5 de feb. de 2013

Reseñas Express #6

Hace, ya ni me acuerdo, mucho tiempo leí La princesa de Clèves de Madame de LaFayette, una mujer noble francesa del siglo XVIII, y recientemente decidí animarme con dos de sus historias cortas, La princesa de Montpensier y La Condesa de Tende. Desgraciadamente su lectura no fue tan estimulante como la anterior. Por una parte, la narración es una burda descripción de eventos parecida a "La princesa volvió a su castillo, para estar allí varios meses en la compañía del Marqués de X, haciéndose amigos muy rápidamente. Tres meses más tarde, dadas unas circunstancias Y y Z se encontró al caballero de G, y sus ojos le evitaron, aunque sus mejillas ardientes la traicionaron". Así que se obvia desarrollos de relaciones entre personajes que podrían ser interesantes, para pasar a describirnos escenas muy minuciosamente. Realmente no hay una evolución de los personajes, simplemente la autora va moviéndolos de allí para allá, dejándoles reposar tres meses comprimidos en una frase, para llegar al punto en que tiene que cambiar el curso de la historia. Además, al haber sido escrita en el siglo XVIII, la moral está muy presente. Sus historias siempre siguen el mismo patrón: una joven noble bella y virtuosa y un joven hermoso y valiente (noble también, faltaría más) están enamorados pero por ciertos motivos (generalmente, ella está casada) no pueden vivir libremente su amor. Tras pasar por ciertas visicitudes, confesarse sus sentimientos, intentar verse a escondidas y demás, la virtud "triunfa", condenándolos a la muerte para no romper la moral o a una vida triste y solitaria. Tachán. De La princesa de Montpensier se hizo una película el año pasado, cuyo tráiler tampoco me ha acabado de convencer.

Tras leer Las uvas de la ira y La perla decidí leer De ratones y hombres de John Steinbeck. Por si no sois familiares con la historia, trata de dos hombres, George y Lennie, unos jornaleros en los Estados Unidos hacia la década de los treinta, que sueñan con ahorrar suficiente dinero como para comprar su propio terreno y vivir decentemente de sus ganancias. Existe una particularidad, Lennie tiene ciertas deficiencias mentales por lo que, aunque no es más que un niño grande, dado su enorme fuerza y tamaño, a veces causa más problemas de los que es consciente. El autor trata básicamente de ésta relación de amistad, de cuán unusual es en un mundo en el que los hombres están solos, abandonados a su suerte. También trata de sus sueños, inalcanzables, que todos sus compañeros saben imposibles, pero que aún así se suman a ellos, a creer que pueden tener un futuro así. Pero Steinbeck bien se cuida de dejar claro en el mundo en el que viven, los jornaleros siempre serán unos muertos de hambre, y que los terratenientes podrán seguir explotándoles.
Es un libro muy corto, eché de menos la poesía en la prosa del libro, es mucho más directo, pero a la vez con una menor carga de crítica social. Aún así, es una historia muy enternecedora.

Escritores, literatura y París, ¿qué puede ser mejor? Todo esto, y más, es lo que el lector encuentra en París era una fiesta de Ernest Hemingway. El autor, mirando atrás hacia esos años de su vida, relata su tiempo en la capital francesa. El libro está compuesto de capítulos cortos que narran ciertos aspectos de su día a día: su trabajo, su afición (y la de su mujer) por las carreras de caballos, la primavera en París, su encuentro con Ford Madox Ford (el escritor de El final del desfile), etc. Su descripción del París de la época es increíble, debió ser un lugar muy bullicioso, lleno de artistas y jóvenes promesas. Entre ellos se encuentra F. Scott Fitzgerald (el autor de El Gran Gatsby y Suave es la noche) con quién Hemingway estableció un estrecho vínculo de amistad. A veces se me hacía algo incómodo pensar de que estaba leyendo sobre cosas, personas, que realmente existieron, detalles (quizás no muy íntimos, pero escenas de su vida privada), pedazos de ellos mismos, era casi como el nivel extremo del fangirl/cotilla. Pero me lo pasaba tan bien leyéndolo... Además, es, en mi opinión, una excelente introducción a su autor (del cuál no había leído nada hasta ahora, pero que seguro que leeré más en el futuro). La forma de escribir de Hemingway es muy particular y yo, acostumbrada a escritores del XIX o que en todo caso son proclives a una descripción minuciosa, me encontré con un estilo poco familiar. El escritor es de pocas palabras, pero muy concisas, no gasta en frases subrayando las cosas, o en adjetivos. No te puedes perder ni una palabra de lo que escribe. Y me gustó que todo estuviera tan concentrado. En fin, muy recomendable para quiénes esten interesados en conocer ese mundillo, o los que quieran leer algo de Hemingway. También gustará a los que se lo pasaron genial viendo Midnight in Paris (la película está bastante inspirada en éste libro). Además, las reflexiones del escritor sobre su vida, su tiempo allí, cómo percebía las cosas, y las amistades y otras relaciones que allí trabó son todo un tesoro.

2 comentarios:

  1. Aunque soy relativamente nueva por aquí, empiezo a ver que te gustan los clásicos. Pese a que me han recomendado encarecidamente "Las uvas de la ira", uno de los libros del autor que más me apetece es "Los vagabundos de la cosecha". Respecto a Hemingway, todavía no he leído nada; eso sí, hace poco me topé con una crítica a su pluma en "Mujeres".

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    1. Sí, la verdad es que leo bastantes clásicos, aunque últimamente estoy haciendo especial esfuerzo en leer cosas de éste siglo xD No conocía "Los vagabundos de la cosecha", me lo apunto! Yo leí (y reseñé) 'Las uvas de la ira' hace unos meses y me encantó, me sorprendió muchísimo. También tengo pendiente, del mismo autor, 'Al Este del Edén' :)

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