6 jul. 2013

A Modern Comedy de John Galsworthy


Como con Émile Zola la mayoría de.vosotros estaréis hasta la coronilla de que os hable de John Galsworthy. A finales del año pasado empecé con The Man of Property, la primera de las nueve novelas que componen The Forsyte Chronicles. Estas se componen de tres volúmenes con cada una tres novelas. Este mes he estado leyendo el segundo: A Modern Comedy. Esta transcurre durante los años veinte y tiene como protagonistas a Soames Forsyte - que también jugaba uno de los principales roles en The Forsyte Saga-, su hija Fleur y su marido Michael Mont.
Este volumen contiene The White Monkey (El mono blanco), The Silver Spoon (La cuchara de plata) y Swan Song (El canto del cisne). Además también tiene dos interludios pero por algún motivo que no consigo entender mi edición - de Penguin Modern Classics - no los tiene. No son imprescindibles para entender lo que ocurre en la novelas pero sin duda son un complemento que aporta más información sobre los personajes. En fin, a continuación intentaré hacer un breve resumen de los tres evitando los spoilers.
The White Monkey empieza un par de años después de To Let – la tercera y última parte de The Forsyte Saga (si os estáis haciendo un lío al final del post hay una lista con las novelas de The Forsyte Chronicles. Fleur sigue casada con Michael Mont y está insatisfecha, y esto la hace buscar ser popular, organizar soirées y estar rodeada de la gente que está 'de moda' (más que por criterio propio). Un día Soames ve un cuadro en casa de su hija, titulado The White Monkey, que representa a la perfección el espíritu de ésta época – con el que él no puede identificarse –, tan cambiante, con una voracidad temible para intentar devorar la vida a grandes bocados y entre grandes lujos. 
A éste le sigue casi inmediatamente The Silver Spoon que sigue centrándose en la vacuidad y superficialidad de la alta sociedad – que esconden hipocresía y una pérdida de objetivos en la vida–. En este caso el título es una referencia directa a la expresión inglesa 'born with a silver spoon in mouth' (nacido con una cuchara de plata en la boca) que se refiere a los hijos de los ricos, malcriados y que saben poco de lo que es la 'vida real'. Y durante este libro Galsworthy utiliza esta expresión para referirse a Fleur – la única hija de Soames – pero también a la propia Inglaterra.
Finalmente Swan Song también viene de una expresión inglesa, refiriéndose a la última aparición  o creación de un músico o artista antes de retirarse o de morir. En este caso se refieren a Soames Forsyte, que llegando a los 71, abandona el mundo de los vivos al final de la novela (no, esto no es un spoiler). Además, también es cuando vuelve Jon Forsyte – hijo de la exmujer de Soames –, el antiguo amor de Fleur.
Como veis el título es muy relevante en cada novela, en las dos primeras sobretodo es un motto que va repitiéndose (sin llegar a ser casino o pedagógicamente condescendiente), presentándose bajo varias formas y distintas interpretaciones.
Ante todo a lo largo de las tres novelas Galsworthy retrata una Inglaterra - más bien dicho, la clase alta inglesa, que no es Inglaterra- que no es consciente de que su edad dorada (la era victoriana) ya ha llegado a su fin y que ahora sólo viven de su eco. Son incapaces de ver que ya no son un Imperio – por cuyos territorios y habitantes la mayoría sienten un infinito desdén – y que los Estados Unidos están empezando a ser una fuerza mayor que no podrán parar. De hecho, quizás sí que sean más o menos conscientes de ello, pero prefieren ocultarse bajo un sinfín de nuevas modas, reuniones sociales, y escándalos que enfrentarse a la realidad. El autor no se para al retratar esta sociedad, estos personajes que tanto se preocupan por las apariencias y que son, en definitiva, falsos con el resto del mundo y con ellos mismos.

En los años '60 la BBC adaptó a la pequeña pantalla todas las novelas de The Forsyte Chronicles

Pero volviendo a la 'política', Michael Mont a partir del segundo libro se mete en política - porque por mucho que lo llamen democracia si un hombre de buena familia quiere ser MP, lo consigue sin mucha dificultad- y, entendiendo el estado de su país, intenta buscar como arreglarlo. En un principio se hace adepto a la doctrina del Foggartismo - que consiste en mandar a los jóvenes ingleses a las colonias para equilibrar oferta y demanda en el Imperio-, que el autor ridiculiza sin pudor alguno, y luego, porque ve que si sigue así no va a volver a ser elegido, se concentra en el problema de los slums. Esta parte ne recordó mucho a The Road to Wigan Pier de George Orwell (un ensayo que recomiendo encarecidamente a cualquiera que esté interesado en las condiciones de los obreros en los años 1930 y reflexiones interesantes sobre qué se puede hacer), que también trata de este asunto y que cita (y critica duramente) esta trilogía varias veces. 

Uno de los puntos fuertes de esta trilogía – tampoco es que tenga muchos puntos débiles – son los personajes. A lo largo de las novelas vemos como se desarrolla la relación marital entre Fleur y Michael Mont. Él la quiere con locura y es un excelente marido, pero poco a poco pasa a ser menos dependiente de su mujer y encuentra sus propios intereses. A la par, Fleur está desesperada por encontrar algo que la haga sentir menos vacía, algo que le sacie sus ansias. ¿De qué? No se sabe, seguramente porque es hija de ésta época, pero también, aunque el autor sólo lo deja percibir implícitamente, sus relaciones íntimas con su marido son totalmente inexistentes (creo que más por parte de ella que por él). Durante las dos primeras novelas Fleur casi no tiene protagonismo y la mayoría de capítulos se ven a través de los ojos de Soames o de Michael. Éste revela ser todo un observador de la sociedad, aunque con tendencia a buscar causas perdidas como forma de darle sentido a su vida, a las que se dedica al completo. Por su lado Fleur sigue siendo la muchacha malcriada, con la necesidad de ser admirada, y bastante obsesiva – lo ha heredado de su padre – que cuando quiere algo debe obtenerlo y hará todo lo que haga falta para cumplir su objetivo. F
Pero quién, para mí, es el auténtico protagonista, es Soames Forsyte. En cada novela se planteará ante él un problema – sean las malas intenciones del manager de un fondo de inversiones en el que está, o las calumnias hacia su hija de una mujer de alta cuna, o la llegada del joven Jon – que resolverá como mejor pueda. Pero en cada novela cada vez se hace más evidente que ya no encaja en esta nueva Inglaterra, que sus valores son otros, que su modo de comportarse – y de cómo espera que se comporten los otros – crea más malentendidos que otra cosa. 
Soames es un personaje inolvidable. Tiene una psicología muy compleja. Puede ser el autor de actos deplorables, y a la vez ser capaz de todo para salvar a su hija. Aunque sea alguien, más bien dicho conservador, sus agudas observaciones sobre el estado del mundo o de la naturaleza humana no suelen ser erróneas. Soames además es el protagonista de las escenas más memorables del libro. Desde cuando va a visitar la tierra de sus antepasados, o cuando está perdido en la niebla de Londres (muy simbólico, y Galsworthy no intenta disimularlo) o cuando intenta salvar los cuadros de su casa de un incendio. Para mí ha sido un personaje inolvidable, pero Galsworthy es impasible e incluso su muerte la ha convertido en un 'punto' – como dirían los ingleses–, en otro argumento sobre el vacío de esta sociedad en la que, realmente, no se tiene nada. Es decir, quizás se coleccione arte, se tengan campos y pastos, una casa bonita, pero realmente no es nada, nada sin amor (en realidad no es cursi). Soames ha querido con locura a su hija, pero ella es una malcriada, y ha acabado estando siempre solo. 
Finalmente... ¡qué decir de la escritura! Me voy a repetir pero... estas tres novelas me han hecho reír – los comentarios ácidos, punzantes, con un humor muy británico están muy presentes– pero también llorar – sí, la muerte de Soames me arrancó unas lágrimas –. Además el autor tiene un estilo impecable y también una forma preciosa de describir el paisaje, acompasado de las sensaciones de los personajes, del momento en el que está la historia y de lo que él quiere transmitir.

Concluyendo, el listón sigue tan alto como cuando acabé The Forsyte Saga, son tres novelas geniales, que me han encantado. Quizás no tenga un ritmo trepidante, pero sus personajes son fascinantes y les acabas teniendo un cariño enorme. Creo que nunca olvidaré a Soames Forsyte, un personaje rematadamente humano – tan tozudo y tan odioso, pero que le acabas queriendo. Sé que algún día, quizás dentro de cinco o diez años, volveré a leer estas seis novelas, ésta es una historia que se debe volver a leer. 

The Forsyte Chronicles:
   The Forsyte Saga
       * The Man of Property
       * In Chancery
       * To Let
   – A Modern Comedy
       * The White Monkey
       * The Silver Spoon
       * Swan Song
   – End of the Chapter
       * Maid in Waiting
       * Flowering Wilderness
       * One More River    

5 comentarios:

  1. Es bien interesante :) yo no sabia del dato de swang song :) graacias!

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  2. En la Biblioteca de la UPF tienen en vídeo todas las adaptaciones de The Forsyte Saga de los 60 (me quedé alucinada cuando las vi). Lo digo por si todavía tienes vídeo...

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    1. Joo... no tengo vídeo, y mira que yo soy de la UPF :___ gracias por la info!

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  3. Teresa esta va a ser una de mis lecturas de verano para tu reto :) A ver si esta tarde o mañana hago la entrada!

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  4. Que interesante! Me voy a leer atentamente tu entrada pues me intrigan mucho desde hace mucho tiempo y se me acumulan los libros. Un saludo (acabo de descubrir tu blog) !

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