29 oct. 2013

Dissolution de C. J. Sansom


Suelo seguir las recomendaciones de GoodReads y de sus usuarios. Uno de ellos me recomendó, dada mi afición por la ficción histórica, la saga Matthew Shardlake escrita por C. J. Sansom, cuyo primer volumen es Dissolution.

El primer libro se sitúa en la Inglaterra de Enrique VIII, después de la muerte de su tercera esposa, Jane Seymour, y durante el 'reinado' de Thomas Cromwell, el digamos Primer Ministro de la época. Tuve ganas de leer este libro como primer contacto con ésta época, ya que éste verano también tengo la intención de leer Wolf Hall (En la Corte del Lobo) de Hilary Mantel, que también transcurre en ésta época.
El protagonista de esta serie de novelas es, sorpresa sorpresa, Matthew Shardlake, un abogado que lleva trabajando unos años para Cromwell. Su particularidad es que es jorobado.
Al principio de la novela Cromwell le encarga que vaya a investigar el asesinato de un comisario del rey en el monasterio del pequeño pueblo de Scaransea – la verdad es que ahora no recuerdo muy bien el nombre del pueblo. Sin saber lo que le espera, y estando radicalmente a favor de la Reforma, Matthew, junto a su ayudante Mark, viaja hacia allí.
La novela tiene todos los elementos de una entretenida novela de misterio. El entorno es bastante lúgubre, un monasterio en un pueblo alejado del mundo, en pleno invierno y con un temporal que les puede dejar aislados en cualquier momento. Además, el bueno de Matthew está rodeado de monjes – algunos bastante locos, pero en todo caso cada uno de ellos parece tener algo que esconder. Y, sin duda, todos tienen motivos para querer la muerte del comisario. En efecto, para llenar sus arcas el rey Enrique decretó la disolución de todos los monasterios, abadías y demás, de Inglaterra para confiscar sus tesoros y tierras, poniendo fin a la vida apacible de los monjes.
Pero realmente la trama fue lo que menos me gustó. Seguía el esquema de cualquier best-seller que te encuentras en las 'librerías' de los aeropuertos y que lees para pasar el tiempo. Al menos en mi caso, a menos de la mitad del libro ya adiviné quién era el culpable, y mira que normalmente soy muy resolviendo misterios. Además, los personajes son totalmente planos, sin ningún tipo de profundidad. Lo único que se puede decir en su favor es la lucha interna en el personaje de Matthew Shardlake cuando sus ideas sobre lo que es la Reforma de Cromwell y la cruda realidad de enfrentan.
James Frain como Thomas Cromwell en la
serie Los Tudor.
De hecho, lo mejor del libro es el muy logrado ambiente, la precisión histórica y esos detalles que te hacen comprender una época. A parte de detalles en los usos y costumbres de Londres y de la corte real, el libro te adentra en el periodo de la Reforma, cuando se fundó el 'anglicanismo' y el rey se
convirtió en el jefe de la Iglesia, no sometiéndose a la autoridad pontífice. Y esto fue una decisión que se tomó desde el trono, obligando a toda la población a desechar sus tradicionales creencias y abrazar ésta fe, que la Iglesia Católica ha etiquetado como hereje. Y por lo tanto habrá que emplear la fuerza para que se mantenga la cohesión social.
El único punto fuerte del libro es que no parece tomar partido por ninguno de los lados – ni el de Cromwell ni el de los católicos rebeldes. Por una parte expone los abusos de la Iglesia, su hipocresía y su falta de cumplimiento de sus propias normas, y por otra la violencia con la que Cromwell intenta hacer prevaler éstas nuevas leyes, gracias a las cuales una parte de los nobles podrá enriquecerse aún más acumulando tierras. 

En conclusión, y siento que la reseña sea tan corta pero es que realmente no hay mucho que decir, creo que Dissolution es la novela ideal para llevar a la playa. Tiene una trama bastante sencilla, en un paisaje frío y desolado, ambientada en un turbulento momento de la Historia, y que engancha bastante. Más allá de esto no se le puede pedir. 

24 oct. 2013

The Good Wife (4ª Temporada)


Desde que se estrenó que sigo The Good Wife pero debido a que mi carga de trabajo universitario aumenta exponencialmente desde hace dos temporadas que no he podido seguirla día a día. En fin, quizás no muchos conozcáis esta serie, así que hago un rápido resumen para poneros al día.
La protagonista de la serie es Alicia Florrick (Julianna Margulies), una ex-abogada que se convirtió en ama de casa al casarse con su marido, Peter Florrick (Chris Noth, el Mr. Big de Sexo en Nueva York) , Fiscal del Estado de Illinois. La serie empieza cuando su marido es el epicentro de un escándalo de corrupción, y además se descubre de que se acostaba con prostitutas, por lo que acaba en la cárcel. A partir de ahí Alicia debe acostumbrarse a éste nuevo cambio y, para poder sustentar sus dos hijos, vuelve a trabajar en un bufete de abogados del cuál uno de los socios es Will Gardner (Josh Charles), un antiguo compañero de universidad con el que Alicia tiene algún pasado.

En esta cuarta temporada, como podéis suponer, las cosas ya han avanzado un poco. De hecho, Peter Florrick, tras haber vuelto a ser elegido como Fiscal del Estado, empieza su campaña en el partido Demócrata para ser elegido Gobernador del Estado. Si vosotros también estáis arqueando una ceja de que un ex-convicto pueda llegar hasta este punto, ya somos dos, pero Peter tiene un carisma – y unas dotes para la política nada comunes – y dos personas que le han ayudado a llegar hasta aquí: el mánager de su campaña, Eli Gold (Alan Cumming), y su esposa. 

En realidad la mayoría de los capítulos abordan tan sólo secundariamente la carrera política de Peter. Sin embargo, estoy muy decepcionada por cómo se ha desarrollado. Una de las cosas que más me gustan (¿o gustaban?) de esta serie era la trama política, los chanchullos que se veían detrás de las cortinas, el show off entre candidatos, las astucias de Eli y sus confrontaciones con Jacquie, la madre de Peter. En cambio en esta temporada me he encontrado con una trama casi inexistente, sin ninguna sustancia, y mal construida. Las primarias duran el 75% de la temporada y aparecen brevemente bajo la forma de Maddy Hayward, la adversaria Demócrata de Peter, que sale un par de veces para ver lo rebuscada e hipócrita que puede llegar a ser, hacen un corto debate y pum, problema resuelto y no se la vuelve a ver. 

Lo mismo ocurre con Mike Kresteva (Matthew Perry) que hizo una fulgurante primera aparición al final de la anterior temporada y es el candidato republicano a las elecciones para gobernador. A lo largo de toda la temporada se le debe mencionar dos veces y sólo hace acto de presencia (notable) una sola vez. 
¿Qué es esto?
Lo bueno es que al menos intentan dejar ver que Peter Florrick no es en absoluto mejor que lo
s otros candidatos, simplemente que tiene a su lado a Alicia y a Eli Gold.
Pero, como he dicho, esto es simplemente algo colateral, la mayor parte de los cuarenta minutos que dura un capítulo se dedican a la resolución de un caso en el bufete de Lockhart & Gardner. Aunque en las anteriores temporadas la mayoría de casos me parecían interesantes – y debo decir que gran parte de su gracia eran debidos a el set de jueces y abogados – en esta la mayoría me han parecido muy aburridos. 
Pasemos a los personajes. Kalinda Sharma (Archie Panjabi), la investigadora privida y amiga de Alicia, tiene una pequeña confrontación con su pasado, del que no sabemos casi nada. Esto dura unos cuantos capítulos, no sabes de dónde viene ni dónde va, y al final todo acaba siendo un sin sentido y sigo sin saber muy bien a qué venía todo eso.
Y luego hay bastantes personajes secundarios que son realmente geniales en los que incluyo a David
Lee, un prominente abogado y socio del bufete, y Veronica, la madre de Alicia, que forman una inusual pareja de la cuál espero tener noticias la temporada que viene. De este par surgen los momentos más divertidos de la temporada.
Esto me recuerda a que en esta temporada no hay escenas tan brillantes como esa genial escena del final de la tercera que no encuentro en esta.
Y Alicia, la protagonista... yo sólo ruego a los guionistas que hagan que tome una decisión sobre su vida ya. En cada temporada, al final, se presenta el dilema: ¿tiene que seguir su 'deber' para con su familia y quedarse con su marido? ¿le sigue queriendo? ¿y qué pasa con Will? ¿le quiere a él? Aunque soy muy fan de ésta pareja, me está cansando mucho porque estoy notando que sacan el mismo truco año tras año para mantener enganchada a la audiencia, y eso no me gusta. 

Quizás por la reseña parezca que haya aborrecido por completo esta temporada, pero no es cierto, he pasado buenos momentos y es, sin duda alguna, muy entretenida. Os recomiendo que la empecéis a ver y, si luego, os cansa – como creo que me pasará a mí dentro de poco – pues lo dejáis y os quedáis con el buen sabor de boca de las primeras temporadas. Yo sólo espero que la quinta mejore, y espero que sea la última. Porque éste tipo de series, como House, que se van alargando, al final los casos – sean legales o médicos – pierden su gracia, ya que tampoco se puede ser constantemente original.

19 oct. 2013

Neverwhere de Neil Gaiman


Es curioso que, siendo seguidora de la serie desde hace más de tres años, nunca haya reseñado ninguna temporada de Doctor Who. Bueno, quizás será que no quiero ahuyentaros con mis reacciones a los capítulos.
Todo esto viene a que, debido a mi amor de las aventuras de la TARDIS, tuve curiosidad por el escritor Neil Gaiman, que es el autor de dos capítulos de ésta serie. Tras consultar con varios compañeros de lectura, me decidí por Neverwhere, además sabiendo de que la BBC4 hace unos meses retransmitió por radio la adaptación de esta obra, contando con la participación de actores como James McAvoy o Benedict Cumberbatch.

Resumen: Situada en el Londres contemporáneo, la narración empieza contándonos la vida de Richard Mayhew, un escocés que vive en la capital inglesa desde hace unos años. Tiene un trabajo tolerable, con algunas aunque modestas perspectivas, y una novia guapísima que insiste en hacer de él un marido digno de ella y de sus ambiciones. Todo cambia cuando una noche, caminando por las calles de Londres, se encuentra en el suelo a una joven gravemente herida y decide prestarle su ayuda. Quizás se lo hubiera pensado dos veces si supiera que se trata de Lady Door que es perseguida por Mr. Coup y Mr. Vandemar, dos asesinos a sueldo. A través de ella descubrirá que existe otro Londres, London Below, donde millones de seres fantásticos viven en paralelo a la ciudad en la superficie, y que es mucho más peligroso (y emocionante) de la ciudad que él conoce.

Opinión: En mi opinión, Neverwhere es, ni más ni menos, una novela de fantasía y aventuras. S
iguiendo los pasos de Richard que, como el lector, acaba de descubrir la existencia de un nuevo mundo, vamos conociendo ésta nueva ciudad donde, por ejemplo, hay un Earl (equivalente a un conde) en Earl's Court y cosas por el estilo. La novela tiene todos los elementos para ser una buena historia de aventuras: una chica en apuros, pero muy capaz de salvarse ella misma y que va acompañada de un marqués sin escrúpulos, la cazadora más temida de London Below y finalmente nuestro pobre protagonista que aún no sabe muy bien como funciona este extraño lugar. Esta curiosa tropa va en búsqueda de venganza, mientras huye de asesinos y diversas trampas y traiciones que se les presentan a lo largo del camino... ¿y quién estará detrás de todo esto? misterio misterio.
Y... ¡esto es todo amigos! Realmente, eso es todo lo que hay. En ningún momento intenté buscarle más sustancia al libro y me tuvo muy entretenida durante unos días. Los personajes tienen cero profundidad pero son la mar de divertidos. Tanto Richard que es extremadamente patoso, como las astucias del Marquis de Carabas, la curiosa forma de expresarse de los asesinos a sueldo, y las desventuras que tienen siempre (o casi) te dejan con una sonrisa en los labios. La trama está bien, hay siempre mucha acción, y realmente el misterio, bueno, está allí, pero tampoco es algo que me mantuviera en vela. Y doy las gracias a Gaiman por no meter la casi inevitable y topicazo historia de amor, porque no siempre tiene que ser así. Gracias. 
Lo que más me ha gustado de la novela es la originalidad de la idea de una ciudad 'sub
terránea' y como, en unas cuantas páginas, el autor consigue crear un mundo distinto, con sus propias reglas y rico en paisajes, costumbres, leyendas y personajes distintos. Con cada paso que da Richard se dibuja una nueva dimensión de London Below y que al final logra crear algo completamente nuevo, algo fantástico, un mundo con vida propia. 

Es una reseña cortísima, lo sé, pero es que, realmente, no sé qué más decir. Es una lectura que me ha parecido entretenida, quizás porque no soy muy dada a leer este género no estoy tirando cohetes ni me parece una obra magistral. Está bien, yo lo recomendaría como lectura de verano y, si os interesa el autor o sois fans de Doctor Who como yo, creo que sin duda os lo pasaréis bien leyendo Neverwhere, siempre que no le pidáis peras al olmo. 
Personalmente no sé si leeré nada más suyo, tampoco me ha dejado con muchas ganas. Quizás le eche un vistazo a la adaptación de esta obra de la BBC4 o vea Stardust, la película basada en otra novela suya, que empecé hace meses y también me pareció divertida y entretenida.

13 oct. 2013

The Wire (2ª Temporada)


A principios de este año sucumbí a la peer pressure  de todos mis amigos seriéfilos que hace tiempo que me recomendaban ver The Wire. La primera temporada me dejó maravillada y este verano he podido ver la segunda. 

Ésta empieza pocos meses después del final de la primera temporada. El agente McNulty ha sido desterrado a la unidad marina de la policía de Baltimore y el pobre no sabe qué hacer con su vida. Todo parece mejorar – para él, que necesita una dósis de acción diaria – cuando la agente Beatrice 'Beadie' Russell descubre en una contáiner del puerto a trece chicas asesinadas. Tras unas fuertes luchas internas dentro de la policía para ver quién se cargaba con estos trece asesinatos, éstos acaban en manos de el Lieutenant Daniels y el mismo equipo de la primera temporada, al que se unen Bunk Moreland y Beatrice. Además de investigar los asesinatos deben indagar en los negocios sucios del jefe del sindicato de estibadores, Frank Sobotka, ya que a un alto cargo del departamento de policía le cae mal. 
Ziggy Sobotka, al pobre siempre se le va todo de las manos
En la primera temporada The Wire nos enseñaba el mundo de las drogas, su distribución, la vida de los yonkis, los negocios sucios y las guerras entre clanes. En la segunda temporada va un paso más allá y se pregunta, ¿de dónde sale el producto? Aquí es cuando entra en juego el puerto y sus trabajadores, que llevan a cabo un extenso contrabando de drogas y otros objetos de valor. Esto nos lleva a la vida de Frank Sobotka, la de su hijo, Ziggy, y la de su sobrino, Nick, y su relación con un grupo de ¿mafiosos? liderados por el Griego.  

Gracias a este punto de vista se pueden ver las dificultades por las que están pasando los trabajadores de este sector que está sentenciado a muerte desde hace varias décadas, como luchan por sobrevivir y lo que hacen para poder pagarse un abogado y un lobby para que haga presión política. Ésta es la vida de Frank. Luego está la siguiente generación, que tiene escasos estudios y se encuentra en un callejón sin salida, pero con todas las obligaciones de un adulto. Tanto el personaje de Nick como el de Ziggy me han parecido muy interesantes. Uno quiere tener una vida como en el sueño americano, comprar una casa para su novia y su hijo, pero con el escaso sueldo del puerto – debido a una actividad menguante – no puede permitirse la bonita casa con valla y jardín. El otro sufre de ser siempre el bufón, su rol asignado y del que quiere salir haciendo cosas 'de mayores'.
Pero... ¿se habrán olvidado de Avon Barksdale y Stringer Bell? ¡Oh no! Una de las agradables sorpresas que me ha dado esta segunda temporada es que vuelven los personajes de la trama de
Omar, uno que se dedica a robar a los traficantes, es uno de mis
personajes preferidos, mola.
la anterior. Después de haber perdido gran parte de sus hombres clave y con el jefe, Barksdale, en la cárcel, Stringer debe manejar el negocio solo, cuando nadie se les quiere acercar y la droga que venden cada vez es de peor calidad. Intentando salir a flote, Stringer se da cuenta de que le gusta esto de estar al mando, dándole ideas de reemplazar a Avon. Pero es un hombre inteligente y no lo hará de golpe, y a lo largo de toda la temporada vemos como va tomando el control, sin detenerse ante nada ni nadie.
Todo lo que encontré en la primera temporada seguía en iguales dósis en la segunda. Paisajes sórdidos, corrupción a todos los niveles y en todos los sectores, la desmitificación de los Estados Unidos como un sitio en el que cualquiera puede prosperar, y unos agentes de la ley lejos de ser perfectos. El ejemplo más claro es el de McNulty (Dominic West, The Hour) que, aunque no tiene tanto protagonismo en esta temporada, deja claro que es un capullo que no sabe cómo llevar su vida y que parece no pensar mucho en los sentimientos ajenos ni tener ningún sentido del compromiso, pero que cuando se pone en un caso lo da todo. Pero sigue siendo un capullo (encantador). Otro es Daniels, que lucha entre su ambición de ascender en el cuerpo de policías – alentado por su esposa – y sus ganas de trabajar en casos que importen. Podría citar a muchos otros, como a la pareja de detectives que quieren ser algo más que agentes de campo, pero que sin duda les falta la chispa para participar más profundamente en la investigación, y eso les frustra y les enfada.

En fin, no sé si puedo decir que sea una temporada igual de buena que la anterior, es muy buena sin duda, pero me parecía más un puente. Una forma de atar cabos, de pasar un momento difícil para los negocios de Barksdale, que sin duda volverán a ser el principal foco de atención de la tercera temporada, que espero ver antes de volver a empezar la universidad. En fin, de nuevo os recomiendo con creces esta serie, ¡se merece todas las alabanzas que recibe!

9 oct. 2013

Final del capítulo de John Galsworthy


He querido leer este libro antes de empezar el curso porque, una vez esto pase, no creo que tenga tiempo para escribir reseñas, y francamente creo que el último volumen de The Forsyte Chronicles se lo merece. Todo empezó con la lectura de El hombre de propiedad, el primer libro del primer volumen de estas 'crónicas', The Forsyte Saga, a finales del año pasado. Aunque, curiosamente, el primer libro no me marcó, a partir de In Chancery ésta saga se ha convertido en una de mis favoritas. El primer volumen se ocupa de finales del siglo XIX hasta final de la Primera Guerra Mundial con Soames e Jolyon Forsyte como protagonistas. El segundo volumen, Una comedia moderna, habla de los hijos de estos dos, a lo largo de los años 20. Finalmente, End of the Chapter, trata de la primera parte de la década de los treinta, no entrando en la Segunda Guerra Mundial. Sólo me falta añadir que por ésta saga John Galsworthy ganó el premio Nobel.

Los primeros dos todos de The Forsyte Chronicles tratan de, como su nombre indica, la familia Forsyte.
Pues bien, supongo que el autor pensó que ya había martirizado suficiente a esta familia, puesto que en End of the Chapter se habla de la familia Cherrell – se trata de la familia de la madre de Michael Mont, el marido de Fleur Forsyte (esto lo pongo para demostrar que existe relación, sé que es un lío incomprensible para quién no haya leído los libros). Al contrario de los Foryste, los Cherrell son una familia antigua, de 'linaje', pero que no ha sabido prosperar ni aprovecharse de la bonanza económica de la época Victoriana y Eduardiana. Están arraigados a la poca propiedad que les queda, Condaford, y harán todo lo posible para preservar su honor e integridad, especialmente con los movidos años 30 que tienen por delante. 
De hecho, estos tres libros me han sorprendido por la casi ausencia de la crisis económica de los años treinta, que no es más que un telón de fondo para el desarrollo de la trama principal. 
La protagonista indiscultible de esta trilogía es la hija mayor de los Cherrell, Dinny. Es una mujer lista, independiente, perspicaz y con sentido del humor que no piensa en casarse y prefiere dedicarse a arreglar los asuntos de sus familiares y amigos– personalmente me recuerda al personaje homónimo de Emma de Jane Austen, sólo que mucho más pobre. 
En el primer libro su hermano, Hubert, vuelve de una expedición de Bolivia que acabó en desastre. El científico a cargo de la expedición le dejó varios meses a cargo del campamento, los trabajadores se amotinaron y él acabó matando a uno de ellos. Cuando dicho científico publica su versión de los eventos en un conocido periódico inglés, la familia Cherrell no tarda en temer las consecuencias, Hubert se podría enfrentar a una extradición y juicio en Bolivia. 
En esta novela el autor resalta el poder de las conexiones, de la red de contactos que tiene la gente de buena familia por muy humilde que sea en ingresos. Sin entrar demasiado en la culpabilidad o inocencia de Hubert – no creo que fuera ni una cosa ni la otra –, el autor muestra cómo, al fin y al cabo, la justicia no es igual para todos. Me gustó mucho como lo hacía porque aunque aparentemente todos los personajes y la narración parecían compartir la sensación de escándalo ante la posibilidad de que un inglés pudiera ser juzgado en un país lejano, queda claro cuán equivocados y egocéntricos son, cuán aceptado tienen que Inglaterra es un país especial y, ante todo, un poderoso Imperio. 
En la segunda novela el foco se sitúa sobre Dinny que, aunque tuvo un par de pretendientes en el primer libro, vive lo que es el amor a primera vista cuando se encuentra con Wilfrid Desert – el que en The White Monkey estuvo enamorado de Fleur Forsyte –, un poeta que acaba de regresar de Asia tras varios años ausente. Lo suyo es, y el mismo Galsworthy lo menciona, un "marriage of true minds". Conociendo a este autor, hacía mucho que no le veía presentar una pareja que se complementaba y comprendía tan bien. Realmente son el uno para el otro, que no implica que sean iguales si no que hay una indefinible e intangible conexión entre ellos. Pero, siempre tiene que haber uno, Wilfrid lleva consigo el secreto de algo terrible que hizo en el desierto árabe. El autor tarda poco en descubrirlo y, si he de ser sincera, tuve que releer varias veces esa parte porque no comprendía como eso podía ser un problema. Y justamente de eso se encarga el escritor, de hacernos ver lo ridícula que es la moral (y los prejuicios) de ciertas partes de la sociedad inglesa, que sigue petrificada en la época Victoriana. Aunque desde la perspectiva del siglo XXI el cometido de Wilfrid parece algo totalmente comprensible, el hecho de que se haga público supondrá un obstáculo quizás infranqueable para la joven pareja. No sólo es la presión de la familia Cherrell, su preocupación sobre su honor, sobre cómo se les podría asociar con un individuo como Desert; si no por cómo estos estigmas siguen estando dentro del subconsciente de los jóvenes, por muy modernos que sean, fruto de una fuertísima tradición. Y aquí yace el problema. Aunque los tiempos sean modernos, los humanos tardan en adaptarse a ellos y sufren por la contradicción que viven entre lo que quieren y lo que reglas aparentemente en desuso les dictan. De los tres libros este fue el que me gustó más, la historia de Dinny y Wilfrid me pareció preciosa y quizás la historia de amor mejor conseguida de las Forsyte Chronicles
En el tercer libro también se trata del matrimonio, pero esta vez ex-post. La hermana menor de Dinny, Clare, vuelve de Sri-Lanka habiendo abandonado a su marido, un prestigioso diplomático inglés, Lord Gerald Corven. Nadie en la familia Cherrell puede comprender qué ha podido pasar puesto que Corven es todo lo que se puede pedir en un marido: guapo, responsable, con dinero y con excelentes
perspectivas de futuro. Nunca sabemos exactamente qué fue lo que les hizo romper pero aparentemente Gerald Corven es un hombre posesivo y con ciertas prácticas de cama no compatibles con la dignidad de su mujer. [Sí, sé lo que estás pensando, pero no voy a nombrar ése libro] Porque, sorpresa, de ese tipo de hombres han existido siempre, el problema es que antes tenían la ley de su lado. Por esta razón, cuando Clare empieza a tontear con un pobre muchacho que está loco por ella, le llega una demanda de divorcio. 
De hecho, este tema ya lo trató Galsworthy en In Chancery ('En los juzgados') pero ésta vez el enfoque es más directo, más brutal, y se ve con más claridad cuán difícil es para una mujer poder divorciarse de su marido. Además de eso también está el hecho de que la sociedad – la 'buena' sociedad – culpa a la mujer si su marido decide divorciarse de ella. Ésta, de las tres, fue la historia que menos me entusiasmó. No me pareció repetitiva en absoluto, pero no le encontré esa chispa que tienen todas las novelas de Galsworthy
En general, hay personajes brillantes en esta trilogía. Por supuesto, Dinny es todo un modelo de la mujer de entre épocas, con un pie en el pasado, que lo haría todo para salvaguardar el honor y la integridad de su casa, y otro en el presente, sabiendo interpretar mejor que otros los cambios que se están produciendo. 
Y me gustaría recordar a un personaje secundario, una de las tías de Dinny, que me ha hecho pasar los mejores ratos de ésta lectura. Es una mujer de alta cuna pero con un grandísimo sentido del humor y capacidad para reirse de la situación, de su clase y de sí misma. Sus comentarios, que algunos personajes desdeñan como los de una mujer con pocas luces, son quizás de los más incisos y punzantes de todos. 

En conclusión, Final del capítulo no tiene mucho que ver con las dos trilogías anteriores de Las Crónicas Forsyte – ni tiene un personaje como el grandísimo Soames Forsyte – pero Galsworthy sigue siendo un excelente escritor con la capacidad de exponer la realidad de la alta sociedad inglesa – no se mezcla mucho con gentes por debajo de la burguesía, es cierto  – y un precioso estilo. Sólo puedo volver a lamentarme ante el hecho de que ninguna de las obras de Galsworthy de ésta saga (o ninguna otra de sus obras) esté traducida al castellano.


The Forsyte Chronicles:
   – The Forsyte Saga
       The Man of Property
       * In Chancery
       To Let
   – A Modern Comedy
       * The White Monkey
       * The Silver Spoon
       * Swan Song
   – End of the Chapter
       * Maid in Waiting
       * Flowering Wilderness
       One More River    

5 oct. 2013

Arthur y George de Julian Barnes


Hace poco más de un año leí El sentido de un final de Julian Barnes que me encantó, y se convirtió en uno de mis libros favoritos. Por esto quise hacerme con alguna otra novela del autor. Yo nunca había oído hablar de él – creo recordar haber visto en las librerías El loro de Flaubert – y me di cuenta de que ha escrito un montón de libros. Un amigo mío, a quién le gusta mucho este autor, me recomendó Arthur and George, así que me lo compré por Sant Jordi.

Sir Arthur Conan Doyle
Cuando lo empecé sólo me había leído el mini-resumen de la contraportada y no tenía ni idea de Arthur and George es, ni más ni menos, que Sir Arthur Conan Doyle, el famoso escritor inglés que dio vida al el Sir Arthur Conan Doyle. Aún así no soy muy dada a leer este tipo de novelas dice la que leyó los diarios y cartas de Lord Byron pero eso es diferente. La cuestión es que la novela empieza con la infancia de los dos personajes: Arthur Conan Doyle, por entonces un muchacho con una madre de carácter fuerte y un padre con poco, de una familia con raíces nobles pero que ahora está muy empobrecida. 
que trataba. Por eso me sorprendí mucho cuando me di cuenta de que el Arthur de
ya inmortal Sherlock Holmes y a su 'querido' Watson. Cuando lo supe me asusté un poco porque no era mi intención leer una biografía de éste autor. Creo que lo más importante en este tipo de casos – cuando la realidad y la ficción se mezclan – es tener en mente de que se trata de una novela, de ficción, por lo tanto que, al fin y al cabo, Arthur es un personaje, no
George Edalji

¿Y quién es George? Su nombre completo es George Ernest Thompson Edalji, es el hijo Shapurji y Charlotte Edalji, su padre siendo el vicario de la diócesis de Great Wyrley, en Staffordshire. Y sí, su padre era originario de Bombay, un Parsi que se convirtió al cristianismo y que la 'voluntad universalista' del Imperio Británico le hizo llegar a este cargo. George es un chico tímido, aplicado, reservado, por lo que le resulta difícil hacerse amigos – sin el prejuicio de la 'raza' – puesto que sus compañeros, la mayoría hijos de campesinos, le juzgan altivo. Pero aún así consigue prosperar y ser un diligente abogado e incluso escribir un libro de divulgación sobre los derechos y obligaciones de un pasajero de tren.
Hasta más o menos la mitad del libro, las vidas de Arthur y George siguen cada una un camino distinto, pero una injusticia les une. A George Edalji es acusado y condenador a siete años de cárcel por haber escrito unas cartas amenazantes y violentas a su propia familia y a otros vecinos, además de haber matado a varios animales. George es completamente inocente y cuando, el ya Sir, Conan Doyle se entera de ello enseguida se presta a ayudarle para que la Justicia reconozca su error y restablezca su honor.
Debo advertirse de que aunque se trata de un caso 'policíaco', la novela no comparte el género y, en absoluto, se trata de un thriller que te sube las pulsaciones. No, es algo muy pausado, que va desarrollando poco a poco los personajes y les va llevando a conocerse y a separarse. 

La verdad es que yo no tenía ni idea de que todo esto había ocurrido. En la novela, y supongo que en otras ocasiones, se compara los 'Wyrley outrages' al caso Dreyfus en Francia. Y, sin duda, Barnes se las arregla para que así sea. Es decir, que este caso sea un perfecto espejo del estado de la sociedad inglesa en aquél momento. Se trata de un muno de apariencias, dónde el honor, o que los otros te sepan con él, es lo más importante que hay para un gentleman  (a los de humilde cuna nadie les hace ni caso) y para cualquier profesional que se quiera ganar la vida honradamente. Es una sociedad que raramente reconoce que el sistema es defectuoso, si no que hay pequeñas excepciones que se salen de las reglas establecidas, por lo que hay que hacer algunos cambios, pero nunca se dará cuenta de que hay algo que, desde antes, no funcionaba bien. 
Jean Leckie, la segunda esposa
de Conan Doyle, trajo muchos dolores
de cabeza al escritor. 

Además, y sin ser una biografía, la mayor parte de la novela no trata del caso de George, ni siquiera de la relación entre los dos protagonistas, si no de la vida privada de cada uno, completamente por separado aunque, desde lejos, tengan alguna influencia el uno sobre el otro. Por una parte, me pareció muy interesante saber más sobre la vida de alguien como Arthur Conan Doyle. Por otra parte, hay que decir que las dos personalidades están muy bien dibujadas, Barnes describe con gran maestría los sufrimientos internos de cada uno, como los dos se enfrentan a una sociedad que juzga por lo exterior e intentan hacer lo que creen correcto. Cada capítulo está escrito desde el punto de vista de un personaje, normalmente Arthur o George, y así logramos conocer cómo son y cómo piensan. Por eso, cuando se conocen, me pareció un gran ejercicio de capacidad de entender el carácter de cada un el comprender (y escribir) cómo es veían el uno al otro. Tanto él como George son dos grandes personajes, muy complejos, y que uno sea célebre no le quita menos protagonismo al otro. De hecho, no es en absoluto una gran oda a Sir Arthur. Realmente me lo he pasado muy bien conociendo más a fondo estos dos personajes. 

En conclusión, Arthur & George es un libro que me ha gustado, está bien, bien escrito, pero me gustó más El sentido de un final. En todo caso, es sin duda buena literatura – estuvo nominado al premio Booker del 2005 – y a los que, como yo, habéis leído algunas (o todas) las aventuras de Sherlock Holmes, os gustará leer algo sobre su autor.

1 oct. 2013

Reto: Desafía tu estantería! Wrap-up + planes para el trimestre


¡Hola!
Ayer finalizó el reto que propuse a finales de junio: proponerse leer un cierto número de libros de más de quinientas páginas. Además, cada dos semanas iba subiendo 'check-in's para ver como os iba con el reto. Ante toda, muchas gracias a todos los que os habéis apuntado, nunca me habría imaginado que tanta gente participase! Eso sí, mis check-ins no tuvieron demasiado éxito, si lo vuelvo a hacer espero ser lo suficientemente imaginativa como para animar a más gente!
Personalmente estoy muy contenta de cómo me ha ido el reto, he logrado leer trece libros que superaban las quinientas páginas aunque mi reto inicial era de sólo cinco (como máximo!). 
Pero lo más importante: ¿qué os ha parecido el reto? ¿qué añadirías/quitaríais? ¿os apuntaríais a participar el verano que viene?
¡Oh! y os invito a pasaros por el directorio de reseñas, que seguirá abierto indefinidamente, para echarle un vistazo a qué han leído los demás participantes :)

Ahora en una nota desafortunadamente menos festiva, la semana pasada empecé cuarto curso y ya estoy viendo por el volumen de trabajo (sumándole el proyecto de fin de grado) que no tendré tiempo para estar por Internet. Siguen habiendo algunas reseñas programadas –sobretodo de las series que he visto este verano y que he ido apartando para publicar las reseñas de los libros del reto – así que no se me echaría en falta tan de golpe... pero indudablemente este momento llegará.
Seguramente seguiré leyendo blogs, aunque no siempre pueda dejar comentarios, apuntando recomendaciones y, eso tenedlo por seguro, disfrutando de la lectura! Aunque no pueda permitirme reseñas del tamaño que suelen haber en el blog, seguiré escribiendo pequeñas opiniones en GoodReads. En fin, espero no perder el contacto con vosotros y, ¡nos vemos pronto!
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