1 jun. 2012

El Noventa y tres de Victor Hugo


Ya ni me acuerdo de cuando compré éste libro, pero recientemente sentí que era injusto tenerlo postergado durante toda la eternidad en mis estanterías así que decidí rescatarlo, y me arrepiento de no haberlo hecho antes.

Resumen: El libro transcurre durante la Revolución Francesa, uno de los períodos más convulsos e intensos de la Historia. En este contexto Victor Hugo nos presenta a Gauvain, un joven capitán noble pero que vive por la causa de la revolución y lidera las tropas que luchan en la Vendée, una zona dónde los monárquicos se han revoltado. Para supervisarle está Cimourdain, un antiguo cura, que fue el mentor de Gauvain. A la cabeza de los monárquicos se halla el marqué de Lantenac, que es el tío-abuelo de Gauvain. Entre todos estos personajes ilustres nos encontramos a Michelle, una madre devota que lo da todo por sus hijos.


Opinión: La novela se sitúa en un año muy peculiar de la revolución, 1793, del cuál hace una minuciosa radiografía. 1793 es el final del período del Terror, se le llama así porque la Convención (algo similar a un parlamento), liderada por Danton y, más tarde, por Robespierre, llevaron a cabo una "limpieza" de todo aquél que sospecharan de apoyar a la monarquía, mediante la guillotina. Se dice que durante este período se ejecutó a más de 14000 personas.
A lo largo de la historia aparecen distintos personajes y situaciones que dibujan un vasto y rico cuadro de la Francia revolucionaria. 
En efecto, tenemos a los republicanos, ejemplificados en toda su diversidad. En un primer lugar tenemos a Gauvain y Cimourdain, situados en la Vendée, que son dos caras opuestas de la misma moneda. Gauvain es un idealista, un devoto a la Revolución, pero en su sentido más amplio. Es decir, el quiere la "luz" que emana la Convención, de tolerancia, de equidad, de conocimiento, y por eso es una persona muy compasiva, aún ostentando un alto rango militar. A esto se le opone su maestro, Cimourdain, que es una persona extremadamente "cuadrada", numérica casi, pero un fanático de la Revolución en un sentido al de su alumno. Es una persona despiadada, que lo que quiere es cortar de raíz los gangrenados miembros de la sociedad francesa, que no ve límites a la realización de los proyectos de la revolución. Pero, como dice Hugo en la novela, por delante del absoluto revolucionario está el absoluto humano.
Robespierre, Danton y Marat
Lejos de la Vendée, en la capital francesa, se encuentran Robespierre, Danton y Marat, los únicos personajes (creo) que realmente existieron y aparecen en la novela. Estos tres son, dejando a parte a Luís XVI, los personajes más emblemáticos de éste período. Marat era un "librepensador", muy progresista, cuya muerte a manos la reaccionaria Charlotte Corday ha quedado grabada en la mente de los franceses y fue inmortalizada por el pintor David. Danton también fue un político de renombre, parte del club de los Jacobinos, que fue Ministro de Justicia y miembro de la Convención. Robespierre, abogado al igual que Danton y hombre político, fue diputado en los Estados Generales de 1789, miembro de los Montagnards, quizás de los más revolucionarios y partidarios del progreso y de una ruptura total con el antiguo régimen, presidente del Comité de Salud Pública, tiene por sobrenombre "El Incorruptible". En la novela hay un capítulo dedicado exclusivamente a una reunión entre estos tres extraordinarios personajes en el que discuten el porvenir de la revolución y sus obstáculos. Y es una parte que leería una y otra vez.
En el lado opuesto están los monarquistas, simbolizados por Lantenac y su séquito. Éste personaje es símil a Cirmourdain, el republicano, ya que haría lo que fuera por alcanzar sus fines. Aquí Hugo traza éste paralelismo para demostrar que los extremos, los fanatismos, y la irracionalidad que conllevan, se tocan. Lantenac no sólo es utilizado como figura del enemigo, también tiene su oportunidad de exponer sus opiniones, en un discurso muy largo pero muy interesante, en el que se da a ver la frustración de la nobleza por su caída y la añoranza de un mundo que hace a penas cuatro años aún vivía. Le vemos también como un ser humano, quizás no uno con el que seamos capaces de empatizar, pero sigue siendo un personaje complejo y desafiante. 
Finalmente, ninguno de los dos lados tenemos a la madre con sus hijos, símbolo del pueblo, del hambre, del miedo, de la desesperación y de la miseria que vivió durante ésta época. A través de ella vemos que, para la mayoría de los franceses, los humildes, tanto daba la revolución, ya que seguían teniendo los mismos problemas que antes, y éstos acrecentados por la violencia, el miedo y la escasez desatados desde la caída del Antiguo Régimen. 
Por esto, Hugo ofrece una imagen sin distorsiones de cómo debió ser este tiempo. Sin embargo, no puede evitar mostrar su entusiasmo que tiene el autor por ese período, lo que significó para el futuro. Entre diálogos y acción, también encontramos momentos de exaltación de la Convención, de la obra humana que realizó, del paso en adelante, que ya no podía llevarse atrás, para la humanidad. 
De todas formas, El Noventa y tres no es un ensayo, en absoluto. Tiene una trama muy entretenida, engancha, con aventuras, rescates, pasadizos secretos, complots, etc. También tiene grandes diálogos y apasionantes discusiones y discursos. Victor Hugo escribió varias obras de teatros y también dio varios discursos (en contra de la pena de muerte, de la miseria, etc), en los que mostró grandes dotes de oratoria, y esto se ve relucir en este libro. La rapidez y la inteligencia de los diálogos está casi adelantada para su tiempo. 

En conclusión, El Noveinta y tres es una gran novela –más allá de si os entusiasma la Revolución Francesa como a mí–, escrito por uno de los mejores autores del siglo XIX en Francia, que engancha y que transmite perfectamente el ambiente de esa época que cambió la Historia para siempre.

3 comentarios:

  1. No conocía esta novela de Victor Hugo, parece interesante para conocer mejor la revolución francesa. Yo como estoy empezando con esto de los clásicos voy a los más conocidos, así que supongo que de Victor Hugo leeré primero Los miserables.
    Gracias por la reseña! Un besito! :)

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  2. Tambien aparece parte en "La educacion sentimental" de Flaubert pero la revolucion de 1848, me parece interesantisimo todo este tema :D
    besos!

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  3. I've read The Hunchback of Notre Dame and Les Mis, maybe this one should be next on my list.

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