26 feb. 2013

The Paradise (1ª Temporada)



A principios de trimestre se estrenó una nueva serie de época de la BBC, The Paradise, inspirada en la novela de Émile Zola, El Paraíso de las Damas. Por motivos de tiempo no he podido verla hasta ahora, aunque la verdad es que me apetecía mucho, siendo el libro uno de mis favoritos del autor.

Resumen: Denise Lovett (Joanna Vanderham) es una joven pueblerina que emigra a la ciudad con la esperanza de trabajar para su tío, Edmund Lovett (Peter Wight, Atonement, Pride and Prejudice), un sastre tradicional. Sin embargo, al llegar allí descubre que su tío casi no tiene trabajo, y todo por culpa de "The Paradise", una tienda que vende vestidos y demás accesorios ya hechos y a precios mucho más asequibles. Para sobrevivir, Denise deberá trabajar en dicha tienda, dónde conocerá a su propietario, John Moray (Emun Elliott, Juego de Tronos), y entre ellos pronto surgirá una innegable química.

Opinión: Antes de empezar con la reseña de la serie en sí, tengo que decir que se trata de una adapación muy libre de la obra de Émile Zola. Éste fue conocido en su época por describir sin ningún miramiento los sufrimientos de la clase obrera, los abusos que sufrían y la cruda realidad de sus vidas. Aunque El Paraíso de las Damas es, en realidad, su obra más "ligera", la mini-serie de la BBC la ha endulzado sobremanera. Por una parte, dejando en simples pormenores las dificultades de su tío (que en la novela tiene familia) para sobrevivir, ni que Moray (Mouret en la novela) se dedique a seducir a las primeras faldas  que ve (sobretodo, si están adineradas, pero las chicas de la tienda también sirven de entretenimiento pasajero) y, en especial, la increíble tensión que existe entre éste y Denise. Basta, mejor me centro en la serie, compararla con su original puede ser algo injusto.
Aunque la trama sea contínua, cada capítulo se basa en la aparición de un problema o de un nuevo personaje, y normalmente se resuelve a lo largo del mismo. Sea la inesperada llegada de un bebé en la tienda, o la visita de la mejor amiga de Katherine Glendenning (Elaine Cassidy), la novia de Mouret, etc. Esto es algo normal, que ocurre en todas las series, pero aún así a mí me pone nerviosa. Introducen nuevos personajes que son importantes para otros, se los nombre a lo largo de todo el capítulo, y luego no vuelven a aparecer más. ¿Se han desvanecido ahora que ya han cumplido su función de entretener al público durante una hora?  
Pero pasemos a los personajes  (principales. He de decir que estos también tienen sus luces y sus sombras. La mayoría, incluídos Denise y Moray, tienen escasa complejidad, y se limitan a seguir el perfil de carácter que se les ha asignado al principio de la serie, sin cambiar. Clara, otra empleada de "The Paradise", sigue siendo insportable en todos los capítulos, pareciendo ser amiga de Denise para luego, a la mínima, clavarle un puñal en la espalda. Pauline (Ruby Bentall, Lost in Austen) siempre es la joven, algo tonta, olvidadiza pero muy divertida; de la misma forma que Dudley (Matthew McNulty, Misfits) siempre será la voz de la razón y el sentido común. Sin embargo, hay excepciones. Bueno, tanto como excepciones, lo que quiero decir es que hay personajes geniales y uno de ellos es Miss Audrey (Sarah Lancashire, Lark Rise to Candleford), la encargada del departamento de ropa femenina. Es una mujer a quién le falta la iniciativa e imaginación de Denise – aunque, a la hora de hacer cumplidos a las clientas dudo que nadie pueda ganarla –, pero tiene mucha experiencia y madurez. No sólo eso, ha luchado mucho por estar dónde está y ama su trabajo, por el cuál ha renunciado al camino tradicional que, en aquella época, debían seguir la gran mayoría de mujeres. Algo que también me fascina es su forma de hablar. Tiene un vocabulario muy extenso, que utiliza mucho, y se expresa... como diría, de una forma muy literaria, dando muchas vueltas hasta llegar a donde quiere, o simplemente no haciéndolo pero provocando que su interlocutor le entienda perfectamente. En fin, la idolatro. 
 Como no, al ser una mini-serie británica, el rigor de la ambientación es excelente. El vestuario es una maravilla –aunque a mí, personalmente, la moda de aquella época no me entusiasma mucho – y la tienda de "The Paradise" sería la ruina para cualquier ser humano con una pizca de sensibilidad por la belleza. Pero, en mi opinión, el rigor histórico de la serie podría ser mejorable. ¿A qué me refiero? En primer lugar, a las condiciones de vida de los trabajadores. En la serie todo va de rositas y hay una relación muy cordial y bastante directa entre el patrón y los empleados, cosa que no era así, por mucho que Moray tenga orígenes humildes. The Paradise es más un "costume drama" que una serie de ficción histórica. Pero una vez dicho esto, aún me parece que todo es demasiado bonito. Existen trabas, problemas, en la relación entre Denise y Moray – he escogido esta por ser a la que más importancia se le da, pero hay otras – que parecen tener no sólo poca importancia, si no estar libres de consecuencias.

Termino ya diciendo que The Paradise es una serie muy decente, que cuenta con el aval de calidad de la BBC, muy entretenida y que, sin duda, os hará pasar un buen rato. No esperéis grandes cosas, ni una fiel adaptación a la obra de Zola ni un retrato de la Inglaterra de aquella época, pero es buena, y hay que apreciarla por ello.

23 feb. 2013

El Asesino Ciego de Margaret Atwood


Desde que leí El cuento de la criada – y aún más tras Oryx y Crake – que me he convertido en una seguidora de los escritos de Margaret Atwood. En Navidades me compré The Blind Assassin, una novela que ganó el premio Booker en el año 2000.

Resumen: A finales de los noveinta, Iris Griffen Chase es ya una mujer mayor, a quién le diagnostican problemas cardiacos. Entonces empieza a escribir sobre su pasado, sobre su vida en una pequeña ciudad canadiense, cuando aún era la hija de un rico empresario. ¿Para quién escribe? Ni ella misma lo sabe, pero lo irá descubriendo a medida que avance con su relato. En paralelo transcurren los capítulos de la novela de Laura Chase, la hermana de Iris, intitulada 'The Blind Assassin' (el asesino ciego), que trata sobre los encuentros furtivos de dos amantes.

Opinión: Este libro ha reafirmado mi gusto por las novelas de Margaret Atwood. En este caso la autora abarca el género de la ficción histórica, retrazando la vida de una mujer a lo largo de la primera mitad del siglo XX. Pero no por ello se olvida del género que la hizo famosa, la ciencia-ficción. 
El tema, de por sí, me gustó mucho. Siempre me han interesado los libros que tratan de personas que, ya mayores, miran atrás, hacia su pasado. Quizás es porque, cuando están bien escritas, transmiten un particular sentimiento de nostalgia que me gusta. 
La historia empieza con los abuelos y padres de la protagonista, de quién hace una rápida descripción, para llegar a su niñez. Que ahora, que lo mira en retrospectiva, tanto explicó de su vida. Allí se introduce otro personaje que será esencial para la novela, su hermana Laura. Una mujer que, ya de niña, era muy particular. Se tomaba las cosas al pié de la letra – no comprendía las metáforas – y hacía preguntas incómodas. Esto hizo que se estableciese una relación un tanto peculiar entre hermanas, que se prolongará a lo largo de la vida de Iris. Porque, a los veintiocho años, poco después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, Laura muere en un accidente de coche. (Esto no es ningún spoiler, sale en la contraportada y en las primeras páginas de la novela). Como su espíritu pervive, como sigue apareciendo en los pensamientos de su hermana, y a través del libro que escribió, está presente a lo largo de todo el libro. Más adelante aparecen el marido, Richard Griffen, y su hermana, Winifred. 
Algo peculiar de la novela es cómo está estructurada. Por una parte están las dos tramas, que al principio no tienen mucho que ver pero, poco a poco, el lector es capaz de relacionar ambas. Sobretodo gracias a los artículos de periódicos, que se encuentran entre los capítulos del libro de Laura, la mayoría de los cuáles se podrían calificar de "prensa rosa", donde cuentan los eventos sociales más relevantes de Canadá. La "gracia" es que la cronología de estos va adelantada al ritmo al que Iris cuenta su vida. Así que conocemos la versión "oficial" antes, y luego Iris nos desvela lo que realmente ocurrió. Es un detalle que me gustó mucho. Por otra parte, y es otra cosa que me encantó, de hecho es quizás una de mis partes favoritas del libro, son las historias dentro del libro de Laura. Como he contado antes, éste relata los encuentros, y sólo eso, entre dos amantes. La mujer viene de una familia de clase alta, y teme ser vista. El hombre es de clase humilde y además está siendo perseguido por la policía, seguramente debido a sus convicciones e ideales políticos. Ambos se encuentran en lugares distintos cada vez, pero siempre el hombre le cuenta una historia. Y aquí es donde Atwood se permite el lujo de dejar libre su imaginación y contar una historia de ciencia-ficción increíble. Tenía la impresión de que, tanto la mujer como el lector, eran como el sultán de Las Mil y Una Noches, teniendo que esperar (y leer) hasta que volviera a aparecer el hombre y siguiera con la historia. 
La trama es muy sencilla, no hay grandes misterios y, dentro de lo que cabe, grandes escándalos familiares, nada fuera de lo extraordinario. Pero me gusta porque hace que el lector deba deducir la mayoría de cosas. La protagonista tiene un cierto sentido de privacidad, hay partes de su vida que omite por completo, pero cuyas consecuencias en su vida más "pública" sí que las observamos. Éste es, quizás, el misterio. Todo esto está escrito con el genial estilo de Atwood, pasando de las delicadas, pensadas, poéticas reflexiones de Iris, a la narración más abrupta, más joven, menos convencional, de "El asesino ciego". 

En conclusión, recomiendo este libro a cualquiera que le gusten los libros sobre los recuerdos, introspectivos sobre la psicología del personaje, y dramas muy íntimos, familiares, sin la irrupción de grandes eventos históricos. Tiene un ritmo muy calmado, se lee lentamente, y te atrapa, su forma de escribir te sumerge dentro de la historia. Personalmente, El Asesino Ciego me ha encantado, quizás no lo recomendaría para introducirse a la literatura de Margaret Atwood, pero quién sabe...

20 feb. 2013

Notre-Dame de París de Victor Hugo


El día 5 de enero tomé parte en el Readathon – una maratón de lectura – organizado por The Classics Club, un grupo de lectores que quieren leer y descubrir clásicos. Ése día me propuse leer Notre-Dame de París de Victor Hugo, cosa que (por increíble que parezca) conseguí. Ya hice un post resumiendo mis impresiones a lo largo del día, pero creo que un clásico como este también se merece su propia reseña.

Resumen: Situada en el París del siglo XV, Notre-Dame de París narra el encuentro entre varios personajes, y cómo la vida de estos cambiará drásticamente a partir de este momento. De hecho, el personaje clave será Esmeralda, una joven de dieciséis años, una gitana proveniente de España – aunque todos la llaman "egipcia". Cuando Pierre Gringoire, una especie de filósofo-escritor, la sigue por las calles de París, su destino se unirá al de Phoebus, un capitán de la guardia francesa, Claude Frollo, un miembro de la Iglesia, que habita Notre-Dame, y Cuasimodo, un hombre deforme, secuaz de Frollo.

Opinión: Creo que todo el mundo en algún momento de su infancia (o en la edad adulta, estando al cargo de niños) ha visto la adaptación de Disney de ésta novela, intitulada El Jorobado de Notre-Dame. Pues bien, poco tiene que ver. Sí, están Cuasimodo, Esmeralda, el malvado religioso, e incluso la simpática cabra; pero las relaciones entre ellos y la naturaleza de los personajes es bastante distinta. Pero comentaré esto más adelante.
Primero, el ritmo de la novela es muy lento. El autor se toma muchas molestias para introducir al lector en la época en la que se encuentra, empezando el libro con una escena costumbrista, y con una descripción extremadamente detallada de los lugares. Además, a Victor Hugo le gusta irse por las ramas, empezar a contar historias de aquellos tiempos, o de épocas anteriores, o de épocas posteriores – en fin, le gusta explayarse (pero bueno, es el escritor, puede hacer lo que quiera). Hay algunos de sus 'discursos' que son bastante interesantes, en los que él escritor habla de cómo eran aquellos tiempos, como han cambiado las formas de comunicación o de socialización entre personas y, especialmente, el impacto que tuvo la imprenta en el mundo, y en especial en la arquitectura. Así pues el autor revela ser todo un pensador, todo un ente dado a la reflexión y trasponiendo dichos pensamientos a papel de una forma bastante clara.
Eso sí, a veces estas se tornaban de un estilo demasiado didáctico para mi gusto – podría enunciar sus ideas de una forma más breve, o incluso más amena y natural a través de las palabras de sus personajes. Éste estilo "didáctico" se parece un poco al tono que emplea el narrador – el mismo autor – a lo largo de toda la novela, dirigiéndose directamente al lector con frases del estilo "quizás el lector recuerde" o "el lector habrá seguramente percibido", muy propias de ésta época. A veces estos capítulos suelen exasperar un poco porque se sitúan justo en medio de la acción, en algún momento interesante, que se corta de pronto. Por ejemplo, están a punto de asaltar Notre-Dame y de pronto nos encontramos en los aposentos del rey (que nunca antes había aparecido) y durante unas veinte o treinta páginas somos testigos de una conversación que poco tiene que ver con nada, pero que da un poco de contexto histórico. Aunque normalmente este tipo de cosas me encantan, en este caso se me hicieron algo pesadas, por el nivel no sólo de detalle, si no que tampoco muestran nada interesante. No sé como explicarlo, sólo que me aburrió un poco leerlo.
Hay que decir que ésta es una de las primera novelas escritas (y publicadas) por Hugo y, sin duda, la más larga de todas hasta la fecha. Salió en 1831, cuando él apenas tenía 29 años. Doy este detalle porque se nota mucho la diferencia entre este libro y El Noveinta-y-Tres, que publicó cuarenta-y-tres años más tarde. Victor Hugo fue un autor perteneciente al Romanticismo a lo largo de toda su vida, pero se nota mucho más la influencia de los autores de la época en ésta novela. Los personajes (un tenebroso cura, una joven virtuosa y gitana, etc) y el escenario (una catedral) recuerdan mucho a la novela gótica de finales del XVIII y principios del XIX que muchos románticos adoptaron.
En lo que se refiere a los personajes… la verdad es que ninguno me cae bien y, de todas formas, ninguno me parece muy complejo, a excepción de Claude Frollo. 
Esmeralda es una muchacha que se enamora de primeras y su pasión la ciega por completo, no dejándole ver el canalla que realmente es Pheobus, que no tiene intención de casarse con ella, que no la ama y que sólo quiere acostarse con ella. Cuasimodo es un personaje a quién tampoco se le da mucha importancia – relativa a lo que yo, al menos, esperaba. Debido a la vida que ha llevado hasta ahora, a la crueldad de los demás hombres que se han reído de él (y cosas peores), es, se supone, alguien malvado. Pero un acto de caridad de Esmeralda sirve para que, de pronto, se convierta en alguien "bueno", o al menos el más leal y desinteresado amigo de la muchacha. Claude Frollo es un monje atormentado, que practica la alquimia (detalle que el autor subraya pero que tampoco parece tener mucha importancia en la trama) y que, al ver a la dulce Esmeralda, enloquece de pasión y desde ese momento sólo quiere estar con ella. 
La trama es entretenida, cuando el autor no se va por otros derroteros, y cada vez tengo la impresión de que éste hubiese sido muy feliz naciendo en una época en la que extiese el cine (ya fue un prolífico escritor de obras de teatro). Se nota cuánto tiempo se ha tomado para pensar en las escenas, cómo pasaría todo, como se moverían las masas de personas – esto se ve claramente en escenas de acción –, todo un aparato descriptivo gigantesco, pero que a veces es un poco difícil para la imaginación del lector (y para su paciencia). Debo decir que además la trama es algo previsible en algunos puntos. Eso sí, su desenlace difiere bastante del de Disney.

En conclusión, Notre-Dame de París no es un libro que me haya gustado especialmente, aunque hayan habido momentos en los que me lo he pasado realmente bien. Es una novela larga – mi edición tenía casi seiscientas páginas – pero que entretiene, si se tiene paciencia para aguantar los pasajes más pesados.

17 feb. 2013

The Master

 

   












Desde que se estrenó en las salas de los festivales que The Master ha levantado mucha polémica y ha hecho que se desbordasen ríos de tinta de críticos, bloggeros, y cualquiera que opinase sobre la película. Antes de ir a verla sabía que trataba de las sectas, que el director, Paul Thomas Anderson (There Will Be Blood, Magnolia), se había inspirado bastante de la Cienciología.
En este caso, la secta en cuestión se llama 'La Causa', liderada por un carismático Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman, Magnolia, El Gran Lebowsky). Éste dice que nuestro cuerpo es un mero recipiente para nuestra alma inmortal, que tiene billones de años (sí, el alma es más vieja que el mismo planeta Tierra, ¿cómo os quedáis). Mediante un proceso que Master, como se hace llamar Dodd, descubrió (y curiosamente parecido a la hipnosis), puede hacer que un individuo recuerde sus existencias anteriores, lo que le ayudará a tener mayor control de su vida, superar traumas, ser más productivo, y un sinfín de etcéteras.
Cuando Freddie Quell (Joaquin Phoenix, Gladiator, En la cuerda floja, El bosque) entra a escondidas en un yate donde se celebra la boda de la hija de Dodd, desconoce por completo qué es la causa, pero pronto se verá atado a ella. Pero, ¿quién es Freddie Quell? Los inicios de la película se encargan de crear un marco para el personaje, un pasado. Se trata de un veterano de la Segunda Guerra Mundial, de la cuál volvió un tanto perturbado, y con una afición al alcohol mezclado con lo que era, me temo, gasolina o algo por el estilo que circula por el motor. Pero yo tengo la impresión de que antes ya era una persona un tanto desequilibrada, juzgando por sus antecedentes y por su familia desestructurada. A pesar de esto, la pregunta de quién es Freddie Quell es algo que intenta contestar toda la película y que yo, francamente, no he podido llegar a ninguna conclusión. ¿Es alguien a quién debamos compadecer? ¿Es un completo esclavo de sus pasiones e impulsos? ¿O es simplemente un sinvergüenza? Y todo esto gracia a un maravilloso Joaquin Phoenix (aunque quizás 'maravilloso' no sea la palabra adecuada, quizás espeluznante, o impresionante, o algún otro adjetivo), al que espero que le den el Oscar (ya sería hora) por su interpretación (como le toque a Hugh Jackman por Los Miserables o a Bradley Cooper por Silver Linings Playbook – o a cualquier otro – es que no hay justicia en este mundo). Quiero decir, hay más que simplemente decir las líneas del guión, y hacerlo bien, otra cosar es ser el personaje, casi convertirse en él. La forma en la que anda, en la que habla es totalmente peculiar. Incluso su aspecto, que a lo largo de la película me era extraño, me daba una sensación de incomodidad, como si hubiera algo que no estuviera bien en él. Es increíble.
Pero no sólo él es la "estrella" de la película, en absoluto.
De hecho, el argumento gira más alrededor de la relación entre Dodd y Quell, que también da que pensar. Por algún motivo, se crea un vínculo de co-dependencia entre ambos. Al principio, Dodd ve en él el epítome de sus enseñanzas, un hombre que es más un animal, sin ningún sentido ético-moral, subyugado, atrapado por los enemigos del Bien. Y, por lo tanto, un magnífico ejemplar sobre el cuál experimentar y provar sus teorías. Pero desde allí se desarrollará algo más, algo que no puedo definir, salvo decir que, sea lo que sea, es muy retorcido.
Esta relación no estará bien visto por todos los miembros de la familia Dodd, especialmente de Peggy Dodd, la mujer de Master, interpretada por Amy Adams. Es otra actriz que me ha sorprendido, teniendo en cuenta que sólo la había visto en Enchanted – desde entonces ha hecho películas más "serias" como La Duda o El Luchador, por las que ha estado nominada a Mejor Actriz Secundaria, que espero que finalmente se lo den en esta ocasión. Uno puede pensar que se trata de la típica ama de casa, la esposa modelo de un hombre "famoso" que, como en todas las sectas, no para de quedarse embarazada. Oh no. Es mucho más, es todo un personaje, pero esto os dejo que lo descubráis por vosotros mismos.
Luego tiene una banda sonora impresionante, que va totalmente acorde con la película, no sólo con las escenas, si no con la sensación general de la película y está a cargo de John Greenwood (There Will Be Blood, We Need to Talk About Kevin). Toda la puesta en escena está muy bien cuidada, hay algunos planos (la forma de enfocar la cámara hacia los actores, perdonad por la patosidad de mis palabras, no tengo ni idea de tecnicidades en el cine, pero me llevé una buena impresión) que se te quedan grabados en la memoria, y escenas que te ponen la piel de gallina.

En conclusión, puedo haber dado la impresión de que me gustó mucho la película, y esto tengo que matizarlo. Al salir del cine estaba completamente anonadada, y no tenía ni idea de qué había pasado en las últimas dos horas. Es decir, los actores son fenomenales, todo está muy bien hecho, pero no entiendo el porqué de esta película, cuál era su objetivo, el mensaje que el director quería transmitir (porque es obvio que no quería simplemente "entretener" al espectador).

16 feb. 2013

Nuevo en la estantería #13

Me prometí a mí misma que no compraría más libros en una temporada pero es que.... ya me he leído  15 este año y... bueno... ¡no he podido resistirme! Además, ha sido en una tienda de segunda mano, no me he gastado mucho dinero así que no tengo sentimiento de culpa alguna xD
Hay cinco libros en inglés – la librería era inglesa, la única de mi ciudad – y otro en francés, que encontré rebuscando en las estanterías de mi casa. Es una biografía de Robespierre, sí, ese que se dedicaba a cortar cabezas. ¿Qué voy a decir? ¡Me interesa! Todos tenemos nuestros puntos débiles, uno de los míos es la Revolución Francesa y el Incorruptible. 

  • La Saga de los Forsyte de John Galsworthy. Ya leí la primera entrega – en eReader – de  ésta serie y, al verla entera, ¡no pude resistirme! Creo que no la leeré toda de golpe, si no que leeré novela por novela, alternando con otras. Por cierto, la primera novela es El hombre de propiedad. Y recordaros que Galsworthy fue galardonado con el premio Nobel y que su obra ha sido adaptada varias veces por la BBC, la última en 2002, protagonizada por Damian Lewis (Homeland).
  • Brick Lane de Monica Ali, que fue nominada al Man Booker Prize. Al Este de Londres, en unos estrechos departamentos vive una joven de 17 años, quien fue forzada a casarse por conveniencia, se vio obligada a dejar su casa en Bangladesh y ahora debe cuidar de su esposo, nada agraciado, y de su hijo. Pero quizás encontrará más de lo que esperaba.
  • Tinkers (Vidas de Hojalata) de Paul Harding, que ganó el premio Pulitzer.
    En una cama colocada en el salón de su casa, yace George Washington Crosby esperando la muerte, que seaproxima de forma inexorable. Mientras agoniza y antes de que su mundo se desmorone y apague para siempre, empieza arecuperar gradualmente retazos de su pasado que emergen entre las alucinaciones que la enfermedad le causa. George, quedurante buena parte de su vida ha sido un metódico relojero, ahora ya no tiene problemas para saltarse lasrestricciones temporales y reconstruir sus recuerdos siguiendo el libre dictado de su mente. Así que vuelve la vistasetenta años atrás para evocar su dura infancia y la huidiza figura de su padre, un vendedor ambulante que padecíaataques de epilepsia y recorría en carro los hermosos paisajes de la vieja Nueva Inglaterra. 
  • The Door (La Puerta) de Magda Szabo. Una historia en homenaje a la amistad, de una calidad humana extraordinaria. Retrato de la extraña y larga relación entre una escritora, —la propia Magda Szabó— y su sirvienta —Emerence Szeredas— durante veinte años. Magda, una intelectual que vive alejada de la realidad, pertenece a la burguesía húngara. Emerence ha vivido en la miseria y conoce los quebrantos y las amarguras que ha sufrido el pueblo tanto en la época de los nazis como en la de los comunistas. Las dos mujeres viven y han vivido dos vidas que chocan y se atraen. Su relación es tensa y, sin embargo, no pueden vivir la una sin la otra.
  • La guerra de las partes pudentas de Don Emanuel de Louis de Bernières (un autor del que he leído La Mandolina del Capitan Corelli y Pájaros sin alas, una maravilla ambos). En esta novela, una opera prima furiosa, los protagonistas son arrastrados por los acontecimientos incesantes provocados por un hecho trivial: la frívola y sensual Doña Constanza no soporta que su piscina esté falta de agua, por lo que hace desviar el cauce de un rio. 


14 feb. 2013

The Classics Club – Meme de Febrero


Como ya sabéis, en abril del año pasado me apunté a un reto de clásicos – se trata de leer un mínimo de cincuenta libros considerados como clásicos en un tiempo máximo de cinco años – y poco después se formó un "club" para los que participaban en él. Mensualmente, hay que contestar a una pregunta sobre las lecturas que se hacen para el reto. La del mes de febrero es:
 ¿Cuál es el clásico que más te haya sorprendido?
Quizás es el más me ha sorprendido es Las uvas de la ira de John Steinbeck. Había oído hablar de este libro desde hace años, estoy segura de que en clase de Historia lo habrán nombrado más de media docena de veces, pero sin tener muy claro de qué trataba. Sabía de que estaba situado durante la criside los años 30 en los Estados Unidos, pero no mucho más. Había visto ejemplares de la obra en la biblioteca del instituto, ediciones de hace décadas, roídas por el tiempo y el polvo, lo que no lo hacía muy apetitoso (sí, a veces puedo ser una lectora superficial) y, sobretodo, veía lo largo que era y ya eso me quitaba parte de las ganas de leerlo. (Pequeño paréntesis, ¿por qué se suele asociar tan indiscriminadamente un libro de más de quinientas páginas con el adjetivo "tostón"?)
Afortunadamente, mis amigos me regalaron por mi cumpleaños una nueva edición de la novela y, por supuesto, lo leí lo antes que pude. Es un libro que me sorprendió porque, a pesar de mis prejuicios, resultó ser una novela extraordinaria. Quizás no sea una historia que te mantenga en vilo, pero sin duda te atrapa, y mientras lo lees estás completamente metida dentro de la lírica del libro. Es increíble porque Steinbeck es capaz de utilizar un lenguaje bastante sencillo, llano, que hace que la lectura no sea nada pesada, pero en cambio se capaz de crear imágenes con una gran fuerza y muy poéticas. Sus descripciones del paisaje norteamericano son arrebatadoras. Y la odisea de la familia Joad muestra un panorama desolador de los Estados Unidos, de como los poderosos explotan a los más desfavoridos, y como estos no tienen ningún medio para escapar de ello. Una de las cosas que más me gustaron de Las uvas de la ira es que, de vez en cuando, habían capítulos cortos sobre un personaje anónimo con quién se cruzaba la familia Joad durante su viaje. Como en un espacio tan breve el autor da una visión tan concisa y a la vez general de aquél personaje, de lo que es su vida y su carácter. 

¿Y vosotros? ¿Os ha sorprendido alguna vez un libro?

12 feb. 2013

The Hour (2ª Temporada)


Hace unos meses reseñé la primera temporada de la serie The Hour (2011, BBC), tras verla por segunda vez. Su continuación se ha hecho esperar – aparentemente por problemas de programación – hasta éste otoño. Pero la espera ha valido la pena, estos nuevos seis capítulos son otra maravilla que incluso supera la temporada anterior.
Tenía esta entrada programada para el mes de marzo pero, dado que la BBC ha anunciado hoy la cancelación de la serie, me ha parecido justo publicar la reseña hoy.

Aunque no sea imprescindible haber visto la primera temporada para seguir el desarrollo de ésta, sí que ayuda mucho a la hora de entender completamente las relaciones previas entre los personajes. En fin, el primer capítulo empieza casi un año después del final de la temporada anterior, con la llegada del nuevo jefe de noticias, Randall Brown (Peter Capaldi, In the Loop, The Devil's Whore). Hasta ahora este cargo, junto al de productor, era ocupado por Bel Rowley (Romola Garai, The Crimson Petal and the White, Emma). Durante estos meses Bel ha tenido que enfrentarse a la competencia del programa 'Uncovered', del nuevo canal ITV (hasta entonces la BBC era el único canal de la televisión inglesa). Desgraciadamente, también tiene problemas dentro de 'The Hour'. A su presentador, Hector Madden (Dominic West, The Wire, La sonrisa de Mona Lisa), se le ha subido la fama a la cabeza y cada noche frecuenta el local de dudosa reputación, 'El Paradis', propiedad de Raphael Cilenti (Vincent Liotta). Todo parece dar un giro, a mejor, para Bel cuando descubre que Mr. Brown ha vuelto a contratar a Freddie Lyon (Ben Whishaw, El Perfume, The Hollow Crown). A este, ya magnífico, set de personajes, siguen habiendo nuevos conocidos – como la genialísima Lix Storm (Anna Chancellor, Cuatro bodas y un funeral) o Marnie Madden (Oona Chaplin, Juego de Tronos) la, ya un poco harta, esposa de Hector– y se le añaden de nuevos – un viejo compañero de ejército de Hector, el Comandante Stern (Peter Sullivan, Los Borgia) y Bill Kendall (Tom Burke, Third Star, Grandes Esperanzas), el productor del programa 'Uncovered–. 
Si la primera temporada estaba inmersa en la crisis de Suez y en contraespionaje, la segunda se centra el la carrera armamentística – especialmente en el armamento nuclear y la instalación de misiles en todo el mundo – y, a la vez, el crimen organizado en Inglaterra. Bel lleva ya meses dándose cuenta del preocupante aumento de la violencia en las calles de Londres y un incidente entre Hector y una de las señoritas de compañía en 'El Paradis', Kiki Delaine (Hannah Tointon), pondrá a Bel y a Freddie trabajando juntos de nuevo en una historia, de la cuál subestiman los peligros. Los periodistas deberánb enfrentarse a dilemas morales –¿hasta qué punto perseguir una historia justifica poner en peligro vidas?– y personales –estos no los detallo, ¡spoilers!– mientras exploran todas las esferas sociales de Londres.
Además de esto, The Hour sigue queriendo hacer un buen retrato de la sociedad inglesa del final de los años 1950, poniendo en el ambiente los problemas de racismo y fascismo aún candentes, y se sigue centrando en el papel de la mujer en dicha sociedad. La verdad es que, aunque todos los personajes son una maravilla, los femeninos se llevan la palma. No puedo expresar con palabras lo geniales que son Bel Rowley, Lix Storm, Marnie Madden o Kiki Delaine, cada una a su manera, son personajes extraordinarios que luchan con las 'armas' que tienen a su alcance para sobrevivir en un mundo hecho por y para los hombres. Pero no acabaré este post sin complimentar a Dominic West, pero sobretodo a Ben Whishaw y a Peter Capaldi. Tenía mucha curiosidad por ver a Peter Capaldi en un rol distinto al de Malcom Tucker. Y muy distinto es. Es un personaje tan contenido, tan inhibido, pero a la vez puedes captar perfectamente, o parte, de lo que siente. Algo también increíble de esta serie, hay un montón de cosas que se perciben por gestos y miradas, por las sensaciones que transmiten los actores cuando estan juntos, es una pasada. Y Ben Whishaw, creo que en mi reseña de The Hollow Crown ya agoté todos los adjetivos posibles para alabar sus talentos como actor. En el último capítulo... escalofríos da su último parlamento. 
Faltaría nombrar, como en todas las series británicas, la excelente calidad de la ambientación. Todo el vestuario está muy bien cuidado – a quiénes les gusta la moda disfrutarán con los modelitos de Marnie Madden –, tanto como las referencias históricas, políticas y socio-culturales de la época.
Quizás lo único que me ha faltado en esta temprada es una mejor resolución para personajes como Bill Kendall o Camille (Lizzie Brocheré, American Horror Story), que, aunque me hayan encantado, aún no he comprendido exactamente qué aportaban a la trama, a parte de ser una forma de "entretener" a la pareja principal.

The Hour es una serie que entretiene, con un desarrollo lento y pausado, siempre manteniendo la tensión para luego acelerar los acontecimientos en el último par de capítulos. A mí me ha parecido muy interesante, con reflexiones que fácilmente se pueden extrapolar al mundo en el que vivimos ahora. Además, está a rebosar de excelentes actores que dan vida a personajes fascinantes. Es, sin duda, una gran serie (o "mini"-serie, tan sólo cuenta con seis capítulos por temporda) que recomiendo con creces a todo el mundo, ¡no tiene desperdicio!
Añado esto a posteriori. Desgraciadamente la BBC ha decidido cancelar la serie que se quedará sin tercera temporada... no puedo si no expresar mi descontento al ver que una serie de tanta calidad – y, si se me permite, no muy cara – se le niega la oportunidad de seguir un par de temporadas más – porque The Hour no es una serie que pueda tener diez temporadas – y se siguen otras que no le llegan a los talones... Claro que todo esto es cuestión de audiencia pero, aún así, me parece terriblemente injusto y frustrante.

The Classics Spin


Participo en el grupo de The Classics Club y en su reto de lectura. A parte del meme mensual, de vez en cuando organizan eventos, como la maratón de lectura que hubo a principios de enero. Bien, ahora es el turno de The Classics Spin. Se trata de hacer una lista de veinte clásicos que se quiere leer y ellos, este próximo lunes, escogerán un número al azar. El libro que corresponda a ese número deberá leerse antes del 1 de abril. 
Los veinte libros se dividen en cuatro categorías (para diversificar y poner la cosa un poco más emocionante): 

Cinco libros que 'temes' leer
Sybil o las dos naciones de Benjamin Disraeli
Los Hermanos Oppeman de Lion Feuchtwanger
 Fiesta de Ernest Hemingway
Suelo Virgen de Ivan Turguenev
País de Nieve de Yasunari Kawabata
 Cinco libros que quieres leer cuanto antes
Norte y Sur de Elizabeth Gaskell
Historia de dos ciudades de Charles Dickens
Domingo de Irène Némirovsky
Carnets de Maximilien de Robespierre
El Camino a Wigan Pier de George Orwell
Cinco libros que te son 'neutrales'
Lourdes de Émile Zola
Noche y Día de Virginia Woolf
Abajo y Arriba en París y Londres de George Orwell
El verano de San Miguel de un Forsyte de John Galsworthy
Noches Blancas de Fiodor Dostoyevsky
Cinco relecturas
1984 de George Orwell
Cumbres Borrascosas de Emily Brontë
El Príncipe de Maquiavelo
Eugenio Oneguin de Alexandr Pushkin
Vilette de Charlotte Brontë


Ordeno mi lista por orden alfabético de autor así que queda: 
1. Vilette de Charlotte Brontë
2. Cumbres Borrascosas de Emily Brontë
3. Historia de dos ciudades de Charles Dickens
4. Sybil o las dos naciones de Benjamin Disraeli
5. Noches Blancas de Fiodor Dostoyevsky
6. Los Hermanos Oppeman de Lion Feuchtwanger
7. El verano de San Miguel de un Forsyte de John Galsworthy
8. Norte y Sur de Elizabeth Gaskell
9. Fiesta de Ernest Hemingway
10. País de Nieve de Yasunari Kawabata
11. El Príncipe de Maquiavelo
12. Domingo de Irène Némirovsky
13. 1984 de George Orwell
14. Abajo y Arriba en París y Londres de George Orwell
15. El Camino a Wigan Pier de George Orwell
16. Eugenio Oneguin de Alexandr Pushkin
17. Carnets de Maximilien de Robespierre
18. Suelo Virgen de Ivan Turguenev
19. Noche y Día de Virginia Woolf
20. Lourdes de Émile Zola

11 feb. 2013

Libros leídos en 2012

El otro día salió la última reseña de los libros que leí en 2012, ¡así que aquí va la lista completa!

ENERO  

      1. La Muerte en Venecia de Thomas Mann
      2. The Berlin Novels de Christopher Isherwood (reseña)
      3. On Canaan's Side de Sebastian Barry (reseña)
      4. Ecos de Sentir de Amparo Cervantes Deckler (reseña)
      5. Amor y Desamor de Amparo Cervantes Deckler (reseña)
      6. Des fleurs pour Algernon (Flores para Algernon) de Daniel Keyes
      7. The Remains of the Day de Kazuo Ishiguro (reseña)
      8. Els ponts de Madison County (Los puentes de Madison County) de Robert James Waller (reseña)
      9. Le Fantôme de l'Opéra (El fantasma de la Ópera) de Gaston Leroux (reseña)

FEBRERO

    10. I Capture the Castle de Dodie Smith (reseña)
    11. Homenatge a Catalunya de George Orwell (reseña)
    12. On China de Henry Kissinger
    13. Ida de Irène Némirovsky (reseña)
    14. The Perks of Being a Wallflower de Stephen Chbosky (reseña)

MARZO

    15. Dragonwyck de Anya Seton (reseña)
    16. ¿Quién quiere ser millonario? de Vikas Swarup (reseña)
    17. Le vin de solitude (El vino de soledad) de Irène Némirovsky (reseña)
    18. Historia económica de la España contemporánea de Albert Carreras Xavier Tafunell
    19. La pequeña princesita de Frances H. Burnett (reseña)
    20. Una Casa en Brandenburgo de Jenny Erpenbeck (reseña
    21. Los Juegos del Hambre de Suzanne Collins (reseña)
    22. Regeneration de Patt Barker (reseña)
    23. Matar a un Ruiseñor de Harper Lee (reseña)
    24. La mujer del teniente francés de John Fowles (reseña)

ABRIL

    25. The Last September (El último septiembre) de Elizabeth Bowen (reseña)
    26. En tierras bajas de Herta Müller (reseña)
    27. La Fortune des Rougon (La fortuna de los Rougon) de Émile Zola (reseña)
    28. Freakonomics de Steven D. Lewitt y Stephen J. Dubner (reseña)
    29. La Tempestad de William Shakespeare (reseña)
    30. Dojoji y otras historias de Yukio Mishima (reseña)
    31. Crónicas de la Guerra Civil: Un poeta en el frente de Miguel Hernández (reseña)
    32. Au Bon Roman (Buena Novela) de Laurence Cossé (reseña)
    33. Tender is the night (Suave es la noche) de Francis Scott Fitzgerald (reseña)

MAYO

    34. Mémoires d'Hadrien (Memorias de Adriano) de Marguerite Yourcenar (reseña)
    35. The Woman in White (La mujer de blanco) de Wilkie Collins (reseña)
    36. Quatrevingt-treize (El Noveinta-y-tres) de Victor Hugo (reseña)
    37. Catching Fire (En Llamas) de Suzanne Collins (reseña)
    38. The Secret Scripture de Sebastian Barry (reseña)
    39. Never Let Me Go (Nunca Me Abandones) de Kazuo Ishiguro (reseña)
    40. Desobediencia civil y otros escritos de Henry David Thoreau
    41. The Handmaid's Tale (El Cuento de la Criada) de Margaret Atwood (reseña)
    42. Lady Susan de Jane Austen (reseña)

JUNIO
    43. The New York Trilogy (La trilogía de Nueva York) de Paul Auster (reseña)
    44. Life of Pi (Vida de Pi) de Yann Martel (reseña)
    45. Mockingjay (Sinsajo) de Suzanne Collins (reseña)
    46. The Catcher in the Rye (El Guardián entre el Centeno) de J. D. Salinger (reseña)
    47. A Long Long Way (Un largo largo camino) de Sebastian Barry (reseña)
    48. Le journal d'un homme de trop (El diario de un hombre de más) de Iván Turgueniev (reseña)
    49. Réquiem por un campesino español de Ramón J. Sender (reseña)
    50. Les quatre vies du saule (Las cuatro vidas del sauce) de Shan Sa (reseña)
    51. Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda (reseña)
    52. Los dolores del mundo de Arthur Schopenhauer (reseña)
    53. Burmese Days (Días de Burma) de George Orwell (reseña)

JULIO

    54. Midnight's Children (Los hijos de medianoche) de Salman Rushdie (reseña)
    55. Arkham Asylum de Grant Morrison y Dave McKean (reseña)
    56. Poor Economics de Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo (reseña)
    57. El final del desfile de Ford Madox Ford (reseña)
    58. The Thousand Autumns of Jacob de Zoet (Mil Otoños) de David Mitchell (reseña)
    59. India de V. S. Naipaul (reseña)

AGOSTO

    60. Oryx and Crake de Margaret Atwood (reseña)
    61. La reina en el palacio de las corrientes de aire de Stieg Larsson (reseña)
    62. Cloud Atlas (El Atlas de las Nubes) de David Mitchell (reseña)
    63. La reine Margot (La reina Margot) de Alexandre Dumas (reseña)
    64. A Fine Balance (Un perfecto equilibrio) de Rohinton Mistry (reseña)
    65. Les Biens de ce Monde (Los bienes de este mundo) de Irène Némirovsky (reseña)
    66. L'espoir (La esperanza) de André Malraux (reseña)

SEPTIEMBRE

    67. Las uvas de la ira de John Steinbeck (reseña)
    68. The perfume garden (El jardín de perfume) de Kate Lord Brown (reseña)
    69. La vie devant soi (La vida ante sí) de Romain Gary (reseña)
    70. The Curious Incident of the Dog in the Night-Time (El curioso incidente del perro a medianoche) de Mark Haddon (reseña)
    71. The Children's Book de A. S. Byatt (reseña)
    72. Vol de nuit (Vuelo Nocturno) de Antoine de Saint-Exupéry (reseña)
    73. The Sense of an Ending de Julian Barnes (reseña)
    74. Adolphe de Benjamin Constant (reseña)
    75. Les fleurs du mal (Las flores del mal) de Charles Baudelaire (reseña)
    76. The Anatomy of Racial Inequality de Glenn C. Loury


OCTUBRE
   
    77. The Man of Property (El propietario), The Forsyte Saga #1 de John Galsworthy (reseña)
    78. The Italian (El Italiano) de Ann Radcliffe (reseña)
    79. Sueños de Felicidad de Lisa See (reseña)
    80. El precio de la desigualdad de Joseph Stigliz (reseña)
    81. A las orillas del Ganges de Rabindranath Tagore (reseña)


NOVIEMBRE

     82. The Cat's Table de Michael Ondaatje (reseña)
     83. Vía Revolucionaria de David Yates (reseña)
     84. La perla de John Steinbeck
     85. Les Dieux ont soif (Los Dioses tienen sed) de Anatole France (reseña)
     86. Poesia alemanya de VVAA
     87. Don't look now de Daphne du Maurier (reseña)
     88. Extension du domaine de la lutte (Ampliación del campo de batalla) de Michel Houellebecq (reseña)
     89. La princesa de Montpensier seguido de La Condesa de Tende de Madame de LaFayette (reseña)
     90. El marino que perdió la gracia del mar de Yukio Mishima (reseña)
     91. La rêveuse d'Ostende (La soñadora de Ostende) de Eric-Emmanuel Schmitt
     92. La muerte y la primavera de Mercè Rodoreda  (reseña)
     93. Of Mice and Men (De ratones y hombres) de John Steinbeck (reseña)


DICIEMBRE
     
     94. La violeta del Prater de Christopher Isherwood (reseña)
     95. Les vierges et d'autres nouvelles (Las vírgenes y otros relatos) de Irène Némirovsky (reseña)
     96. Siddharta de Herman Hesse (reseña)
     97. Moon Palace (El palacio de la luna) de Paul Auster (reseña)
     98. Angels and Insects (Ángeles e Insectos) de A. S. Byatt (reseña)
     99. La inquilina de Wilfell Hall de Anne Brontë (reseña)
   100. Nana de Émile Zola (reseña)
   101. A Moveable Feast (París era una fiesta) de Ernest Hemingway (reseña)

¡Encuesta sobre los mejores libros de 2012!


8 feb. 2013

Nana de Émile Zola



Mi propósito de leer libros acumulados a lo largo de 2012 se fue un poco al traste cuando empecé Nana, que recibí por Navidad. Pero, en fin, valió la pena. Tenía demasiadas ganas de leer algo más de Émile Zola después de haber terminado con La Fortuna de los Rougon.

Resumen: Nana es una joven de dieciocho años, proveniente de una familia muy pobre, además de tener un padre alcohólico. Ahora vive por su cuenta en un piso diminito, costeado por un hombre mediocre. Ella es, oficialmente, una actriz de vodevil, una mujer fácil que busca prosperar siendo la amante de hombres poderosos.

Opinión: Nana es el noveno volumen (de veinte) de la saga de los Rougon-Macquart, una familia cuya historia se extiende a lo largo de todo el Segundo Imperio (el reinado de Napoleón III). Antes de empezar, quiero avisar de que no hace falta, en absoluto, haber leído ninguna de las novelas anteriores para seguir bien la trama. De hecho, haber leído alguno de los volúmenes anteriores no aporta nada, a parte de quizás, algunas (contadas) menciones al pasado de la protagonista.
En éste libro seguimos la historia de Nana, todos sus altibajos. El libro empieza con la premiere de "La Bella Venus", un vodevil en el que Nana interpreta a Venus. Pronto los espectadores se dan cuenta de que la joven no tiene ningún tipo de gracia a la hora de bailar y su voz es horrible y desafinada. Y, a pesar de eso, hay algo que fascina a todo el mundo, que hace que la obra sea todo un éxito. Tanto, que pronto Nana goza de los favores del príncipe de Escocia. Se trata, claro está, de un personaje inventado. Pero todos aquellos que aparecen en la obra están basados en personas reales, de quién Zola hizo una exhaustiva investigación. Mi conocimiento lo debo a la excelente edición que he leído, con las suficientes notas de páginas para tener información extra –y, en ocasiones, de gran ayuda – sobre el background del libro, pero sin abarcar un comentario literario. En fin, así empieza el libro y, a partir de ese momento, la vida de la joven da muchos vuelcos. Llega a sufrir la pobreza más extrema, vendiéndose en las calles de los barrios pobres de París por cuatro duros, para que un hombre la tome en una oscura callezuela. Es maltratada por los hombres que frecuenta, echada de su casa, zarandeada y ridiculizada. Pero también llega a lo más alto, a ser una "devoradora de fortunas", a tener a todos los hombres de clase alta a sus pies, cediendo a todos sus caprichos, arruinándose para poder pasar unas horas con ella. 
Entonces, ¿qué tiene Nana? Ojalá tuviera la respuesta. Quizás es su total despreocupación por todo, su cabeza hueca, su egoísmo, o esa actitud más allá del optimismo ante la vida. Ella se ríe de todo, de sus propias desgracias como de las de los demás, y esto la salva de muchos problemas. Ante todo, Nana es un personaje fascinante porque, a pesar de ser una inculta, basta, pagada de sí misma, sin ningún tipo de vergüenza, consigue "camelarse" (perdón por la expresión, pero estoy segura de que ella también lo expresaría en estos términos) a todos sus varios amantes y otros hombres de su vida para conseguir que bailen al son de su voluntad. Se trata de su venganza, por haberla hecho lo que es, por haberla abocado a esta vida, ahora ella les extrae no sólo hasta su último céntimo, si no hasta el último ápice de dignidad. Esto, sobretodo, va por el conde Muffat. Un hombre que, hasta que conoció a Nana, era el ejemplo de la rectitud. Pero al verla en el teatro, algo superior a él le dominará por completo, una pasión oscura (seguramente surgida de tantos años de represión), que le hará obsesionarse con ésta mujer.
En efecto, aunque Nana sea una novela homónima, con una prostituta de altos vuelos por protagonista, esto no implica que Zola sólo se centre en su vida. También hay lugar para otros miembros de casa nobles o burguesas. Esto sienta una oposición entre el mundo de Nana y el mundo, aparentemente tan recto y puro y, sobretodo, tan alejado del de la protagonista. Sin duda alguna, el autor denuncia la hipocresía de su sociedad, que tolera ésta explotación de las mujeres con buena cara, siempre que no sea fuente de escándalo. Además, las situaciones por las que pasa la joven no son nada fáciles. El escritor nos muestra escenas durísimas de maltrato y otras muestras de violencia y crueldad. En lo que se refiere al sexo, domina el arte de contar lo que ocurre en la alcova de Nana de una forma no muy explícita, pero que el lector puede entender perfectamente. Esto es cierto en la mayor parte de la novela. Luego hay un par de escenas en que directamente cuenta bastante bien – sin llegar a ser una novela erótica, lejos de ello, no hay nada remotamente romántico o excitante – lo que hacen, las "perversiones" a las que recurren para entretener a los señoritos (y esto debió causar escándalo cuando se publicó, en 1880).

En conclusión, Nana es, con razón, una de las obras más conocidas de Émile Zola. Se acerca a un problema de la sociedad de su época – que, desgraciadamente, perdura en la actualidad – y lo hace con su agudeza, con su gran capacidad para captar y describir ambientes. Y con un personaje, como es el de Nana, excepcionble e inolvidable. Quizás soy yo, que me acostumbro a su estilo, pero cada vez se me hacen menos pesadas, densas y descriptivas (de esto sí que no falta) sus novelas. En fin, ¡os animo a leerlo!

Los mensajeros de Oz


Normalmente no escribo entradas de cariz personal pero Polly me ha dado un excelente motivo dándome a conocer el grupo de bloggeros que forman parte de Los mensajeros de Oz
Se trata de una iniciativa en beneficio de la fundación Luis Olivares, que consiste en escribir relatos, tomar fotografías, hacer dibujos, para niños. Estos se compilarán en un libro y todos los beneficios irán a parar a esta fundación que está formada por padres y familiares de niños que padecen o han padecido cáncer. 

Considero que mis habilidades a la hora de escribir – y mi imaginación – se quedan cortas para participar activamente en éste proyecto, pero humildemente hago esta entrada para difundirlo en la medida que pueda. Me parece una iniciativa encomiable y espero poder hacer algo más por ellos en el futuro. El cáncer es... no hay palabras para describir la enfermedad ni lo que hace al ser humano. Ésta enfermedad puede llegar en cualquier momento, justamente porque es tan difícil de detectar, y tiene efectos inmediatos y devastadores. Si ya es difícil para un adulto, es imposible imaginar lo que puede ser para un niño o joven, a quién aún le queda tanto por vivir, y que... en fin, no quiero hablar de lo que no conozco, y además siendo un tema tan delicado y doloroso para muchas personas.
Lo increíble es que las personas que pasan por ello – y sus familias – sean capaces de sacar ésta increíble fuerza de sí mismos para seguir adelante, para tener esperanza y ser optimistas, para luchar y, a pesar de por todo lo que pasan, seguir buscando la felicidad. Y, si este proyecto puede ayudar a hacer sus vidas un poco mejores, a dar ayuda en la investigación para ésta enfermedad, es ya algo admirable y, espero, poder contribuir aunque sea de esta forma. 

En fin, os dejo su web por si tenéis alguna duda o si os interesa participar en el proyecto.
También tienen dirección en twitter y facebook.

5 feb. 2013

Reseñas Express #6

Hace, ya ni me acuerdo, mucho tiempo leí La princesa de Clèves de Madame de LaFayette, una mujer noble francesa del siglo XVIII, y recientemente decidí animarme con dos de sus historias cortas, La princesa de Montpensier y La Condesa de Tende. Desgraciadamente su lectura no fue tan estimulante como la anterior. Por una parte, la narración es una burda descripción de eventos parecida a "La princesa volvió a su castillo, para estar allí varios meses en la compañía del Marqués de X, haciéndose amigos muy rápidamente. Tres meses más tarde, dadas unas circunstancias Y y Z se encontró al caballero de G, y sus ojos le evitaron, aunque sus mejillas ardientes la traicionaron". Así que se obvia desarrollos de relaciones entre personajes que podrían ser interesantes, para pasar a describirnos escenas muy minuciosamente. Realmente no hay una evolución de los personajes, simplemente la autora va moviéndolos de allí para allá, dejándoles reposar tres meses comprimidos en una frase, para llegar al punto en que tiene que cambiar el curso de la historia. Además, al haber sido escrita en el siglo XVIII, la moral está muy presente. Sus historias siempre siguen el mismo patrón: una joven noble bella y virtuosa y un joven hermoso y valiente (noble también, faltaría más) están enamorados pero por ciertos motivos (generalmente, ella está casada) no pueden vivir libremente su amor. Tras pasar por ciertas visicitudes, confesarse sus sentimientos, intentar verse a escondidas y demás, la virtud "triunfa", condenándolos a la muerte para no romper la moral o a una vida triste y solitaria. Tachán. De La princesa de Montpensier se hizo una película el año pasado, cuyo tráiler tampoco me ha acabado de convencer.

Tras leer Las uvas de la ira y La perla decidí leer De ratones y hombres de John Steinbeck. Por si no sois familiares con la historia, trata de dos hombres, George y Lennie, unos jornaleros en los Estados Unidos hacia la década de los treinta, que sueñan con ahorrar suficiente dinero como para comprar su propio terreno y vivir decentemente de sus ganancias. Existe una particularidad, Lennie tiene ciertas deficiencias mentales por lo que, aunque no es más que un niño grande, dado su enorme fuerza y tamaño, a veces causa más problemas de los que es consciente. El autor trata básicamente de ésta relación de amistad, de cuán unusual es en un mundo en el que los hombres están solos, abandonados a su suerte. También trata de sus sueños, inalcanzables, que todos sus compañeros saben imposibles, pero que aún así se suman a ellos, a creer que pueden tener un futuro así. Pero Steinbeck bien se cuida de dejar claro en el mundo en el que viven, los jornaleros siempre serán unos muertos de hambre, y que los terratenientes podrán seguir explotándoles.
Es un libro muy corto, eché de menos la poesía en la prosa del libro, es mucho más directo, pero a la vez con una menor carga de crítica social. Aún así, es una historia muy enternecedora.

Escritores, literatura y París, ¿qué puede ser mejor? Todo esto, y más, es lo que el lector encuentra en París era una fiesta de Ernest Hemingway. El autor, mirando atrás hacia esos años de su vida, relata su tiempo en la capital francesa. El libro está compuesto de capítulos cortos que narran ciertos aspectos de su día a día: su trabajo, su afición (y la de su mujer) por las carreras de caballos, la primavera en París, su encuentro con Ford Madox Ford (el escritor de El final del desfile), etc. Su descripción del París de la época es increíble, debió ser un lugar muy bullicioso, lleno de artistas y jóvenes promesas. Entre ellos se encuentra F. Scott Fitzgerald (el autor de El Gran Gatsby y Suave es la noche) con quién Hemingway estableció un estrecho vínculo de amistad. A veces se me hacía algo incómodo pensar de que estaba leyendo sobre cosas, personas, que realmente existieron, detalles (quizás no muy íntimos, pero escenas de su vida privada), pedazos de ellos mismos, era casi como el nivel extremo del fangirl/cotilla. Pero me lo pasaba tan bien leyéndolo... Además, es, en mi opinión, una excelente introducción a su autor (del cuál no había leído nada hasta ahora, pero que seguro que leeré más en el futuro). La forma de escribir de Hemingway es muy particular y yo, acostumbrada a escritores del XIX o que en todo caso son proclives a una descripción minuciosa, me encontré con un estilo poco familiar. El escritor es de pocas palabras, pero muy concisas, no gasta en frases subrayando las cosas, o en adjetivos. No te puedes perder ni una palabra de lo que escribe. Y me gustó que todo estuviera tan concentrado. En fin, muy recomendable para quiénes esten interesados en conocer ese mundillo, o los que quieran leer algo de Hemingway. También gustará a los que se lo pasaron genial viendo Midnight in Paris (la película está bastante inspirada en éste libro). Además, las reflexiones del escritor sobre su vida, su tiempo allí, cómo percebía las cosas, y las amistades y otras relaciones que allí trabó son todo un tesoro.

2 feb. 2013

La inquilina de Wildfell Hall de Anne Brontë


Pocos son ya los libros escritos de la mano de alguna de las hermanas Brontë que me queden por leer. Hasta ahora, una de las "manchas" en mi expediente era la segunda, última,  y más conocida, obra de Anne Brontë. 

Resumen: Gilbert Markham es un joven, heredero de unas tierras, que siente cierta inclinación por Eliza Millward, la hija de un pastor protestante. El libro, escrito a forma de cartas, empieza con el anuncio de que Wildfell Hall vuelve a estar alquilado (quizás sólo me pasa a mí, pero me pareció un gran eco a Orgullo y Prejuicio de Jane Austen), en ésta ocasión por una joven viuda, Helen Graham, que viene acompañado de su hijo de cinco años, Arthur, y de una única criada. Al principio, Gilbert no sentirá ni tan siguiera curiosidad por la nueva inquilina pero poco a poco, cuando la conozca en un par de reuniones sociales, verá que es una mujer extraordinaria y irá enamorándose de ella. Pero hay un secreto, algo terrible que ella parece reticente a confesar, se interpone entre ellos.

Opinión: Creo que La inquilina de Wildfell Hall es una novela que debió causar escándalo cuando se publicó, en 1848. Quizás no por la crudeza de sus escenas – ese mismo año salieron a la luz Mary Barton de Elizabeth Gaskel y algún libro de Charles Dickens, no de crítica social –, si no por ser libro claramente feminista, en especial para la época. A través del diario íntimo de la protagonista, abarcando desde el inicio de su primera "temporada" hasta su quinto año de matrimonio con Mr. Huntingdon. Allí, Anne Brontë expone con suma claridad y precisión la sumisión que debe subir la mujer a lo largo de su vida. Primero, ante sus padres o tutores, que desean una boda a toda costa, sea por motivos monetarios sea simplemente para deshacerse de ella. O de los jóvenes elegibles como maridos, que les prometen una vida conyugal de ensueño, pero que sólo buscan una niñera y ama de llaves que les deje hacer lo que les parezca. Tras la boda, la mujer está completamente a la merced de su marido, siendo casi (o sin el casi) de su propiedad, no pudiendo valerse de sí misma, y con la ley en contra. Una esposa se halla absolutamente sola, aislada, sin poder recurrir a nadie para remediar su situación. No sólo eso, si no que la sociedad asume que su rol es aguantar el yugo del matrimonio, y seguir sonriendo a los invitados como si todo fuese como la seda. Los sufrimientos de la protagonistas y demás personajes femeninos son notablemente explícitos. Las depravaciones de los hombres no sólo se limitan a las ya casi aceptadas infidelidades, si no que también tienen graves problemas de alcoholismo e incluso de maltrato hacia sus mujeres. 
Los personajes femeninos son bastante distintos los unos de los otros. Por supuesto, Helen es todo un ejemplo, que pasa de la dulce e inocente niña, creyendo que con su amor puede cambiar a un hombre, para convertirse en una mujer tenaz y decidida, que busca liberarse de su marido. Pero hay otras mujeres, algunas más débiles que Helen, y otras que, justamente, disfrutan haciendo sufrir a sus maridos. En cambio, en el caso de los hombres no hay excepción, todos son ruines, de débil voluntad, mentirosos, egoístas, egocéntricos,.. en fin, un sinfín de adjetivos para dejar claro que causan verdadera repulsión y disgusto al lector, ni uno se salva. Bueno, quizás el narrador, Gilbert. Aunque es cierto que éste sólo es un mero receptáculo para la autora, un personaje con escasa identidad a parte de ser el vehículo transmisor de la historia. De hecho, para ser más Helen quién decide, quién crea y hace avanzar la historia, que su narrador. 
Pero hay algo en esta novela que no me acabó de convencer, que hizo que tampoco me entusiasmase mucho. No puedo decir exactamente el qué, pero intentaré encontrar puntos que me incomodaron. Quizás el primero sea la cantidad de referencias religiosas, no, la religiosidad del personaje principal, Helen. Esto es algo que me pasa también con Charlotte Brontë, sobretodo en sus primeras novelas. ¿Y qué les pasa a las Brontës? Pues que su padre era un miembro de la Iglesia anglicana (y además pasaron gran parte de su infancia en un internado, viviendo en condiciones bastante precarias) por lo que, supongo, deberían recibir una amplia educación religiosa. También está el hecho de que en aquella época todo hijo de vecino debía conocer bien las Escrituras y, por supuesto, la mayoría eran devotos creyentes. Por lo tanto, dadas las circunstancias, no sorprende que los personajes de sus novelas sean unos cristianos modélicos. (Hay que decir que no todos los libros de esa época hacen tanto hincapié en este aspecto, aunque siempre está más o menos presente creo). La extrema bondad, piedad y benevolencia de Helen, sus intentos, siempre bienintencionados, de llevar a su marido por el camino de la redención, etc, me ponían algo nerviosa. Pero esto, me temo, es más una culpa achacable a mí que al libro. Luego está la trama, a mí se me hizo bastante lenta, con una narración algo densa; no tenía especial ganas por continuarlo. Y, como he mencionado antes, los personajes no son extremadamente interesantes.

En conclusión, creo que La inquilina de Wildfell Hall es una novela de lectura obligatoria para cualquier persona aficionada a las hermanas Brontë. Creo que incluso se pueden encontrar ciertas similitudes entre ésta y Jane Eyre, no en la trama, si no en el tema de la independencia de la mujer. Es un buen libro, pero se debe tener en cuenta el contexto en el cuál se escribió.

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