18 may. 2013

The Wire (1ª Temporada)


Hace ya siglos que cada vez que hablo con alguien de series me dice: ¿Has visto The Wire? Ante mi negativa, la respuesta puede ser que tampoco la ha visto, pero ha oído que es buenísima, o que la ha visto y entonces me insta a que la vea al instante, que es brillante. Así que, tras haberme dado la lata hasta más no poder, me decidí a zanjar el asunto y ver la primera temporada.

Sinopsis: La serie se sitúa en la ciudad de Baltimore, Maryland, en la costa Este de los Estados Unidos en el 2002. Jimmy McNulty (Dominic West, The Hour, The Devil's Whore, Appropriate Adult) es un detective de Homicidios que, tras un caso de asesinato a un testigo, le habla al juez sobre Avon Barksdale (Wood Harris) y su red de drogas por toda la banda Oeste de la ciudad. Así que, molestando a varios altos cargos de la policía, se monta un equipo de investigación un tanto peculiar y con escasos recursos.

Opinión: Antes de todo, tienen razón todos aquellos que me recomendaron la serie. Aún no sé si calificarla de serie mítica o no, porque tan sólo he visto la primera temporada, pero va en buen camino. 
La serie retrata los bajos fondos de una ciudad como Baltimore, llena de corrupción, violencia, drogas y pobreza. Para ello la serie se centra tanto en lo que ocurre en el departamento de policía como en la organización de Barksdale. 

En el grupo que investiga a Barksdale se encuentra McNulty, un policía que que se lo tiene bastante creído y que pone el trabajo como máxima prioridad en su vida. Pero el 'líder' del grupo es el Lt. Daniels (Lance Reddick, Fringe), un hombre con una carrera ya en vista, que no quiere dejar que un caso tan impopular la impida su ascenso. La única componente femenina del grupo es la detective Kima Greggs (Sonja Sohn, Burn Notice), una gran policía que intenta hacerse un hueco en un mundo de hombres. Y están unos cuantos más: un enchufado que parece molestar más que nada, un curioso agente de una remota unidad, y dos policías que necesitan adrenalina. Todos estos sufren cambios trascendentales a lo largo de la serie. No hay ninguno que sea 'bueno' per se, todos tienen sus defectos y sus ambiciones, y sin embargo es imposible no acabar queriendo a (casi) todos los personajes. Porque con el caso, se dan cuenta de cosas sobre ellos mismos, sobre quiénes son realmente y sobre lo que quieren. Pero también hace que los descubra el espectador los personajes. 
Esto en lo que concierne a los que trabajan directamente en el caso, luego hay una serie de oficiales de rango superior que tienen los ojos puestos en el desarrollo del caso. Entonces es cuando ves toda la lucha de intereses, tanto del jefe de la unidad por mantener el porcentaje de casos resueltos, como el de rango superior por quedar bien con el senador u otro político,... En fin, que se ve que, en realidad, ninguno tiene un interés real en limpiar las calles de Baltimore, parece como algo secundario. Y desgraciadamente me temo que muy real. Una de las cosas que sale, aunque sólo fugazmente, es el vaciado de recursos que tiene la unidad de lucha contra la droga (y supongo que de otras unidades) tras el 11-S para centrarse en el terrorismo, mientras que el tráfico de sustancias es sin duda el mayor problema de la ciudad. 
Y luego están los otros, los supuestamente malos. Tenemos a los que están en la calle, repartiendo la 'mercancía', algunos son niños de dieciséis años que deben alimentar a sendos niños. El que mayor protagonismo tiene es D'Angelo Barksdale (Lawrence Gillard, Gangs of New York, El Maquinista), el sobrino de Avon, que le han encargado manejar la zona de las Towers tras haber metido la pata. Y, a parte de Avon, está su mano derecha, Stringer Bell (Idris Elba, Luther, Thor, Prometheus), que maneja el dinero. Son personas que manejan droga, la venden, dan palizas, e incluso matan a personas sin parpadear, sin ningún tipo de remordimiento. Lo genial de la serie es que también consigue que lo veas desde su punto de vista – no es que justifique el tráfico de drogas –, que entiendas por qué son así y en qué mundo viven. En medio de los dos mundos está Bubs (Andre Royo), una especie de Lazarillo moderno adicto a la heroína. Es un personaje fantástico, que parece sin escrúpulos pero que ayuda en lo que puede a la policía para identificar a los pertenecientes a la red de Barksdale. 
No quiero decir mucho más sobre los personajes, espero que los descubráis.
Sobre la realización, la trama es de avance lento, la investigación progresa poco a poco, con muchos contratiempos y con innumerables impedimentos. Pero, al menos para mí, me interesó desde el primer minuto. De hecho, la primera escena de la serie ya es brillante, un perfecto anticipo de lo que hay por delante. Los actores son buenos, tampoco no es que la serie en sí dé ocasiones para que, individualmente, se luzcan, pero su ritmo les da espacio para poder desarrollar bien el personaje, si se está atento. Eso sí, al principio, hay tantos personajes, tantos rangos y departamentos de policía y, sobretodo, un vocabulario tan distinto al que, al menos yo, estaba acostumbrada, que es muy fácil confundirse; pero no es nada que no se supere en un par de capítulos.

En fin, me ha encantado esta primera temporada y espero ver la siguiente pronto. Quiero seguir viendo a McNulty y a sus compañeros, y ver como sigue la caza a los Barksdale. Además, la serie es un retrato despiadado de las zonas pobres de los Estados Unidos, de la corrupción que campa libre por ahí, un reflejo muy alejada de la imagen perfecta de las películas, donde los buenos son buenos y luchan por la justicia (y además triunfan).



4 comentarios:

  1. Gracias, no la conocía me la apunto. En casa nos gustan mucho las series. Ahora hemos descubierto Misfits, es inglesa, diferente, divertida y buena.

    ResponderEliminar
  2. Ohhhh has comenzado a ver mi serie favorita de todos los tiempos, espero que la disfrutes. Es que me pongo a pensar en todo lo que te queda por ver y me das hasta un poco de envidia :P Personajes como Omar Little, Lester Freamon, Carcetti, Pryzbylewski, McNulty... es que son de lo mejorcito que ha dado la tv. Y cuando veas la cuarta temporada... Fíjate lo que me gustó que no llevaba ni 5 capítulos vistos y nos compramos un pack con la serie enterita. UFff ya me estoy emocionando. Lo dicho, que la disfrutes! Y por cierto, me gusta mucho tu blog. Un saludo!

    ResponderEliminar
  3. A mi también me la han recomendado por activa y por pasiva, pero así de primeras no me gusta el argumento, no me parece mi tipo de serie... pero es posible que le de una oportunidad, lo mismo me sorprende.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  4. Que pena que el autor del blog sólo haya hecho referencia a los elementos lineales de la tramas, lo interesante de la serie es cómo refleja la realidad de la ciudad decadente postindustrial, de cómo es la policia, simples ganapanes que no tienen interés alguno en su trabajo y lo hacen de modo rutinario y superficial, de manera que puedan obtener un sueldo nescafé, de esos que te dan sin hacer nada, cómo a las autoridades corruptas les dá lo mismo y cómo la corrupción está en todas partes, en el policia que se autolesiona para no tener que trabajar y conseguir una jubilación por inutilidad para el servicio, en los que sólo quieren horas extras para dormir en la oficina sin hacer nada en cómo los traficantes campan a sus anchas y ocupan el lugar del estado que ha hecho mutis por el foro, en fin la degradación que se puede identificar en cualquier ciudad post industrial española, a poco que se habran los ojos y que en nuestro casa enlaza directamente con la gobernación del pais, de los lobbys de la banca y los políticos que como lobos famélicos nos desangran a dentelladas, de las eléctricas que no cesan de subir los precios y de las petroleras que nos sangran con un precio de la gasolina que suben cuando sube el petróleo pero no bajan cuando aquel lo hace, un grupo de mafiosos que en connivencia de un estado ausente nos tiene contra la pared, como lo está la ciudad de Baltimore.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...