30 jun. 2013

La puerta de Magda Szabó


No mentiría si dijese que básicamente leo literatura anglosajona y francófona, pero soy muy consciente de que en parte esto es debido a que la mayoría de inputs que recibo desde aquí son básicamente de este tipo de novelas, que suelen tener más cobertura mediática y en las redes sociales. Por eso me alegro cuando me recomiendan libros provenientes de otros países menos típicos. Y una de estas recomendaciones fue La puerta de Magda Szabó.

No es una novela 'normal'. Es decir, sí, está estructurada en capítulos y cuenta una especie de historia, pero me refiero a que, en este caso, la autora se pone también el vestido de protagonista. En efecto, La puerta trata de la relación que construye la autora con Emerence. Sería algo impreciso decir que era la mujer de la limpieza porque, aunque se conocieran así, poco a poco ella acabaría ocupando un lugar cada vez más importante en su vida (y en la de su marido). 
La trama se desarrolla a lo largo de unas dos décadas, en la capital de Hungría, Budapest, donde vive la protagonista. Aunque hay ciertas referencias al clima político – o a lo que ocurrió en el país durante la Segunda Guerra Mundial –, no es en absoluto una novela histórica y el marco temporal es completamente irrelevante. Como he dicho antes, se trata de la historia de una relación. 
A lo largo de todo el libro se me ha hecho muy difícil comprender como dos personas tan distintas como la narradora y Emerence pueden acabar siendo tan cercanas – aunque tengan unas peleas terribles de forma recurrente. Es algo inexplicable, una química que las palabras no pueden captar, pero que ahí está. 
La protagonista es una escritora de mediana edad que está acostumbrada a ser simpática con todo el mundo y que éste le corresponda. Por esto su personalidad enseguida choca con la de Emerence, una persona extremadamente reservada y brusca, pero que a la vez puede hacer increíbles actos de amor y devoción de forma totalmente desinteresada. Su forma de ser y su obsesión con no revelar ningún detalle sobre su vida privada o su pasado hace que la protagonista tenga cada vez más ganas de poder capturar cualquier pista, cualquier información procedente de ella, cosa que hará a lo largo de la novela. 
En cuanto a Emerence, creo que es imposible describir a un personaje así, se tiene que leer. Tiene un comportamiento que, a primera vista, parece casi bipolar, pero que, cuando la autora empieza a adentrarse en la complejidad de su personalidad y, en especial, en su modo de ver las cosas, no es más que alguien muy coherente con sus principios – aunque estos puedan chocar con lo que los de la mayoría de la gente. En todo caso, ella es alguien extremadamente inteligente, que rápidamente entiende las cosas, y no sólo eso, con también gran velocidad llega a captar perfectamente el carácter de la gente que la rodea. 
La 'trama' en sí no engancha, el estilo de la escritora tampoco me ha dejado una impresión muy marcada. Pero me ha gustado mucho como ha mostrado el impulso egoísta que tenemos la mayoría por desvelar todo cuanto podamos acerca de alguien. Y no sólo eso, nuestra necesidad de poner por encima de lo que pueden sentir los demás nuestra propia definición de lo que está bien y lo que no, y lo que se debe hacer acorde a ello. 

En conclusión, ha estado bien leer este libro, pero tampoco puedo decir que me haya entusiasmado. Está bien escrito, tiene buenos personajes (la palabra 'bien' y sus derivados se están repitiendo demasiado) y es algo diferente, de una lengua diferente, así que seguro que he ganado algo con la lectura!

29 jun. 2013

¡Sobreviví!: Planes de verano

En el mejor de los mundos lograría leerme esto en tres meses (más Dissolution de C. J. Sansom que, al igual que Wolf Hall, trata de la Inglaterra bajo Enrique VIII). El año sobrepasé mis expectativas, pero creo que esto es demasiado! Hay un par de libros de economía que me regalaron y que debo leer y que me dan muuucha pereza. ¡Además aún quedan los libros que quizás me regalen por mi cumpleaños! Debería hacer un reto de no comprar libros hasta que no vacíe mi estantería.

Sí, cuesta creerlo pero he sobrevivido al trimestre! Ahora tengo por delante diez semanas de vacaciones, bueno, en realidad en julio voy a trabajar (gratis) a tiempo parcial pero, qué importa, seguro que será algo interesante y no tendré a que ir a las clases ni hacer exámenes. Es decir, relax!
Como dije ayer, tengo un montón de libros largos por leer, entre los que se encuentran: A Place of Greater Safety y Wolf Hall ambos de Hilary Mantel o Les Misérables de Victor Hugo. Por un lado tengo muchísimas ganas de leerlo porque sólo he leído cosas buenas de ellos, pero por otra parte se me hace un poco de cuesta arriba. Pero no, seguro que, para variar, mis temores resultan más de la pereza que otra cosa.
También quiero ver series, ¡y películas! Entre una cosa y otra no he tenido tiempo para ver al cine y tengo incontables series por ver.
Mis prioridades van a ser la cuarta temporada de The Good Wife, la segunda temporada de The Wire (la primera me dejó muy impresionada y quiero seguir!) y la sexta temporada de Mad Men. Luego quedan Juego de Tronos (pero al haberme leído los libros tampoco me corre mucha prisa), Vicious, Last Tango to Halifax, Broadchurch, la segunda temporada de Black Mirror, House of Cards, En Terapia, Our Friends in the North, Top of the Lake,... en fin, que necesitaría dos veranos.
Además también quiero hacer algunas modificaciones al blog – añadir un listado de reseñas por autor, añadir algunas reseñas que hice por GoodReads y no en el blog – y cambiar mis estanterías de GoodReads (y a mi habitación tampoco le iría mal un poco de orden, pero eso siempre puede esperar). 
Y es que además, en agosto me voy dos semanas a....
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¡Nueva York! ¡Ni yo me lo puedo creer! Tendré que luchar contra mi miedo a los aviones pero por estar yo a solas con el centro del mundo – porque lo es – lo que sea. Tengo muchísimas ganas y, por supuesto, os mantendré al corriente de mis andanzas.

Hablando de esto, también he pensado en hacer algunos posts recapitulativos sobre lo que he hecho estos últimos tres meses, tanto de mis lecturas, como de música o cine!

Y por último pero no por ello menos importante:

¡Muchas gracias!

Aunque mi blog haya estado algo abandonado estas últimas semanas, siempre leía vuestros comentarios (aunque la mayoría de las veces no tenía tiempo de contestar!) y no os podéis hacer idea de lo feliz que me hacía! Muchas muchas gracias a todos los que habéis seguido leyendo y comentando! Y, además, ya tengo más de 100 seguidores!! Nunca creí que llegaría a esa cifra y por eso, de nuevo, ¡muchas gracias!

Por cierto, ayer 'inauguré' un reto para el verano: intentar vencer la pereza y leer libros de más de quinientas páginas! 

28 jun. 2013

Reto de verano: ¡Desafía tu estantería!


En la vorágine sufrida este año en lo que se refiere a compra de libros, aunque no me puedo quejar de mi ritmo de lectura, he ido dejando como pendientes los libros más largos, los tochos, esperando el verano. Ahora me encuentro con una cantidad enooooorme de libros enooooormes por leer.
Y, seamos sinceros, a todo el mundo le crea algo de miedo impresión un libro que sobrepase las 500 páginas – aunque para muchos ese límite se alcanza en las 300 –. Y yo no les culpo, me incluyo en este grupo. Para leer un libro largo se requiere paciencia, constancia y muchas ganas.
Pero casi siempre se ve recompensado puesto que suelen ser obras magistrales, grandes epopeyas (o raramente una frustrante pérdida de tiempo, pero seamos positivos).
La cuestión es que desde hace unas semanas que me he propuesto 'limpiar' mis estanterías de libros largos – en parte porque ya estoy apilando libros encima de otros. Pero leer libros largos – y encima muchos a la vez – es todo un desafío y por eso pensé que al compartirlo con otros lectores, la carga se haría mucho más llevadera y podría ser una fuente para descubrir nuevos libros. Por eso éste verano propongo el siguiente reto:

Categorías:

Un suspiro (21g): leer entre 1 y 2 libros

Peso pluma (56kg aprox): leer entre 3 y 5 libros

Elefante blanco (8500kg): leer entre 6 y 10 libros

Ballena azul (170tn): leer más de 10 libros


Reglas
  • Escoger una categoría y leer el número correspondiente de libros que tengan más de 500 páginas.
  • Se puede cambiar de categoría hacia arriba (es decir, si ya te has leído dos libros puedes retarte a leer 3).
  • Te puedes proponer leer unos libros en concreto, pero puedes cambiarlos siempre que quieras.
  • Una vez te hayas decidido puedes escribir un post en tu blog y poner el link en el widget del final del post.
  • Las fechas: empieza el 1 de julio y acaba el 30 de septiembre.
  • Podéis apuntaros cuando queráis!
  • ¡No dudéis en preguntar!
Objetivo
  • Lo último que quiero que sea este reto es una obligación, una imposición. Quiero que sea una oportunidad para estos libros que dejamos atrás por pereza (y que luego nos arrepentimos de no haber leído antes!)
  • Por esto, a parte de un pequeño compromiso referente al número de libros, hay libertad total en cualquier otro aspecto.
  • Como que también quiero que sea algo divertido, cada dos semanas haré un post de check-in que podréis contestar en mi blog, hacer un post vosotros mismos, o pasar del tema completamente; con preguntas y demás, básicamente para compartir la experiencia hasta ahora :)
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Seguramente nadie se va a apuntar *insertar imagen de forever alone* pero a mí me apetece hacerlo y sin duda me lo pasaría mucho mejor si fuera acompañada.
En fin, ¡felices vacaciones y espero que os guste la idea!





Update
Por algún motivo no me dejan poner dos widgets en el mismo blog, así que ponedme en comentario el link de vuestro post y lo pondré aquí!

1. Polly                         2. Babel                      3. Clara                               4. Taty 

5. littleEmily                6. Arila                       7. Isi                                    8. Lidia Casado

9. ChicaLetra              10. Marie                    11. Ester                             12. Flashia

13. Airam                   14. Shaka lectora        15. Pasajes románticos      16. Carmina

17. Trescatorce          18. Xula                      19. Lesincele                       20. Kayena

21. Francisco             22. Babel                    23. Mi rincón de los sueños

27 jun. 2013

Historia de dos ciudades de Charles Dickens




Por Navidades me regalaron Historia de dos ciudades de Charles Dickens. Nunca antes he leído nada de este eminente autor británico y pensé que, al ser la Revolución Francesa uno de mis temas favoritos, ésta novela podría ser un buen principio. 

Resumen: La historia empieza en 1775, en el que se nos presenta a los principales personajes de la obra. El doctor Manette, que ha pasado muchos años de su vida escondido por motivos que desconocemos, y su hija Lucie; Charles Darnay, un joven acusado injustamente; el señor Lorry, empleado del banco Tellstone; y los Defarge, un matrimonio francés que espera el día en que se acaben los privilegios. A lo largo de los años estos y otros personajes tendrán encuentros y desencuentros hasta llegar a la Revolución Francesa, donde todos entrarán en un peligroso juego. 

Opinión: Supongo que se podría decir que la trama es entretenida. Se trata de una novela de capítulos muy cortos – si no me equivoco fue publicada por partes en una revista – y con un montón de acción. Hay complots, asesinatos, misterios muy misteriosos, más de un juicio, persecuciones y mucho, mucho más. Aún así durante más de la mitad del libro me sentí muy aburrida y sin interés alguno por saber lo que iba a ocurrir a continuación. De hecho, hasta un cierto punto la trama me pareció bastante previsible. Ésta se desarrolla parte en Londres y parte en París. En ambas ciudades tenemos oportunidad de ver como iban las cosas, aunque más en la segunda que en la primera. Si algo me ha gustado del libro es que hay bastantes detalles de como transcurría la vida durante la Revolución Francesa – por ejemplo, que se tenía que inscribir en un cartel colgado en la puerta de cada casa el nombre de sus habitantes, y cosas anecdóticas de este estilo que me parecieron curiosas. 
Los personajes tampoco me gustaron mucho, los encuentro bastante maniqueos. Por una parte están los personajes 'buenos', que siempre son las víctimas de su tiempo. El doctor Manette y su hija, Charles, el bueno de Carton (por mucho que se suponga que es alguien tosco y de mala vida), son todos ejemplos de virtud y rectitud, de fuerza y valentía y todo ese blablabla tan bonito. Lucie me ponía especialmente nerviosa. Después de tener un periodo interesante – cuando durante unas breves páginas Dickens habla de sus pensamientos, fueron de mis favoritas – luego vuelve a ser una mujer débil, aunque con un corazón puro y todas esas cursilerías, con una tendencia nada sana a desmayarse cada dos por tres. Sydney Carton también me gustaba, porque no iba de bueno y justo, hasta que se convirtió en predecible. Quizás Croucher – una especie de recadero del banco Tellstone y un completo canalla casi sin escrúpulos – ha sido con el que mejor rato he pasado. Es el personaje de clase más baja de la novela, y sus desventuras y riñas con su mujer me han hecho sonreír más de una vez. Pero esto es todo.
Ah, y no nos olvidemos del matrimonio Défarge. Aunque al principio el lector pueda simpatizar con ellos, al llegar la Revolución Francesa no hay cosa que no haga Dickens para que no te parezcan seres odiosos – si de verdad son humanos –, especialmente la señora Défarge. 
Esto me lleva a otra tema, cómo describe el periodo de la Revolución Francesa. Bien, ante todo debo decir que soy consciente de que no puedo ser una juez imparcial en esto, así que avisados estáis. 
Por una parte creo que está bien como describe tanto el periodo anterior – con los abusos de los nobles y demás clases privilegiadas – como lo que sucedió durante el Terror. Muestra de que, realmente, sigue habiendo tanta violencia como antes, que las leyes siguen sirviendo de lo mismo, es decir de nada. Se cometen horrores e injusticias en ambos casos y es imposible que el lector sienta pena o admiración por ninguno de ellos, ni por los nobles ni por los pobres rebeldes. Y no estoy diciendo que deba ser así, en absoluto. Mi problema es que parece que después del 14 de julio de 1789 una fiebre de sangre y violencia haya enfermado a toda la población francesa y esta se pase el día matando al personal, cubierta de sangre, y bailando como unos locos sádicos. Se cometieron muchos crímenes entonces, quizás hubo más venganza que justicia – cosa que Dickens se encarga bien de mostrar – pero creo que tampoco estaría mal recordar no sólo la precaria situación en la que se encontraba Francia – con los ejércitos monárquicos en todas sus fronteras y la guerra civil dentro de su país – si no también los grandes avances que se consiguieron entonces. 
No sé, como he dicho no puedo opinar de forma insesgada dado que este periodo me gusta muchísimo, pero mi impresión ha sido de que se ha victimizado mucho a unos, y demonizado mucho a los otros. En libros como Los dioses tienen sed de Anatole de France o El Noveinta-y-tres de Victor Hugo también se denuncia la degeneración de la revolución en un sinsentido de acusaciones y una extrema veneración de la guillotina, pero justamente me pareció mucho más 'real' que en este caso. No sé como explicarlo. 

En fin, el libro está bien, se lee rápido, es una bonita historia, supongo, que encantará a los amantes de la ficción histórica mezclada con el género de aventuras, de eso no os faltará. A quiénes ya os guste Dickens, tampoco veo motivos para que no os lo paséis genial con esta novela. Una de las cosas que más me gustó fueron los momentos en los que el autor muy agudamente mostraba las hipocresías de los personajes y los ridiculizaba – algo muy inglés y que me encanta –, pero si no, me esperaba mucho más de esta novela. 

24 jun. 2013

Cumbres Borrascosas de Emily Brontë


Hace un par de meses decidí participar en el club de lectura de uno de los grupos de GoodReads en los que estoy y ese mes tocó leer un libro de la literatura gótica y tocó Cumbres Borrascosas de Emily Brontë. Sí, yo también me sorprendí al ver que se situaba esta novela en dicho género – quizás el sentido común nos indique el género romántico – pero así es (cosas de la percepción que tenemos ahora de lo que es la literatura gótica versus a lo que son y fueron realmente).
En fin, tenía también este libro en mi reto de The Classics Club y como que me cuesta mucho releer un libro – básicamente porque tengo en mi habitación cuatrocientos cincuenta mil pendientes –, pensé que ésta era una ocasión que debía aprovechar.

Curiosamente, mi historia con Cumbres Borrascosas es algo tormentosa. Recuerdo que a los catorce años me cogió la fiebre de Jane Austen y, habiendo leído (casi) todos los libros suyos que tenían en la biblioteca, le pedí a la bibliotecaria que me recomendase libros parecidos. Por algún motivo que no entiendo, me recomendó a las hermanas Brontë, así que en un santiamén tuve un ejemplar de Cumbres Borrascosas (nota: en francés) entre mis manos. Y no pude pasar de la veintena de páginas. Y culpo enteramente de ello la penosa traducción al francés. Al cabo de un año o así una amiga mía me prestó su ejemplar, en castellano, recomendándomelo acaloradamente. Me lo leí de un tirón, recuerdo como me absorbió por completo su atmósfera, no lúgubre, pero sí oscura y retorcida. Esta es la cuarta vez que lo leo, de nuevo es castellano, aunque hice un intento (fallido) de leerlo en su idioma original, pero me resultó imposible. El lenguaje de Cumbres Borrascosas no es simplemente coloquial, si no también lleno de expresiones propias de Yorkshire que a cualquiera – creo que incluso a un nativo inglés – le resultan difíciles de comprender. Pero estoy divagando y, aunque para mí esta obra es muy familiar, quizás la mayoría no tenga ni idea de lo que trata.
Pues bien, el señor Lockwood acaba de llegar a su nueva morada, la Granja de los Tordos, y decide visitar a su arrendatario, el señor Heathcliff, que vive en Cumbres Borrascosas. Su carácter le causa una honda impresión, por lo que al volver a su casa le pregunta por él a su ama de llaves. Ésta es Nelly Dean, que conoce a Heathcliff desde que llegó a Cumbres Borrascosas, por aquél entonces hogar de los Earnshaw. Fue traído desde las oscura callejuelas de Liverpool por el señor Earnshaw, quién ya tenía dos hijos: Hindley y Catherine. El primero le odió nada más verlo, por usurpar el cariño de su padre. Pero entre Heathcliff y Catherine nacería una relación apasionada, fuera de lo convencional, sin fronteras.
Es difícil hablar de un libro que te has leído por cuarta vez. Ya conoces bien a todos los personajes, ya anticipas cada uno de sus movimientos, lees las líneas y te vienen recuerdos de haberlas leído varias veces. Pero aún así, la sensación que da Cumbres Borrascosas persiste. No es una obra tan 'puritana' como las de Charlotte Brontë, en ésta novela hay escasos personajes que puedan parecer afables o mínimamente agradables al lector. Pero no son 'malos' porque sí, he ahí la gracia, una llega a entender perfectamente por qué son así, qué les ha llevado a tener ese carácter tan agrio.
El análisis más profundo y los personajes más interesantes son los de Catherine y, en especial, Heathcliff. Poco a poco se ve como Catherine está dividia entre sus ansias de prosperar, de vivir una vida acomodada y dentro de lo que se espera de ella, y su amor por Heathcliff – un muchacho degradado a nivel de criado que bien podría ser un gitano. Y de la misma forma se ve como el talante rencoroso de Heathcliff va en aumento a lo largo de la novela hasta que el deseo de venganza le consume por completo. Estos dos seres se aman apasionadamente – y me quedo corta –, va más allá, creo yo, de la definición de 'amor' que todos tenemos en la cabeza. El suyo es un amor egoísta, autodestructivo, que les atrae irremediablemente pero sus personalidades impiden que un final feliz sea posible.
Quizás para algunos el estilo de Emily Brontë sea un poco melindroso – no por nada me causó gran admiración y emoción a los quince años –, pero aún así las declaraciones de amor entre estos dos personajes me ponen los pelos de punta. Pero no sólo están ellos dos, oh no, hay muchos más Earnshaw y Linton – unos agradables vecinos que poco tienen que ver en temperamento con los Earnshaw – que salen en la novela. Desde el hermano de Catherine, Hindley, también atormentado por sus propios demonios (un personaje muy interesante) hasta la ingenua Isabella Linton – cuyo carácter representa a un rasgo que tienen algunas mujeres, tanto en ficción como realidad.
En esta lectura he aprendido a apreciar más a la narradora, Nelly Dean, que aporta el punto medio con un toque de razón y sentido común en un relato lleno de pasiones y odios desatados, o al contrario, de debilidades y personajes demasiado amables. También me he fijado más en las notas a pié de página – un gran complemento para entender tanto ciertas partes de la narración como la traducción en sí – y el prólogo, que rara vez leo.

En fin, Cumbres Borrascosas sigue siendo uno de mis libros favoritos por los personajes tan únicos e irrepetibles que crea, tan complejos y desagradables, pero que a la vez no dejan de fascinar. Es todo un clásico y, una vez adentrada en la historia de Nelly Dean, es imposible dejarlo.

21 jun. 2013

La luz entre océanos de M. L. Stedman


Éste enero, por reyes, me regalaron The Light between the Oceans (La Luz entre Océanos) de M. L. Stedman. Me llamó por primera vez la atención cuando en GoodReads lo catalogaron como uno de los 'movers & shakers' de Septiembre, y luego cuando ganó el premio, de la misma web, a mejor novela histórica del 2012.

Resumen: A mediadios de la década de 1920, Tom Sherbourne es un joven australiano que, tras haber combatido en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial, decide trabajar como encargado de los faros en la Commonwealth. Decide alejarse de todo y aceptar un empleo en la remota isla de Janus, al sud-este de Australia. En su última escala hasta su nuevo puesto de trabajo, en la ciudad de Partageuse, conoce a Isabella, una vivaz muchacha, y ambos se enamoran. Tan rápidamente como la época lo permitía, ambos se casan y van a vivir en la isla, de la cuál sólo tienen permiso para salir una vez cada tres años. Desgraciadamente, parece que la pareja es incapaz de concebir, Izzie sufre varios abortos naturales y partos prematuros en los primeros años de su matrimonio. Por esa razón, cuando aparece en la playa de Janus una barca con un bebé de apenas unos meses, en brazos de un hombre muerto, Izzie cree que Dios ha oído sus plegarias. Pero toda decisión tiene sus consecuencias.

Opinión: La Luz entre los Océanos, aunque situada durante la primera mitad del siglo XX, no es exactamente una novela histórica. Por supuesto, hay un contexto histórico y la Primera Guerra Mundial tiene mucha importancia en la trama – de esto ya hablaré luego – pero el mensaje que quiere hacernos llegar la autora no está relacionado con el marco temporal de la novela. Es decir, como novela histórica, tampoco es un trabajo muy minucioso – claro que el libro tiene unas 350 páginas –, aunque hay que decir que Stedman ha hecho un buen trabajo de investigación en lo que concierne a los empleados del servicio de faros de la Commonwealth, respecto a su entrenamiento, sus reglas, etc. 
La novela está estructurada en partes, capítulos, ninguna novedad en cuanto a esto. La mayor parte de ella está narrada por Tom, aunque de vez en cuando cambia el punto de vista, pasando por Isabella, alguno de sus padres, u otro personaje – secundario o no. Y me he olvidado uno de los actores principales de la trama: el mar, el océano. Sobretodo cuando vemos el mundo a través de los ojos de Tom, el océano siempre está presente, sea directamente, como su oficio, o indirectamente, a través de metáforas. La autora recurre varias veces a utilizar el mar como forma de revelar una parte de la naturaleza humana, y también como una forma de vía de escape para ellos. La verdad es que no me extraña, el mar ejerce un extraño poder sobre las personas, y no poca literatura se ha escrito sobre el 70% de nuestro planeta. La verdad, me ha maravillado la prosa de la autora. Es poética, con mucha fuerza, como el océano, y sabe capturar y asimilar aspectos del mar y de los personajes conjuntamente, una gozada. 
Y sobretodo en el personaje de Tom, mi favorito de la novela. Se trata de un hombre que ha pasado por lo inimaginable y que ha hecho cosas que él mismo considera abominables, y por esta supuesta valentía le han dado una medalla honorífica. Es un hombre que se ha apartado de su familia, que está horrorizado de él mismo y que, sin cesar, se pregunta por qué él sobrevivió, por qué el destino le salvó a él, y por eso decide irse lo más lejos posible de la civilización, haciendo un trabajo que quizás salve vidas. Y, tras haber pasado unos cuantos años en un trabajo de reglas tan estrictas, ha desarrollado un agudo – y casi maniqueo – sentido del "bien" y del "mal" o, más bien dicho, de lo que es "correcto" y lo que no. Pero sus vivencias junto a Izzie, el encontrarse con una niña de apenas unos meses tras haber sufrido tanto, pondrá a prueba sus valores. Y de eso, precisamente, es de lo que trata el libro. ¿Es correcto que una pareja se quede con un recién nacido sin saber seguro si su madre sigue viva? ¿Pero es justo que una pareja deba pasar por tanto dolor? Todos los personajes de la novela son, esencialmente, "buenos", pero la vida, la naturaleza, el sino, no tiene sentido de bondad o de justicia, simplemente ocurre. Y a estos personajes les ocurren cosas terribles, cosas por las que no les parece "justo" pasar, que no se merecen, y, a pesar de todo ello, luchan con todas sus fuerzas para ser felices. Y quizás, en este ahinco cometen errores, que a su vez hacen desgraciado a otro ser humano. Y es imposible juzgarlos, es imposible posicionarse a favor de unos o de los otros, puede ser que legalmente uno u otro tenga razón, pero moralmente simplemente no he podido dejar de sentir compasión por todos ellos, por lo que les ha tocado vivir. No sufrir con Izzie, a quién la traiciona su propio cuerpo, o sus padres, que han perdido a dos de sus hijos en un lugar lejano, en una guerra sin sentido, o Hannah, que ha perdido a su marido y a su hija, no es tarea fácil. Quizás con quién más me identifique sea con Tom Sherboune, claro que al ser el principal narrador parece lógico y porque es quizás el personaje más desarrollado, más complejo. Se puede ver que la guerra le ha cambiado para siempre, y no sólo eso, si no que se ha convertido en una parte de sí mismo que arrastra con él a lo largo de su vida, haciendo que le sea imposible comunicar sus sentimientos. Y su lucha interna, sus remordimientos por haber 'robado' un niño, se nos hace tan cercana, de la misma forma que los intentos y los argumentos que construye Izzie para justificar quedarse con el bebé parecen tentadoramente convincentes. 

En conclusión, La Luz entre los Océanos es una novela muy emotiva, con un estilo impecable –sobretodo teniendo en cuenta que se trata de la primera novela de M. L. Stedman – y con algunos personajes memorables. El ritmo del libro es bastante pausado –salvo al final–, centrándose en emociones precisas de ciertos insantes de la vida, como pequeñas fotografías animadas con una peculiar magia, que quizás solas no significan mucho – ni avanzan mucho la historia – pero que en su conjunto construyen el cuadro de una vida entera y conmueve al lector. Es una novela que me ha provocado muchas emociones, tanto esa pequeña felicidad de un plácido día a día, como de una pena terrible, angustia y rabia por lo que la vida hace con los personajes. En fin, muy recomendable! No sé si existe edición en castellano, aunque no creo (espero) que pueda tardar mucho. 

15 jun. 2013

Brick Lane de Monica Ali


A ver como hago yo esto.... Hay libros que simplemente... no. No es que no te gusten, ni que los odies, no es que te aburran particularmente ni que el autor escriba mal, simplemente que no van contigo. Hay libros que empiezas, lees las palabras, que forman frases, que se juntan en párrafos, se agrupan en capítulos, hasta que llegas al fin. Cierras el libro y pasas a otra cosa. Y te quedas igual. Y eso me ha pasado con Brick Lane y es una pena porque mientras que lo leía – a la vez que quería abandonarlo y empezar a leer algo más estimulante, no podía hacerlo (en parte por tozudez y orgullo) porque tenía la sensación de que en cualquier momento se iba a transformar en una historia extraordinaria.
Pero no ha sido así.
El libro empieza a finales de los años 1960, en Bangladesh, cuando nace Nazneen, la protagonista de la historia. Por algún motivo no busca instintivamente el pecho de su madre para alimentarse y, en vez de intentar hacer algo, sus padres deciden dejarla en manos del destino. Y con ésta filosofía crece la joven en un pequeño pueblo, aprendiendo que es inútil resistirse a lo inevitable, que tomar decisiones es gastar tiempo y energía. Por esta razón cuando, a los dieciocho años, su padre le dice que en un mes se casará con un hombre veinte años mayor que ella y que irá a vivir a Londres, ella ni se inmuta. 
Llega a Inglaterra, un lugar completamente opuesto a su pueblo natal, y vive casi todo el día en casa. Nazneen hace todas las tareas domésticas, se comporta como una perfecta esposa, nunca saliendo de su diminuto apartamento sin la compañía de su marido. 
La 'sinopsis', como veis, promete mucho, pero todo se queda a medias. La gracia del libro es ir viendo el desarrollo del carácter de Nazneen, que pasa por muchas dificultades a lo largo de su vida,  que su mentalidad predispone a no encarar, simplemente a sufrir lo que le toca sin intentar luchar contra ello. Pero a mí la verdad es que no me interesó en absoluto. Es cierto que Monica Ali construye este personaje con mucho realismo. Nazneen es incapaz de analizar lo que siente ya que simplemente se centra en su deber como esposa y en lo que es correcto hacer. Aunque sienta curiosidad por otras cosas, como por ejemplo aprender inglés, una simple negativa le sirve para resignarse y seguir con su rutina. Pero aún así su personaje me dejó muy fría. En cambio, otros personajes más secundarios suscitaron mi interés. 
Su marido, Chanu, es ya un hombre de mediana edad cuando se casa con la protagonista, pero aún tiene grandes sueños de hacer fortuna en Inglaterra y volver a Bangladesh para disfrutar de su éxito. Sin embargo, Chanu es un hombre de mucha palabrería – no para de recitar a escritores ingleses – pero que en realidad nunca hace nada para prosperar y que, por lo tanto, va de un trabajo para o
tro cuando ve que no obtiene una recompensa inmediata. Ves como poco a poco estos sueños se van haciendo más humildes, su comportamiento más errático, y todo él más patético. Luego está Razia, la única amiga que tiene Nazneen en Londres, que vive su infierno doméstico particular. Y, finalmente, el personaje que más me gustó y que me pareció una pena que sólo se quedase en un segundo plano es la hermana de la protagonista, Hasina. 
Ésta se queda en Bangladesh y es completamente distinta a su hermana. Ella siempre está buscando ser feliz, y lo intenta de todas las formas posibles, aunque la vida le dé palos más de una vez, aunque se vea reducida a lo más miserable de la existencia, ella siempre intenta tomar las riendas de su vida. Y esto es lo que le cuenta a su hermana a través de sus cartas, donde la autora aprovecha para pintar el desolador panorama de pobreza en el que se encuentra el país de Bangladesh. 

En conclusión, creo que es un libro que está bien escrito, con buenos personajes, pero que a mí particularmente me ha dejado fría, lo que no implica que pueda ser lo mismo para otra persona. Creo que incluso me gustó más otra novela suya que leí hace poco, Alentejo Blue

12 jun. 2013

The Forsyte Saga


Hace un tiempo leí The Forsyte Saga (el primer volumen de una trilogía, en que cada volumen contiene tres novelas) de John Galsworthy, ganador del premio Nobel de Literatura. Al cabo de poco me enteré de que la ITV – responsable de producciones como Downton Abbey, aunque tras la tercera temporada no sé si ponerla como referencia – había llevado los tres primeros libros a la pequeña pantalla en 2002, y además con actores que me eran muy conocidos.

Supongo que con esta imagen ya habré convencido a los amantes de las
historias de época.

La serie empieza a finales de la segunda mitad del siglo XIX y llega hasta los años 20, y trata de una familia de clase alta inglesa, los Forsyte. Tiene trece capítulos que duran entre 45 y 55 minutos cada uno. 
El personaje principal de la serie se podría decir que es Soames Forsyte (Damian Lewis, Homeland, Band of Brothers), apodado 'El hombre de propiedad' por razones que se harán más que evidentes a lo largo de la serie. Éste es un abogado, como casi el resto de la línea masculina de su familia, y en una visita de negocios conoce a Irene Heron (Gina McKee, Secret State, The Borgias), de la cuál se enamora obsesivamente y, al final, logra su objetivo y se casa con ella.
Aunque la serie pasa a través de tres generaciones de Forsyte, la trama principal gira siempre al rededor de este matrimonio destinado al fracaso. 
A través de éste y de sus consecuencias se pinta un fresco de la mentalidad de la época, de cómo ésta va cambiando, aunque ciertas cosas siguen muy enraizadas y difícilmente pueden desaparecer de una generación a otra. Hablo de prejuicios, de concepciones sobre la vida y el amor, de la relación del ser humano con sigo mismo y con los demás. 
The Forsyte Saga es un drama de época, pero no os esperéis un culebrón a lo Downton Abbey – aunque, en cierta forma... ¿lo es? ¿sí? No, definitivamente no se pueden comparar –. Ocurren cosas en la vida de los personajes, y algunas de ellas causan escándalo, pero no hay grandes intriga
s, si no sentimientos intensos que perduran a lo largo de los años y que hacen frutos, sean dulces o amargos. Quizás es porque ya me había leído la novela y, por lo tanto, sabía de antemano todo lo que iba a ocurrir, pero no me ha parecido una serie que enganche.
Sin embargo, como en la novela, los personajes son geniales. Hay algunos buenos, como Irene Heron o Young Jolyon (Rupert Graves, Sherlock, Garrow's Law) que, aunque tienen su encanto, tampoco fascinan. Claro que siempre hay una excepción a la regla, como es el caso de Old Jolyon (Corin Redgrave, Un hombre para la eternidad, Persuasión), que es un ancianito de lo más adorable.
Pero en realidad, los que son verdaderamente interesantes son los 'verdaderos' Forsyte. Los que valoran ante todo el poseer las cosas, que tienen un alto sentido de las apariencias, y que no dejan algo hasta que lo consiguen. Entre ellos se cuentan Winifred Dartie (Amanda Root, Persuasión) y su marido (Ben Miles, Lark Rise to Candleford) – que, aunque no sea un Forsyte, su dandyismo, su irresponsabilidad e inmadurez hacen de él un fabuloso canalla – pero sobretodo, Soames Forsyte.
Sí señor, se ha ganado usted un fuerte
aplauso mío.
¿Sabéis ese tipo de personajes, que son más que horribles, pero aún así son tan interesantes que os acaban gustando de alguna forma? No me refiero a los típicos 'malos' de película que encandilan a la chica protagonista, no. Me refiero a un ser repulsivo pero tan complejo y retorcido por su forma de ser que resulta fascinante. Eso y quesiempre Damian Lewis hace una señora interpretación. En serio, cada vez le tengo más admiración a este hombre, hace un gran trabajo con este personaje. Yo pensaba que no le iría bien el papel y lo ha más que bordado. Aunque el resto del equipo hace un gran trabajo, el suyo sobresale por encima de todos.
Sé que no debería comparar libro y adaptación, pero lo haré de todas formas. Ante todo, creo que ésta es una adaptación muy fiel a la obra de Galsworthy, tanto en lo que se refiere a la trama como a los personajes. Claro que la novela está mucho mejor, por lo que animo a cualquiera que le interese la historia a que primero lea la novela, no tiene pérdida y es un must para cualquier anglófilo. Además, el dicho de 'una imagen vale mil palabras' puede ser reversible. Aunque la
serie consiga a veces captar el estilo irónico del autor, no está allí completamente, no se ve tanto cuán ridículos son los Forsyte. Y lo mismo pasa con Soames, el retrato que hace el autor es brutal, estar dentro de sus pensamientos es algo que, por muy buenos que sean guión y actor, es irrepetible en una pantalla. Por supuesto se han tomado sus licencias con algunos personajes, con cosas que me han parecido adecuadas o no, pero todo dentro de lo razonable. Finalmente, en mi opinión han alargado demasiado la trama que se corresponde al tercer libro, y se han ido inventando cosas que no me han gustado nada. Pero esto ya son cosas personales.
En fin, como siempre, al ser una producción inglesa, la ambientación está muy cuidada y los vestidos son una pasada. De hecho, como la historia transcurre a lo largo de varias décadas, se puede ver perfectamente como va cambiando la moda (y ver los vestidos de las damas es una pasada). Ya que hablamos de esto, creo que se podrían haber esforzado un poco más en lo que se refiere al envejecimiento de los personajes, un poco más de gris o de arrugas de vez en cuando no le hace daño a nadie. 

En conclusión, la serie está muy bien, tiene muy buenos actores y me lo he pasado muy bien, llegando a reirme muy ruidosamente o emocionarme e incluso soltar alguna lágrima. Eso sí, si podéis, leed el libro antes de empezar con la serie, ha sido una de mis lecturas favoritas en lo que llevamos de año 2013.

Oh, ¡en youtube la tenéis entera! (aunque no subtitulada)

8 jun. 2013

Todo está iluminado de Jonathan Safran Foer


No recuerdo muy bien cómo llegué a este libro, sólo que decidí leerlo por mi European Challenge y por el del grupo de Radio Patio, que en abril una de las propuestas era leer un libro con algo de amarillo en la portada (en mi edición el color es más prominente). Creo recordar también cuando salió la película en 2005, con Elijah Wood como protagonista.

La historia trata de Jonathan Safran Foer – sí, el mismo autor –, un joven judío norteamericano que, a finales de los años 1990, decide viajar a Ukrania para buscar a Augustine, una mujer que salvó a su abuelo durante la Segunda Guerra Mundial. Al llegar a el país se encuentra con el traductor y el conductor que le acompañarán durante su viaje: Alex y Alex, nieto y abuelo. Y todo parece ponerle a prueba.
El libro está estructurado de una forma bastante curiosa. Una parte está compuesta por las cartas que le envía el antiguo intérprete de Jonathan, Alex, contándole qué es de su vida ahora y también enviándole sus escritos sobre lo que vivieron juntos. Jonathan contesta a las cartas – pero nunca están incluídas en la novela – y también le envía escritos suyos. En este caso se trata de la novelización de la historia del pueblo en el que nació su abuelo, Trochenbrod, desde que llegó a éste su tatara-tatarabuela (no sé cuántos tataras hay, pero la historia se remonta a mediados del siglo XVIII). Por lo tanto, siempre vemos al autor y supuesto protagonista de la historia a través de otros ojos.
Es curioso porque, si bien he llegado a encariñarme con los dos Alex, no puedo decir lo mismo acerca de Jonathan Safran Foer, que me pareció un poco 'crío'. Pero quizás justamente esta era la intención del autor, que no nos fijáramos en él como personaje, si no que él fuese un mero vehículo para contar la historia de la gente que conoció en Ukrania.
Al principio la novela da la impresión de ser bastante ligera, por el tono general de desenfado y unos personajes bastante cómicos. Alex, el supuesto intérprete, sueña con ir a vivir a los Estados Unidos y ser un rico contable, y así lograr el mejor futuro posible para su hermano pequeño. Además, aunque tiene ciertos conocimientos de inglés, su forma de hablarlo – bueno, escribirlo – es muy divertido puesto que emplea mal las palabras o usa algunas muy rebuscadas, lo que siempre roba alguna que otra sonrisa. Por otra parte, las penurias por las que debe pasar el joven americano, que dudo que pudiera imaginarse lo que le esperaba en Ukrania, también le añaden a la historia un tono cómico. Finalmente, la historia del pequeño pueblo de Trochenbrod, trata con mucha ligereza las alegrías y penas de sus habitantes a lo largo de los siglos.
Pero pronto se acaban la bromas y la realidad empieza a hacerse un hueco en la trama, tanto en el presente como en el pasado. La vida de Alex dista mucho de la de Jonathan, eso como su educación o el futuro que le espera. Sueña con algo imposible y poco a poco va a descubrir que nunca podrá alcanzarlo, que en realidad sólo aparenta ser alguien con futuro, y que su vida faCome and See ya me quedó una idea bastante precisa de la brutalidad que sufrieron en estos países del éste, como Bielorrusia. Pero la potencia de la palabra escrita es muy distinta de la imagen. A través de la narración de Alex, que va acelerando el ritmo, él mismo pasando dificultades para traducir el testimonio de quiénes hablan con ellos sobre el tema. Su inglés patoso y poco correcto, no sé como, acentúa la sensación de horror y violencia y transmite una terrible sensación de angustia y congoja.
miliar va más allá de lo disfuncional. Y luego están las vivencias del abuelo de Alex y de las personas con las que se encuentran en la búsqueda de Trachimbrod en la Segunda Guerra Mundial. Ante todo, la ley del silencio que impera entre ellos, que siguen vivos y deben recordar lo que ocurrió y lo que ellos mismos hicieron para poder sobrevivir. La verdad es que no era consciente del paso de los Nazis por Ukrania, aunque con la película
Debo decir que la lectura me pareció algo irregular. Al principio disfrutaba por el patoso inglés en el que narraba el intérprete y hacia el final no podía dejar el libro por la necesidad se saber qué ocurría, y por la angustia que me creaba lo que leía (dejarlo a medias significaba muchos problemas para dormir). Pero hay ciertas partes entre medio, en especial la historia del pueblo, que se me hicieron muy aburridas y pesadas. De todas formas, creo que esto va a gusto y algunos puedan pasárselo bien leyendo sobre los curiosos habitantes del pueblo y sus pintorescas vidas.

En conclusión, recomiendo la lectura de Todo está iluminado a... bueno, a quién, como a mí, le pique la curiosidad por leer un libro situado en Ukrania, sobre la búsqueda de una mujer, que se convertirá algo mucho más importante para los tres protagonistas.

5 jun. 2013

2x1: Cloud Atlas + Silver Linings Playbook


En verano leí Cloud Atlas de David Mitchel gracias a un buen amigo que me prestó el libro e intenté (con éxito) evitar cualquier spoiler de la película. Ésta se estrenó en febrero y, al gustarme tanto el libro, no pude faltar a la cita.

El atlas de las nubes trata de seis historias dispersas a lo largo del tiempo – desde mitades del siglo XIX hasta un mundo post-apocalíptico – pero que las une una idea. La película, dirigida por los hermanos Wachowsky (la trilogía Matrix) y Tom Tykwer (El perfume) intenta capturar éste lazo, en parte haciendo que varios actores interpreten a distintos personajes. Los que más aparecen son Halle Berry y Tom Hanks, seguidos por Jim Broadbent (Moulin Rouge) que hace un gran trabajo como Tim Cavendish y Hugo Weaving (MatrixV de Vendetta). Otro de los protagonistas es mi muy admirado Ben Whishaw (The HourThe Hollow Crown), cuyo principal papel es el de Robert Frobisher, un joven compositor de los años 1920.

Sin embargo, en mi opinión Cloud Atlas no es un libro apto para película, si no más bien para miniserie.
Me parece imposible que alguien que no haya leído el libro pueda entender bien lo que ocurre o captar el mensaje tan bello del libro – que creo que en la película lo simplifican un poco. Saltan de historia en historia cada cinco minutos y así es imposible para el espectador seguir bien el hilo y meterse en cada una de las historias, que son tan diferentes entre sí. En muchas ocasiones, no se sabe muy bien lo que está pasando hasta los últimos cinco minutos de la trama, y en especial me refiero a la historia de Luisa Rey. Lo mismo ocurre con una de las historias futuristas, en la que sacrifican la complejidad del mundo imaginado por Mitchell en favor de unas larguísimas escenas de persecución y tiros.
Eso sí, no se le puede negar que visualmente es espectacular – aunque un amigo mío que sabe más que yo de estas cosas jura que se ve a la legua que han tenido un presupuesto ínfimo – y tiene una banda sonora que me encanta.
No pasé un mal rato en el cine, pero tampoco es para dar saltos de alegría, y menos habiendo leído el libro. En fin, que lo leáis y recemos para que la BBC decida hacer una mini-serie en unos años!
Aquí os dejo el link para el tema principal de la película, el Cloud Atlas Sextet.


Los Oscar suelen ser una de las galas más previsibles – y decepcionantes – del mundo. En la entrega de 2013 todo fue como se había predicho y, entre otras cosas, Jennifer Lawrence ganó el Oscar a Mejor Actriz Protagonista por su papel en Silver Linings Playbook (aquí traducido como El lado bueno de las cosas). 
Sin más dilación, presento la película. Ésta trata de Pat (Bradley CooperAliasSin Límites), un hombre joven que ha estado hospitalizado en un psiquiátrico tras haber descubierto que sufre de un trastorno bipolar al haber apaleado al amante de su mujer. Vuelve a casa de sus padres – su padre, Robert DeNiro, también tiene ciertos problemas de personalidad – con la firme intención de mejorar y poder recuperar a su esposa. Con todo esto un día, en una cena en casa de un amigo suyo, conoce a Tiffany (Jennifer LawrenceThe Lovely BonesThe Hunger Games), una mujer que recientemente sufrió la pérdida de su marido en un accidente de tráfico. Estos dos personajes chocan y se atraen enseguida, aunque Pat no quiera reconocerlo. Sin embargo, verá en Tiffany una forma de acercarse a su mujer, puesto que se ven habitualmente. Ella le propondrá un pacto: entregar las cartas que escriba Pat a su mujer a cambio de que sea su pareja en un concurso de baile. 
La premisa no está mal, el tráiler tenía buena pinta, pero la película no dio la talla. Es un dramón – o un intento de – con mayúsculas, todo el mundo está muy mal o tiene algún tipo de problema mental – salvo quizás la madre de Pat, la pobre mujer tiene que intentar lidiar con un puñado de personajes inestables. Aunque aplaudo el trabajo de Jennifer Lawrence como Tiffany – aunque no sé si le hubiera dado el Oscar, teniendo otras alternativas como Emmanuelle Riva en Amor – y también el de Bradley Cooper – las cosas claras, todo el mundo le conoce porque sale en Resacón en Las Vegas, y eso nunca puede ser una buena referencia –, la peli me aburrió terriblemente. Me pareció extremadamente predecible, sin ningún elemento que la hiciera entretenida. Niente di niente. No tengo nada más que decir sobre la película porque me ha dejado esta sensación, de vacío.  

2 jun. 2013

Escritos fantasmas de David Mitchell


Aquí estoy de nuevo con mi reseña habitual. Éste es el tercer libro de David Mitchell que reseño en este blog y espero que no sea el último – y no solamente porque en mis estanterías me espera Black Swan Green –. Tras leer Mil Otoños y El Atlas de las Nubes, que muy amablemente me prestaron, decidí comprarme los restantes de la mano de Mitchell. Y Escritos fantasmas es su primera novela, publicada en 1999.

En realidad sería mejor referirse a tu título en inglés, Ghostwritten, cuya traducción no es precisamente 'escritos fantasmas'. Un ghostwriter es aquél que normalmente 'ayuda' a alguien conocido a escribir una novela, sus memorias, pero cuyo nombre nunca aparece en la portada. En España se llama al que ejerce este oficio, tal cual, un 'negro'. ¿Qué tiene que ver el título con la historia? Esto es algo que es mejor que lo descubra cada uno por su cuenta...
Editoriales españolas,
¿os proponéis hacer
portadas feas de libros
fantásticos?
La novela está dividida en nueve partes y cada una transcurre en un lugar distinto del mundo y el narrador siempre es un personaje diferente. La novela nos lleva desde el pensamiento de un terrorista perteneciente a una secta en Japón hasta a un locutor de radio de Nueva York; pero todos y cada una de las historias están relacionada entre sí.
Y a este punto de la reseña algunos estaréis pensando: párate ahí, esto me suena de algo... ¡espera! ¿Esto no se parece un montón a Cloud Atlas? Y sí, hay razones para pensar esto. Cloud Atlas es una novela con un tema tan extraordinario que no me extraña que a David Mitchell le estuviera rondando en la cabeza cinco años antes de escribirla. De hecho, hay varios 'guiños' a Cloud Atlas (quizás sería mejor decir que hay guiños a Ghostwritten en Cloud Atlas). No quiero decir muchos ya que cuando me los he encontrado a lo largo de la lectura han sido una agradable sorpresa, pero sólo dejo caer que Tim Cavendish – uno de los protagonistas de Cloud Atlas – hace acto de presencia.
Pero Escritos fantasmas no es, repito, no es una versión beta de Cloud Atlas. Las historias son completamente distintas, tan sólo la idea de que estamos conectados a través de elementos, de cadenas de efecto-causa, que nosotros mismos no podemos percibir. En este caso, en vez de ser vínculos inter-temporales, son inter-espaciales.
Tampoco quiero hablar mucho de las historias ya que, al ser tan distintas la una de la otra, en sí ya consisten un spoiler. Todas ellas son una historia: a veces Mitchell la cuenta de principio a final, otras las deja en un total suspense, y otras el lector puede deducir qué ha ocurrido cuando llega a una de las siguientes historias. Es una novela que se disfruta progresivamente puesto que vas descubriendo, poco a poco, los lazos que unen a cada uno de los personajes, y cómo ellos mismos, sin ser remotamente conscientes de ellos (o quizás no tanto), tienen un impacto sobre las vidas del resto. Hay nueve personajes y las historias son para todos los gustos. El autor abarca varios géneros de la literatura. En efecto, hay drama, hay comedia (en particular, una de las historias es tremendamente divertida y alocada), algún que otro misterio e historias de amor. Además hay algunos 'capítulos' que, en mi opinión, contienen ideas muy originales o, en todo caso, muy imaginativas. 
A mí me ha gustado mucho leer el libro. Hay historias que me han entretenido más o menos, con ritmo más lento o que no me han gustado tanto, pero lo genial es que juntas forman algo muy especial: todas las experiencias que has vivido en cada historia se van combinando para crear un todo, que es la novela en sí, y que tiene un poderoso mensaje. De las nueve historias se puede sacar alguna reflexión que hace Mitchell sobre la naturaleza humana, pero superpuestas hay algo más.

En fin, no quiero decir mucho más sobre la novela, tan sólo animaros a leerla porque es maravillosa – compuesta de personajes ordinarios enternecedores y otros extraordinarios que también te emocionan – y todo esto con el cuidadoso estilo y fértil imaginación de David Mitchell. Si deberíais comenzar con éste o con Cloud Atlas, es algo que no puedo decir. En todo caso, una vez lees algo de Mitchell, ¡es difícil no querer repetir!

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