/cotilla. Pero me lo pasaba tan bien leyéndolo... Además, es, en mi opinión, una excelente introducción a su autor (del cuál no había leído nada hasta ahora, pero que seguro que leeré más en el futuro). La forma de escribir de Hemingway es muy particular y yo, acostumbrada a escritores del XIX o que en todo caso son proclives a una descripción minuciosa, me encontré con un estilo poco familiar. El escritor es de pocas palabras, pero muy concisas, no gasta en frases subrayando las cosas, o en adjetivos. No te puedes perder ni una palabra de lo que escribe. Y me gustó que todo estuviera tan concentrado. En fin, muy recomendable para quiénes esten interesados en conocer ese mundillo, o los que quieran leer algo de Hemingway. También gustará a los que se lo pasaron genial viendo Midnight in Paris (la película está bastante inspirada en éste libro). Además, las reflexiones del escritor sobre su vida, su tiempo allí, cómo percebía las cosas, y las amistades y otras relaciones que allí trabó son todo un tesoro.

2 feb 2013

La inquilina de Wildfell Hall de Anne Brontë


Pocos son ya los libros escritos de la mano de alguna de las hermanas Brontë que me queden por leer. Hasta ahora, una de las "manchas" en mi expediente era la segunda, última,  y más conocida, obra de Anne Brontë. 

Resumen: Gilbert Markham es un joven, heredero de unas tierras, que siente cierta inclinación por Eliza Millward, la hija de un pastor protestante. El libro, escrito a forma de cartas, empieza con el anuncio de que Wildfell Hall vuelve a estar alquilado (quizás sólo me pasa a mí, pero me pareció un gran eco a Orgullo y Prejuicio de Jane Austen), en ésta ocasión por una joven viuda, Helen Graham, que viene acompañado de su hijo de cinco años, Arthur, y de una única criada. Al principio, Gilbert no sentirá ni tan siguiera curiosidad por la nueva inquilina pero poco a poco, cuando la conozca en un par de reuniones sociales, verá que es una mujer extraordinaria y irá enamorándose de ella. Pero hay un secreto, algo terrible que ella parece reticente a confesar, se interpone entre ellos.

Opinión: Creo que La inquilina de Wildfell Hall es una novela que debió causar escándalo cuando se publicó, en 1848. Quizás no por la crudeza de sus escenas – ese mismo año salieron a la luz Mary Barton de Elizabeth Gaskel y algún libro de Charles Dickens, no de crítica social –, si no por ser libro claramente feminista, en especial para la época. A través del diario íntimo de la protagonista, abarcando desde el inicio de su primera "temporada" hasta su quinto año de matrimonio con Mr. Huntingdon. Allí, Anne Brontë expone con suma claridad y precisión la sumisión que debe subir la mujer a lo largo de su vida. Primero, ante sus padres o tutores, que desean una boda a toda costa, sea por motivos monetarios sea simplemente para deshacerse de ella. O de los jóvenes elegibles como maridos, que les prometen una vida conyugal de ensueño, pero que sólo buscan una niñera y ama de llaves que les deje hacer lo que les parezca. Tras la boda, la mujer está completamente a la merced de su marido, siendo casi (o sin el casi) de su propiedad, no pudiendo valerse de sí misma, y con la ley en contra. Una esposa se halla absolutamente sola, aislada, sin poder recurrir a nadie para remediar su situación. No sólo eso, si no que la sociedad asume que su rol es aguantar el yugo del matrimonio, y seguir sonriendo a los invitados como si todo fuese como la seda. Los sufrimientos de la protagonistas y demás personajes femeninos son notablemente explícitos. Las depravaciones de los hombres no sólo se limitan a las ya casi aceptadas infidelidades, si no que también tienen graves problemas de alcoholismo e incluso de maltrato hacia sus mujeres. 
Los personajes femeninos son bastante distintos los unos de los otros. Por supuesto, Helen es todo un ejemplo, que pasa de la dulce e inocente niña, creyendo que con su amor puede cambiar a un hombre, para convertirse en una mujer tenaz y decidida, que busca liberarse de su marido. Pero hay otras mujeres, algunas más débiles que Helen, y otras que, justamente, disfrutan haciendo sufrir a sus maridos. En cambio, en el caso de los hombres no hay excepción, todos son ruines, de débil voluntad, mentirosos, egoístas, egocéntricos,.. en fin, un sinfín de adjetivos para dejar claro que causan verdadera repulsión y disgusto al lector, ni uno se salva. Bueno, quizás el narrador, Gilbert. Aunque es cierto que éste sólo es un mero receptáculo para la autora, un personaje con escasa identidad a parte de ser el vehículo transmisor de la historia. De hecho, para ser más Helen quién decide, quién crea y hace avanzar la historia, que su narrador. 
Pero hay algo en esta novela que no me acabó de convencer, que hizo que tampoco me entusiasmase mucho. No puedo decir exactamente el qué, pero intentaré encontrar puntos que me incomodaron. Quizás el primero sea la cantidad de referencias religiosas, no, la religiosidad del personaje principal, Helen. Esto es algo que me pasa también con Charlotte Brontë, sobretodo en sus primeras novelas. ¿Y qué les pasa a las Brontës? Pues que su padre era un miembro de la Iglesia anglicana (y además pasaron gran parte de su infancia en un internado, viviendo en condiciones bastante precarias) por lo que, supongo, deberían recibir una amplia educación religiosa. También está el hecho de que en aquella época todo hijo de vecino debía conocer bien las Escrituras y, por supuesto, la mayoría eran devotos creyentes. Por lo tanto, dadas las circunstancias, no sorprende que los personajes de sus novelas sean unos cristianos modélicos. (Hay que decir que no todos los libros de esa época hacen tanto hincapié en este aspecto, aunque siempre está más o menos presente creo). La extrema bondad, piedad y benevolencia de Helen, sus intentos, siempre bienintencionados, de llevar a su marido por el camino de la redención, etc, me ponían algo nerviosa. Pero esto, me temo, es más una culpa achacable a mí que al libro. Luego está la trama, a mí se me hizo bastante lenta, con una narración algo densa; no tenía especial ganas por continuarlo. Y, como he mencionado antes, los personajes no son extremadamente interesantes.

En conclusión, creo que La inquilina de Wildfell Hall es una novela de lectura obligatoria para cualquier persona aficionada a las hermanas Brontë. Creo que incluso se pueden encontrar ciertas similitudes entre ésta y Jane Eyre, no en la trama, si no en el tema de la independencia de la mujer. Es un buen libro, pero se debe tener en cuenta el contexto en el cuál se escribió.

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