13 oct. 2012

Las uvas de la ira de John Steinbeck


Por mi cumpleaños me regalaron este clásico de la literatura americana, Las uvas de la ira de John Steinbeck. Sabía más o menos que trataba de la Gran Depresión de los años 1930, tampoco he visto su adaptación a la gran pantalla de 1940, pero no mucho más. También ignoraba que Steinbeck había recibido el premio Pullitzer (que ganó otras dos veces) por ésta novela y, en 1962, el premio Novel de literatura.

Resumen: Tom Joad regresa a su hogar después de pasar cuatro años en una cárcel de Oklahoma por matar a un hombre. Al llegar a su casa se la encuentra vacía y descubre que el banco ha echado a su familia por no poder hacer frente a los pagos, que ya estaba empobrecida debido a la llegada de los tractores. Su única solución es ir a California, dónde se supone que hay trabajo para todo el mundo.

Opinión: Ésta novela es todo un clásico, uno de esos que casi todo el mundo conoce pero que poca gente ha leído. Pero creo que, ahora más que nunca, Las uvas de la ira es una novela muy actual. Primero, me sorprendió el libro porque, a pesar de sus casi ochocientas páginas, se lee muy rápidamente. Enseguida entramos en las vidas de la familia Joad, compuesta por los abuelos, los padres, dos tíos, y cinco hijos, una de las hijas está casada. A estos se les une Jim Casy, un ex-predicador que tampoco tiene dónde ir. En su viaje se encuentran a muchas personas en situación tan precaria como la suya, que también buscan sobrevivir viajando al Este. Pero es durante el viaje que el lector conoce a la unidad familiar de los Toad, que poco a poco se irá desmoronando por las graves circunstancias que irán sufriendo a lo largo de la novela. 
Cada personaje tiene un carácter muy marcado que a su manera nos transmite la realidad de la 'América profunda' de aquellos años. Desde la vida en la prisión, pasando por la dura existencia del campesinado tradicional, hasta la prácticas religiosas (que recuerdan un poco a algunas secuencias del opening de True Blood) que rallan la locura. Son personajes que no entienden lo que les ocurre, que simplemente buscan una forma de mejorar su vida. En efecto, si algo sorprende es que la mayoría de personajes, hasta el final de la novela, siguen pensando de que, aunque no tengan trabajo en los próximos seis meses o más, conseguirán uno, fijo, ahorrarán y podrán comprarse una casita con un perro. No ven que siempre serán unos explotados, que están en un círculo vicioso en que su miseria sólo puede engendrar más miseria. 
Cuando llegan a California se dan cuenta de que está muy lejos de ser la tierra prometida y, a pesar de esto, siguen con la esperanza de que la suerte les sonreirá y podrán trabajar duro, lo que será debidamente recompensado. En ésta parte de la novela es cuando uno se da cuenta de lo que ocurrió en Estados Unidos durante la crisis. Ya sabía que la depresión fue especialmente dura en los USA, pero no tenía ni idea hasta qué punto. En Las uvas de la ira se ve como los grandes terratenientes se aprovechan sin piedad de la desgracia de los campesinos desposeídos, imponiéndoles un sueldo cada vez menor que apenas alcanza para subsistir, que les tratan con odio y desdén porque saben que su situación es desesperada. Además, recurren a sus esbirros en la policía, o a sus secuaces particulares, para evitar que haya cualquier tipo de organización entre ellos. Es un libro muy duro, que cuenta situaciones descorazonadoras, en las que el lector comprende cuán impotentes son la multitud de emigrantes pobres y afamados. 
Como he comentado antes, a lo largo del libro vemos como la familia de los Joad va desmoronándose, a pesar de los intentos de Madre por mantenerla junta. El viaje en sí es demasiado para algunos, tanto física como mentalmente. Pero más cosas ocurren que hacen que la estructura de los Joad cambien. Por ejemplo, al no trabajar, el padre pierde toda autoridad. Pero la solidaridad dentro de la familia se sustituye por la solidaridad entre familias. Dadas las circunstancias dramáticas en las que se encuentran, los personajes (todos los que conocemos a lo largo de la novela) tienen tendencia a ayudar a los demás. Por mucho que la situación empeore, por muy pobres que sean, siempre se ayudan los unos a los otros. Esto desemboca a la última escena del libro, que es brutal, que te deja la mente en blanco durante minutos, y marca esto a la perfección. Lo curioso es de que, a pesar de estar dispuestos a compartirlo todo, vemos pocas muestras de organización para conseguir unas condiciones de trabajo dignas. También es cierto que tanto los terratenientes como la policía emplearán todos los medios a su alcance para romper cualquier tipo de acuerdo entre los jornaleros.
Finalmente, la forma de escribir de Steinbeck me ha dejado impresionada. Es muy concisa pero a la vez usa imágenes extremadamente poéticas. De hecho, entre desventura y desventura de la familia Joad hay capítulos cortos que cuentan, de forma general, ciertas situaciones específicas de la época. Esto puede ir desde la recogida de algodón, hasta el día a día de un vendedor de coches de segunda mano o de una chica trabajando en un bar de carretera.  Son personajes anónimos, vidas que podrían ser la de cualquiera, la de miles de personas, por lo que tienes la sensación de estar ante una masa de gente desgraciada, luchando con todas sus fuerzas por tener un mejor futuro, pero que saben (aunque no lo reconozcan) que están condenados a ser unos muertos de hambre para toda su vida.

En conclusión, Las uvas de la ira es una novela genial, muy apropiada para los tiempos que estamos viviendo – es fácil trazar paralelismos entre ésa época y la nuestra –, y que además está escrita de forma magistral. Durante la travesía de los Joad nos encariñamos con los personajes, que sufren lo imaginable y son testigos de la más vil explotación de los seres humanos, rayando la esclavitud. Es un libro que se debe leer con un estómago fuerte y en un buen estado de ánimo. Pero, realmente, es muy recomendable. No os asustéis por el número de páginas, ¡está lejos de ser un 'tocho'!

7 comentarios:

  1. Este es uno de esos libros que conoces el título, pero no sabes ni siquiera de qué trata. Tiene pinta de ser una buena lectura, no he leído ninguna novela sobre la Gran Depresión. Me lo apunto. ¡Gracias por la reseña! Un beso =)

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  2. Steinbeck es un escritor con mayúsculas. Tiene una forma de narrar que te atrapa totalmente y en 'Las uvas de la ira' lo demuestra con creces (¡y ese final!). A mí me gustó mucho también 'Al este del edén', lo leí después de haber visto la película un montón de veces porque soy fan de James Dean y me encató!

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  3. La lei hace un par de años y me gustó también mucho, al principio me costó un poco pero luego ya sin problema, se lee muy bien
    besos

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  4. Me dan mcuha pena la cantidad de familias que se fueron a trabajar a esas plantaciones como esclavos, para que luego sólo les pagaran en cheques para la tienda de la plantación, cuyos alimentos eran tres veces más caros que en cualquier otro lugar. Yo ahora me estoy leyendo The Pearl, también de Steinbeck, y está bastante bien ;) Un beso

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  5. Una maravillosa novela. Me la leí hace mucho tiempo pero no me importaría dedicarle una relectura.
    Besos,

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  6. Una novela que tengo que leer!
    besitos

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  7. Yo tuve la desgracia de tener que leerla para inglés en segundo de bachillerato. Y digo desgracia porque mi inglés siempre ha sido bastante catastrófico así que me fue imposible disfrutarla, además sospecho que sería una versión bastante reducida... siempre me he quedado con ganas de leer algo más de Steinbeck (que tengo la casa de llena de sus libros)... a ver si saco tiempo para "Al este del Edén"....
    ;-)

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