27 jun. 2013

Historia de dos ciudades de Charles Dickens




Por Navidades me regalaron Historia de dos ciudades de Charles Dickens. Nunca antes he leído nada de este eminente autor británico y pensé que, al ser la Revolución Francesa uno de mis temas favoritos, ésta novela podría ser un buen principio. 

Resumen: La historia empieza en 1775, en el que se nos presenta a los principales personajes de la obra. El doctor Manette, que ha pasado muchos años de su vida escondido por motivos que desconocemos, y su hija Lucie; Charles Darnay, un joven acusado injustamente; el señor Lorry, empleado del banco Tellstone; y los Defarge, un matrimonio francés que espera el día en que se acaben los privilegios. A lo largo de los años estos y otros personajes tendrán encuentros y desencuentros hasta llegar a la Revolución Francesa, donde todos entrarán en un peligroso juego. 

Opinión: Supongo que se podría decir que la trama es entretenida. Se trata de una novela de capítulos muy cortos – si no me equivoco fue publicada por partes en una revista – y con un montón de acción. Hay complots, asesinatos, misterios muy misteriosos, más de un juicio, persecuciones y mucho, mucho más. Aún así durante más de la mitad del libro me sentí muy aburrida y sin interés alguno por saber lo que iba a ocurrir a continuación. De hecho, hasta un cierto punto la trama me pareció bastante previsible. Ésta se desarrolla parte en Londres y parte en París. En ambas ciudades tenemos oportunidad de ver como iban las cosas, aunque más en la segunda que en la primera. Si algo me ha gustado del libro es que hay bastantes detalles de como transcurría la vida durante la Revolución Francesa – por ejemplo, que se tenía que inscribir en un cartel colgado en la puerta de cada casa el nombre de sus habitantes, y cosas anecdóticas de este estilo que me parecieron curiosas. 
Los personajes tampoco me gustaron mucho, los encuentro bastante maniqueos. Por una parte están los personajes 'buenos', que siempre son las víctimas de su tiempo. El doctor Manette y su hija, Charles, el bueno de Carton (por mucho que se suponga que es alguien tosco y de mala vida), son todos ejemplos de virtud y rectitud, de fuerza y valentía y todo ese blablabla tan bonito. Lucie me ponía especialmente nerviosa. Después de tener un periodo interesante – cuando durante unas breves páginas Dickens habla de sus pensamientos, fueron de mis favoritas – luego vuelve a ser una mujer débil, aunque con un corazón puro y todas esas cursilerías, con una tendencia nada sana a desmayarse cada dos por tres. Sydney Carton también me gustaba, porque no iba de bueno y justo, hasta que se convirtió en predecible. Quizás Croucher – una especie de recadero del banco Tellstone y un completo canalla casi sin escrúpulos – ha sido con el que mejor rato he pasado. Es el personaje de clase más baja de la novela, y sus desventuras y riñas con su mujer me han hecho sonreír más de una vez. Pero esto es todo.
Ah, y no nos olvidemos del matrimonio Défarge. Aunque al principio el lector pueda simpatizar con ellos, al llegar la Revolución Francesa no hay cosa que no haga Dickens para que no te parezcan seres odiosos – si de verdad son humanos –, especialmente la señora Défarge. 
Esto me lleva a otra tema, cómo describe el periodo de la Revolución Francesa. Bien, ante todo debo decir que soy consciente de que no puedo ser una juez imparcial en esto, así que avisados estáis. 
Por una parte creo que está bien como describe tanto el periodo anterior – con los abusos de los nobles y demás clases privilegiadas – como lo que sucedió durante el Terror. Muestra de que, realmente, sigue habiendo tanta violencia como antes, que las leyes siguen sirviendo de lo mismo, es decir de nada. Se cometen horrores e injusticias en ambos casos y es imposible que el lector sienta pena o admiración por ninguno de ellos, ni por los nobles ni por los pobres rebeldes. Y no estoy diciendo que deba ser así, en absoluto. Mi problema es que parece que después del 14 de julio de 1789 una fiebre de sangre y violencia haya enfermado a toda la población francesa y esta se pase el día matando al personal, cubierta de sangre, y bailando como unos locos sádicos. Se cometieron muchos crímenes entonces, quizás hubo más venganza que justicia – cosa que Dickens se encarga bien de mostrar – pero creo que tampoco estaría mal recordar no sólo la precaria situación en la que se encontraba Francia – con los ejércitos monárquicos en todas sus fronteras y la guerra civil dentro de su país – si no también los grandes avances que se consiguieron entonces. 
No sé, como he dicho no puedo opinar de forma insesgada dado que este periodo me gusta muchísimo, pero mi impresión ha sido de que se ha victimizado mucho a unos, y demonizado mucho a los otros. En libros como Los dioses tienen sed de Anatole de France o El Noveinta-y-tres de Victor Hugo también se denuncia la degeneración de la revolución en un sinsentido de acusaciones y una extrema veneración de la guillotina, pero justamente me pareció mucho más 'real' que en este caso. No sé como explicarlo. 

En fin, el libro está bien, se lee rápido, es una bonita historia, supongo, que encantará a los amantes de la ficción histórica mezclada con el género de aventuras, de eso no os faltará. A quiénes ya os guste Dickens, tampoco veo motivos para que no os lo paséis genial con esta novela. Una de las cosas que más me gustó fueron los momentos en los que el autor muy agudamente mostraba las hipocresías de los personajes y los ridiculizaba – algo muy inglés y que me encanta –, pero si no, me esperaba mucho más de esta novela. 

12 comentarios:

  1. yo no he leído nada de Dickens todavía..! Sólo tengo Historia de Dos Ciudades y es también en mi caso por el que empiece.. la verdad es que la mayoría de críticas que había leído eran buenas.
    No soy una experta en la Revolución Francesa, así que seguramente no pueda juzgar el libro con el mismo criterio que tu. Muchas gracias por la reseña!! :)

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    1. Espero que a ti te guste más! En todo caso, no es porque sea una 'experta' en el tema, si no más como me siento yo respecto a la Revolución Francesa, por eso no puedo ser muy objetiva en la crítica xD

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  2. a mi me han dicho que es una gran obra :) seguramente la leere

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    1. Sin duda es uno de los clásicos de la literatura, ojalá a ti te guste más :)

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  3. Teresa he entendido perfectamente tu reflexión y tienes mucha razón. Anatole y Hugo también muestran los excesos cometidos durante "El terror" pero su conocimiento y documentación sobre la materia me parecen mucho mayores que las de Dickens.
    Aún así "Historia de dos ciudades" me encanta!! Es exactamente el tipo de relato de lo que los atemorizados ingleses imaginaban estaba sucediendo en Francia. Pánico al otro lado del Canal :D

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    1. Jajaja pues ahora que lo dices, sí que parece más la RF vista desde los ojos de los escandalizados y aterrorizados ingleses! Quizás hay que tomárselo así... pero de todas formas a veces la dósis de ñoñería rebasaba mis límites xD

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  4. A pesar de que Dickens siempre me ha gustado mucho, nunca he acabado de conectar con Historia de dos ciudades. En parte, creo que es porque es novela histórica pero también porque a pesar de que se documentaba, no acaba de conectar con la Francia revolucionaria.
    En fin... que siempre he preferido otras obras de Dickens, quizá no las típicas que se suelen mencionar / recomendar.
    Un beso.

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    1. Aunque a mí me guste mucho la novela histórica – sobretodo cuando está bien documentada – coincido completamente contigo en el segundo punto, no creo que llegue a captar ese sentimiento de cambio de la RF (para una exaltación de la Convención te recomiendo leer El Noveinta-y-Cuatro de Hugo).
      Yo tras leer esto no tenía mucha intención de volverme a acercar a Dickens pero... tienes alguna recomendación?

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  5. Justo ahora leo una obra de Dickens, Grandes Esperanzas. Lo he dejado en el 80% cuando empecé exámenes y tengo que retomarlo, la verdad es que en cierto momento se me hizo un poco pesado, pero me gusta un punto que también destacas en este, la hipocresía de los personajes, son personajes que me caen fatal pero me ha gustado mucho cómo ha retratado su evolución.
    En algún momento leeré algo más de Dickens, pero de momento me voy a dar un descanso porque tampoco me ha entusiasmado como para repetir.

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  6. La he reseñado hace poco en el blog. A mí me ha llamado la atención sobre todo el final. Porque si el libro en principio parece poco cohesionado al final todo cobra sentido.

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  7. Dickens no dio puntada sin hilo en "Historia de dos ciudades". Todo lo que se hace o se dice en ella tiene un propósito, que es explicar, qué pasó a partir del 14 de julio de 1789. Esa fecha de la que, nos guste o no, lo sepamos o no, sale el Mundo en el que hoy vivimos. Y así supera ampliámente a novelas como la que mencionas, "Los dioses tienen sed", que denuncia, en efecto, los excesos de la virtud revolucionaria, personificados en Robespierre y en el pintor protagonista de la novela, tan puros ambos que resultan inhumanos.
    France se queda en esa crítica. Dickens va más lejos, describiendo qué crea esa tormenta inevitable, después de la cual llegará un mundo mejor, como se deduce de las palabras de Sidney Carton cuando sube al cadalso. Eso y más cosas así hacen una gran novela, imprescindible de hecho, de "Historia de dos ciudades".
    Si queréis saber más no dudéis en pasaros por la reseña de http://lwww.lanovelaantihistorica.wordpress.com. seguro que pos sorprenderá ;)

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