30 ene. 2013

The Classics Club – Meme de Enero


En 2013 continúo con mi reto de leer clásicos y sigo encantada formando parte de The Classics Club. Y con esto llega el primer meme mensual del año:
¿Cuál es el libro del reto que más te ha gustado de los que has leído hasta ahora?
 Éstas preguntas del tipo '¿Cuál es tu libro favorito?' siempre me ponen muy nerviosa porque, francamente, me siento incapaz de decir solamente un libro. Participar en este reto me ha dado la oportunidad de leer un montón de libros geniales – algunos de los cuáles estaba muy lejos de sospechar su genialidad, y otros que me decepcionaron, pero da igual –, que me han encantado por razones muy diversas. Es tan difícil comparar libros en términos de cuál ha gustado más. Claro que es sencillo clasificar libros que no han podido acabarse, o que hacerlo ha sido una tarea bastante ardua, pero una vez llegamos a novelas que han significado algo, que han tocado una cierta fibra del lector, a mí me parece imposible discernir cuál es superior a cuál. ¿Es la lúcida visión del futuro de la humanidad de Margaret Atwood en El cuento de la criada superior a las poéticas reflexiones vitales de Marguerite Yourcenar en Memorias de Adriano? ¿Es la pasión de Victor Hugo por la Revolución Francesa en El Noveinta-y-tres inferior al retrato sin piedad de la sociedad americana de los años 50 de David Yates en Vía Revolucionaria? ¿Como comparar Suave es la Noche de Fitzgerald con Días de Birmania de Orwell? ¿O con la monumental obra Las uvas de la ira de Steinbeck? Son libros tan únicos, tan distintos los unos de los otros y tan increíbles que compararlos sería reducir ciertos de sus rasgos a parámetros que se puedan medir...
A mí entender, no se puede. O, al menos yo, me siento incapaz de hacerlo.
Creo que, de forma más explícita o implícita, el lector ya clasifica los libros, a través de su experiencia pasada, de los libros que ha leído antes, y del gusto literario que ha ido formando. Pero, siento repetirme, otra cosa es poner un libro delante de otro. 
¿Qué libro me ha gustado más? No lo sé. Con todos he disfrutado muchísimo, y eso es lo que cuenta. Cada uno me ha aportado algo distinto, sea en el mero placer de su lectura, o porque he aprendido algo, sobre mí misma, sobre el ser humano, sobre una cierta época. etc. Y no pienso discriminar a ninguno de estos anteponiendo a uno de ellos.

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Podéis comparar libros? ¿Qué os parecen las listas del tipo 'Top 10'?

27 ene. 2013

El palacio de la Luna de Paul Auster


Hace unos meses leí La trilogía de Nueva York de Paul Auster, que me encantó. Al cabo de poco, un amigo mío me recomendó El palacio de la Luna y, siguiendo su consejo, lo he leído.

Resumen: Marco Stanley Fogg es un joven estudiante en Nueva York que decide dejarse llevar por la vida, literalmente abandonándose a que el azar y el exterior decidan por él, al saber de la muerte de su tío, quién cuidó de él después de la muerte de su madre. Pero esto le llevará a conocer a personas increíbles, a descubrir historias que van más allá de la imaginación y a conocerse a sí mismo, y lo que quiere hacer con su vida.

Opinión: Quizás sea algo erróneo decir de que el libro trata de la juventud de M. S. Fogg puesto que la estructura de la novela se parece más a Las Mil y Una Noches. Durante la odisea particular de Fogg – siendo personal como a través de una gran parte de los Estados Unidos, éste encuentra a otros personajes, que le cuentan su historia. Y dentro de esas historias el narrador te sumberge en otra historia, dando la impresión de submergirte en un verdadero universo. Esto, a mí personalmente, me encantó. Tener esta sensación de "profundidad", pero, a la vez, todo está narrado de una forma muy natural, estas historias llegan al lector de una forma en la que casi ya no se da cuenta, y ya está embarcado en ella, surcando el río de la vida del personaje. 
De hecho, algo que también es interesante, son las "casualidades" en esta novela. Quizás a algunos les puede parecer algo forzado, que se ve un poco amañado, pero a mí me pareció parte de la intención del autor (algo que me recordó a La trilogía de Nueva York), establecer su derecho de poder manejar los hilos, de forma visible, de la trama. Pero no sólo esto. En primer lugar, está la omnipresencia de la luna a lo largo de toda la novela, pero no quiero desvelar nada más. También está plagado de referencias literarias, empezando por el apellido del protagonista, Fogg, como el de La vuelta al mundo en 80 días de Jules Verne. A mí me divirtió mucho, y aproveché para apuntar un par de obras. 
Y los personajes... a mí, sin duda, el que me ha fascinado es Thomas Effing, un hombre mayor que contrata a Fogg para que sea su ayudante, que tiene una personalidad que te hace odiarle y quererle a la vez. Y, también, la historia de su vida, o la que él cuenta, es fascinante. ¡Pero no quiero desvelar nada más! Sólo quiero decir lo suficiente para que os animéis a leerlo, y disfrutéis con sus aventuras, y con su peculiar forma de ser. Hay muchos otros personajes pero, lo que también me ha parecido interesante es... No puedo dar ejemplos pero he percibido como si el carácter de los protagonistas determinase su destino. Lo que les ocurre pero, sobretodo, como acaban, parece ser algo completamente coherente con como son (no especialmente con sus actos, que tienen consecuencias, si no algo más... más implícito en cierta manera). No sé, la verdad es que con todos los personajes me lo he pasado muy bien.
Además, la novela se expande a lo largo de todo el siglo XX en sendos lugares de los Estados Unidos, dando una compleja imagen no sólo de sus paisajes urbanos y naturales, si no también de su sociedad. A mí me sorprendió la soledad de todos los personajes. El hecho de que una vez se les acaba el dinero, o les ocurre algo, estan completamente solos y en contadas ocasiones pueden recurrir a alguien. Es algo que quizás aquí no estamos tan acostumbrados. Pero, a parte de esto, la sensación de aislamiento del personaje principal, de su retraimiento en sí mismo, que empaña todo el libro y su narración de los eventos.
Desgraciadamente hay un pero (aunque no muy relevante): no he "sentido" nada. La lectura de El palacio de la Luna me entretuvo mucho y me deleitaba con el estilo de Auster (realmente, me encanta). Pero más allá del puro placer literario de leer algo extremadamente bien escrito, no sentía empatía por sus personajes, ni me sentía dentro de la trama. Simplemente, había algo entre este libro y yo que no encajaba, por mucho que tuviera buenísimos personajes.

En conclusión, El palacio de la Luna es una muy buena novela, que ciertamente me recuerda a la sensación que me dejó La trilogía de Nueva York (aunque éstas tres novelas me gustaron mucho más, me sorprendieron y me parecieron muy originales). Creo que es de lectura muy amena, con geniales personajes y, aunque conmigo quizás no haya habido "chispa", esto no quita de que a otros lectores les pueda pasar y de que sea, sin duda, un libro excelente.

24 ene. 2013

Ángeles e Insectos de A. S. Byatt


Desde que leí Posesión a finales de 2011 que he ido buscando libro de A. S. Byatt. Primero fue El libro de los niños y ahora toca Ángeles e Insectos.
Se trata de dos novelas cortas situadas en la Inglaterra victoriana, un ambiente en el que la autora se mueve con soltura.
En el primero, Morpho Eugenia, Byatt escribe a través de la voz de William Adamson, un joven apasionado del mundo de los insectos, que ha pasado los útimos diez años de su vida en el Amazonas. En el camino de vuelta a casa su barco naufraga y con él todas sus posesiones, con lo que se encuentra sin blanca, sin posibilidad de ganarse la vida. Afortunadamente, uno de los hombres a quién enviaba especímenes del Amazonas, el señor Alabaster, se ofrece a acogerle en su casa y allí quedará prendado de su hija mayor, Eugenia.
El libro recorre los siguientes años de la vida de William, que, sin poder creer su suerte, logra desposarse con la bella Eugenia. Además de su historia, la novela contiene muchos otros "documentos", algo típico de Byatt, como un libro escrito por Adamson o unas fábulas sobre insectos. De hecho, gran parte del libro trata de las observaciones de Adamson sobre el mundo de los insectos y nos brinda incontables datos sobre el reino de las abejas y hormigas (entre otras) y sus distintas especies. Además, esto también da pie a discusiones más filosóficas, no sólo sobre la selección natural (la teoría de Darwin era muy discutida en aquella época) pero también sobre el determinismo. En realidad, todo lo que el protagonista observa en el comportamiento de, por ejemplo, las hormigas se puede poner en paralelo a lo que ocurre en su vida. Sin embargo él, un científico nato, es incapaz de verlo.
En general, aunque a veces se puede hacer algo denso, me entretuvo bastante esta historia, con las tribulaciones de William, incapaz de ver lo más obvio, y su desarrollo como personaje a lo largo de la novela.
El segundo es Conjugal Angel, que se adentra en el mundo del misticismo y prácticas espiritualistas en la Inglaterra de finales del siglo XIX. En ésta ocasión, el punto de vista va cambiando. Sea a través de Mrs. Papagay, una mujer que ha perdido a su marido en el mar, y tiene ciertas dotes para comunicarse con el más allá. O Sophy Sheekhy, una joven que es realmente una médium y puede comunicarse, ver y sentir, a los espíritus que vagan por la tierra. O de Mrs. Hearnshaw, una esposa que ha perdido a sus últimos cinco recién nacidos, y está desesperada por encontrar la respuesta a tanto sufrimiento. También leemos los pensamientos de Mrs. Jesse, una mujer ya madura, que vivió un corto pero intenso amor de joven, del que aún no ha podido recuperarse, y además, es hermana de Alfred Tennyson (que también aparece en la novela). De hecho, Emily Jesse (antes Emilia Tennyson), es un personaje que realmente existió. A través de su hermano conoció a otro poeta, Arthur Hallam, y en muy poco tiempo se comprometieron, nunca llegando a casarse debido a que Arthur murió, a los veintidós años.
Por esta razón, la historia está llena de poemas de no sólo Tennyson y Hallam, pero también de otros poetas románticos (con una suerte similar a la del joven Hallam), como John Keats. Aunque tenía una idea vaga de quién era Tennyson, nunca había llegado a leer ninguna de sus obras, y me han parecido bellísimas (además, es uno de los pocos Poetas Laureados del Reino Unido). Es algo que me encanta de los libros de la autora, es que siempre 'ganas' algo mucho más que leer una historia, te enriquece con conocimiento. 
Me interesaron mucho las concepciones y opiniones de los personajes victorianos – que Byatt tan meticulosamente retrata en su moral, sus miedos y prejuicios – sobre, no sólo la muerte y lo que puede haber tras ella, si no también sobre los espíritus, sobre las prácticas para comunicarse con ellos, y como encajaba todo esto en un mundo tan... encorsetado.

En fin, cada vez tengo más la sensación de que Byatt es una de esas escritoras que te gusta o la odias, raramente existe un término medio. Así que no sé si recomendaros el libro o no, todo depende de como os llevéis con la autora. Afortunadamente para mí, parece que no tengo problema en leer su prosa, y de hecho me gusta, he llegado a acostumbrarme a su forma de escribir y de introducir "extras" en sus novelas, como poesías (¡y además descubres autores nuevos!). Además, siempre disfruto con la ficción histórica, sobretodo si está tan bien documentada como esta.

21 ene. 2013

Siddharta de Herman Hesse



Por allí en Junio decidí rebuscar entre las estanterías de mi casa y encontré dos libros que me llamaron especialmente la atención: La trilogía de Nueva York de Paul Auster y Siddharta de Herman Hesse

Resumen: Siddharta, el protagonista de la historia, es un joven brahmán que crece rodeado de las enseñanzas de sus maestros y de las de su padre, que le prepara para ejercer la profesión propia de su casta. Sin embargo, Siddharta, no se contenta con ese nivel de espiritualidad, si no que su alma busca llegar a la perfección, al nirvana

Opinión: Siddharta es uno de esos libros del que has oído hablar – más por la vía pasiva que por la activa – pero, normalmente, no tienes ni idea de qué trata. A mí se me hacía extraño pensar que un escritor alemán ganador del Premio Nobel escribiese una novela situada en la India de los tiempos inmemoriales. Pero era un "clásico" y, por A o por B, siempre suelen conseguir que los lea. 
Básicamente el libro trata de la búsqueda de Siddharta por la perfección, la unión con lo único, y un sinfin de etcéteras sinónimos, a lo largo de su vida. Primero, lo intenta por la vía que le han enseñado de pequeño: la paciencia, la meditación y el ayuno. Siguiendo este camino, abandona su familia y, junto a su inseparable amigo Govinda, se une a los samanas – personas que vagan por el mundo sin posesión alguna, pasando su tiempo meditando y ayunando –, con los que pasa tres años de su vida. Al cabo de ese tiempo, llegan a sus oídos la reputación de una especie de gurú, Gotama, que ha conseguido hallar la paz espiritual. Después va "probando" otra cosas, ganando experiencias vitales, encontrando nuevas fuentes de conocimiento que no necesariamente se encuentran en los libros y conociéndose a sí mismo. 
Los personajes, bueno, a excepción de Siddharta (y con salvedades), todos son muy planos. Govinda, el amigo de Siddharta, bien podría ser comparado a la groupie moderna. También anda en busca de lo mismo que su compañero, pero parece incapaz de sacar ninguna conclusión de sus experiencias, de avanzar sin la ayuda de alguien que le guíe. Govinda es alguien que necesita que le digan lo que debe pensar, cuál es la doctrina que debe adoptar, y así es feliz, pensando que ya ha encontrado la verdad, aunque esto no le acerque ni remotamente más a la paz interior. Esto lo encontrará en Gotama, un personaje a quién me cuesta adjudicarle ningún rasgo característico, a parte de que ya está en unión con su alma, con el todo, que ya ha alcanzado el estado de nirvana, o lo que sea. Aunque quizás es justamente ésta su peculiaridad.
Siddharta… bueno, sí, aceptaré que evoluciona a lo largo de la obra – pasa de ser un joven bastante pedante, sin capacidad alguna de ver al resto de los mortales (con sus penas y alegrías) como a sus iguales; a un hombre mayor con más empatía para con los de su especie. Pero aún así, nunca he conseguido imaginarlo como alguien real, si no más como un vehículo para las reflexiones de Hesse. De hecho, al final de la novela, el último discurso de Siddharta es una conclusión perfecta, haciendo un repaso a su trayectoria vital y espiritual, enumerando las diversas opiniones que ha tenido a lo largo de los años y cómo éstas han cambiado y por qué. Leyendo esas dos páginas uno ya podría captar perfectamente el mensaje del autor (y no tener que leerse el libro entero que, aunque corto, me ha parecido algo denso y, voy a decirlo, aburrido). 
La vida de Siddharta es bastante peculiar, sin duda, pero por algún motivo sus desventuras no me parecieron nada interesantes ni me animaron en la lectura. El autor cuenta sus andanzas siempre en clave de sus ensoñaciones y profundos pensamientos, siempre en términos "espirituales". En parte, es totalmente comprensible, ya que dudo que el objetivo del autor fuera narrar una historia de aventuras, si no transmitir un mensaje muy específico sobre la búsqueda de uno mismo y de la "paz". Por otra parte, no necesitaba a Siddharta (ni tantas páginas) para conseguir su objetivo, dejando a un lado de que seguramente sería mucho más efectivo. 
Aún así, hay que reconocerle que el libro te hace reflexionar, aunque sólo sea para estar en desacuerdo con el autor. Pero no siempre es así, debo admitir que tiene argumentos interesantes, como su total rechazo a cualquier doctrina que predique tener la respuesta para hallar ese reposo de alma que muchos buscan, si no afirmar que ésto sólo se puede hacer a través de uno mismo, siguiendo su propio camino, estando atento e impregnádose de todo lo que ofrece la vida y la naturaleza que nos rodea.
No queda mucho más por decir de éste libro, en la mayoría de ediciones no llega a las 200 páginas. Es cierto que sorprende que fuese escrito en 1922, me pregunto cuál fue la reacción de los lectores de la época ante tal novela, quizás más abierta de lo que pensamos. ¿Podría existir algo equivalente en la actualidad? ¿O ahora todo este tipo de novelas "espirituales" y/o "filosóficas" están en la sección de autoayuda? En todo caso, nunca he sido muy fan del género.

Concluyo ya, tampoco es cuestión de irse por las ramas, sobre Siddharta. Yo, personalmente, no lo recomendaría, en el sentido de que no me ha aportado nada (o muy poco) tanto en términos de mi forma de ver la vida o en entretenimiento durante su lectura. Eso sí, quizás algunos estén interesados por lo que les pueda decir a ellos el libro – no tiene porque tener el mismo efecto que sobre mí– o simplemente sientan curiosidad. 

19 ene. 2013

La violeta del Prater de Christopher Isherwood


Hace unos meses leí La violeta del Prater de Christopher Isherwood. Hoy, de casualidad, estaba echando un vistazo a los posts de mi blog y no veía por ninguna parte su reseña… ¡ha desaparecido! De veras que yo la escribí, me acuerdo de haberla escrito y de, más o menos, lo que ponía. Pero ahora no tengo forma de encontrarla, ¿la habré borrado sin querer? La verdad es que ha sido un poco dramático, aunque muy divertido si alguien me hubiera visto buscar por el ordenador dónde podía estar la dichosa reseña. Pero en fin, todo ha sido en vano y me hace muchísima rabia. Así que voy a hacer otra, porque se lo merece. Pero me excusaréis porque será algo menos formal y (desgraciadamente tengo poco tiempo ahora y mi memoria no está tan fresca como cuando lo acabé) corta.

En fin, ¡La violeta del Prater! Es el título del guión que le piden a Christopher Isherwood (sí, él es el mismo protagonista, como en Historias de Berlín) que ayude a corregir, junto a un célebre directo de cine austríaco. Esto transcurre a mediados de la década de 1930, después de que Christopher haya vivido de primera mano el auge del nazismo mientras visitaba Berlín. Cabe decir de que lo que ocurre en ésta novela es completamente ficticio, el autor se inspiró de algunas de sus experiencias pero, sin duda, no está directamente basado en algo que ocurrió realmente. Parte de la novela es presentar lo que era el mundo del cine en aquella época. Desde la redacción de un guión hasta el proceso de grabar, y luego editar la película hasta estrenarla en el cine. El narrador era totalmente ajeno a las exigencias de la productora, de los agentes de publicidad, de los periodistas; y luego de los técnicos y los actores.
Él es un autor, algo conocido por aquél entonces, y no sabe cuán diferente es escribir un guión de escribir una novela o un relato. Todo este cuadro del mundo del cine es bastante cómico, hilarante por momentos, e Isherwood sabe transmitir a la perfección el sentido de caos, incertidumbre y descontrol. Porque, "La violeta del Prater" no es más que una comedia romántica (y musical) de la peor calidad, como las que suelen salir a pares en verano en la actualidad. Esto irrita al protagonista, pero más que a nadie irrita a Bergmann (el director de cine) que, por las circunstancias, se ve forzado a aceptar este trabajo. Pero, viendo todo lo que está ocurriendo en su país, se indigna, se desespera al ver que los ingleses prefieren enterrar su cabeza en una película tonta y pensar que el mundo sigue siendo un lugar seguro y maravilloso, que enfrentarse a la realidad. Una realidad que está haciendo añicos su país y que supone una grave amenaza para el devenir de la humanidad y para la supervivencia de su familia. Cabe decir que Bergmann es un personaje muy extravagante – quizás como lo siguen siendo ahora las celebrities del mundo del cine, o quizás de una forma distinta – que, aunque a veces puede parecer exageradamente cómico, no le quita carga dramática al problema. De hecho, la novela también se centra en la relación que se forma entre el cineasta y el autor, como Christopher logra ir más allá de la superficie de su personalidad y descubrir a un personaje muy interesante. 
Por lo que se refiere al protagonista, igual de interesantes son sus reflexiones. La pasión con la cuál su amigo vive la situación mundial va más allá de lo que él nunca podría llegar a comprometerse. Y esto, a su vez, le hace pensar sobre su grado de implicación en lo que ocurre a su alrededor, pero a su implicación real no un simple apoyo moral, no un simple discurso que se da entre amigos, si no algo que de verdad signifique algo. Es decir, poder entregarse verdaderamente a una causa. Y es un dilema que muchos nos planteamos, al menos eso creo yo. Cuando pasamos del fervor juvenil por algunos ideales, cuando discutimos con compañeros sobre el mal estado del mundo pero, al fin y al cabo, seguimos sentados en un café quejándonos. Esto es lo que ocupa la mente del protagonista durante parte de la novela. Y, al final, hay toda una reflexión que, francamente, no sé muy bien cómo piensa el autor que encaja con el resto de la novela pero bueno, que también es bastante provechosa. 

En fin, me lo pasé bastante bien leyendo La violeta del Prater y sigo teniendo ganas de leer más de Isherwood, quizás A Single Man o Christopher and His Kind. Es una novela muy corta, muy entretenida, con trasfondo histórico y bien escrita!

18 ene. 2013

Las vírgenes y otros relatos de Irene Némirovsky

Creo que no será una sorpresa ver una reseña de una novela de Irène Némirovsky en este blog, y es que no me canso. De leer libros de esta autora. Me gusten más (El vino de la soledad) o menos (Los bienes de este mundo) parece que siempre me apetece leer la prosa de esta autora franco-rusa.

Tras haber leído varias novelas suyas, esta vez he probado con sus relatos cortos, la mayoría de los cuáles fueron escritos entre finales de la década de los treinta y 1942 (fecha de la muerte de Némirovsky). El libro consta de 11 historias, la mayoría de unas veinte páginas, a excepción de "Film hablado", pero de este ya hablaré más tarde. 
En estas historias la escritora hace un retrato completo de la sociedad francesa de su época. Es increíble como en unos pocos trazos puede mostrar de forma tan amplia la mentalidad y las costumbres contemporáneas y además crear personajes con una personalidad tan definida. 
Eso sí, creo que casi todos sus personajes principales, los narradores, son mujeres. Pero son muy distintas la una de la otra. La autora abarca casi todas las edades de la mujer, en  distintas posiciones sociales y en varios lugares de Francia. Así pues, vemos a través de los ojos de una madre de clase media como su hija sigue su mismo camino y se casa con un soldado, lo que la hace reflexionar sobre las deecisiones que ha tomado en su vida y su pasado. Y la historia de una joven criada en un pueblo, cuya madre cuidado de su hermana ya que ella, siendo una "mujer de compañía" no le podía ofrecer nada, y como cede a las tentaciones y a los errores de la gran ciudad. O una mujer que es abandonada por su marido tras quince años de un tórrida relación, y como comparte su visión del amor y de los hombres con dos otras mujeres, que decidieron quedarse solteras. Realmente hay mucha variedad en los temas - aunque algunos me recuerdan a "Ida" y "La comedis burguesa" -, y también de calidad irregular. Todas las historias estan muy bien escritas, ells tiene un estilo impecable, minucioso, con el que facilmente consigue crear un ambiente particular y trasladarlo al lector, pero simplemente hay algunas que, al menos a mí, no me han dicho nada. 
Seguramente la que más me ha gustado es la de "Film hablado", no sólo por su historia, si no también por el modo en el que está escrita. En realidad, su título poco tiene que ver con la trama, si no con el estilo. Es algo que se podría denominar "guión en prosa". En primer lugar, la forma en la que la autora describe los personajes, sus movimientos, como les sigue a través de un habitación, parece más el movimiento de una cámara, con sus close-ups y travellings, que la simple descripción de un entorno. En segundo lugar, el cambio de tiempo o de espacio, es decir el cambio de "escena" no es de golpe, no es un simple punto y aparte con quizás unos símbolos para señalizar el cambio, si no que Némirovsky utiliza imágenes propias de la cinematografía. Sus transiciones son superposiciones, difuminaiones para pasar de un lugar a otro. Por ejemplo, empieza describiendo un collar de perlas, acercándose más y más a él hasta ver, en una de ellas, otra habitación. Eso, es algo que a mí me encantó, no sólo por las imaginativas imágenes con las que hace de la lectura un deleite, si no porque me pareció muy original y, al menos yo, no había visto el empleo de esta técnica en ninguna otra novela.

En conclusión, "Las vírgenes y otros cuentos" es un buen set de relatos cortos a manos de Némirovsky, que raramente defrauda en lo referente a su estilo narrativo, tan fluido y bello. Lo recomiendo en especial a los interesados en los años treinta, en la figura de la mujer en esa época, aunque creo que cualquiera puede disfrutar de su lectura. Eso sí, como no, recomiendo otras novelas de la autora, como Suite Francesa, El ardor de la sangre, Jézabel y Los perros y los lobos.

15 ene. 2013

La muerte y la primavera de Mercè Rodoreda


En segundo de bachillerato leí La plaza del diamante y me juré a mí misma que nunca más de los jamases leería otra novela de Mercè Rodoreda. Sin embargo, mi profesora de literatura me recomendó La muerte y la primavera (además de dos otros libros: La aguja dorada de Montserrat Roig y La doctrina del shock de Naomi Klein que me encantaron) y tuve que ceder. Eso sí, he tardado casi tres años en leerlo.

Resumen: Es complicado explicar de qué va la novela sin revelar, bueno, sin revelar la historia, que creo es una de las cosas más impactantes de libro. Todo transcurre en un pueblo en medio de un bosque, sin ninguna referencia espacio-temporal para situarnos, por el que pasa un río. En primavera, los jóvenes van a la cueva a recoger el polvo rojo para pintar las paredes de sus casas.

Opinión: Creo que puedo afirmar que éste es el libro más angustiante y deprimente que he leído nunca (y espero no leer nada peor que esto, os lo dice alguien que ha leído La soledad de los números primos). Y hay principalmente dos factores que contribuyen a que la lectura de la última obra de Mercè Rodoreda te suman en un estado depresivo. 
Primero, la historia. El narrador, del cuál nunca sabremos el nombre (de hecho, de ninguno de los personajes), nos cuenta su vida desde que presencia la muerte de su padre en su pre-adolescencia, hasta su propia muerte. A través de sus ojos descubrimos la vida en el pueblo y sus habitantes poco a poco. Y es algo desolador. Es una pequeña comunidad con tendencias autodestructivas, en la que hombres y mujeres quieren "matar" el deseo, el deseo de vivir y de disfrutar, del que tienen miedo. Es una sociedad que reprime cualquier sentido de placer, y que castiga a quién lo intenta buscar. De hecho, están tan agrios por dentro que sólo se divierten viendo como los demás sufren, como son humillados o como caen en desgracia y se convierten en marginados. Prefiero no entrar en detalles sobre las, peculiares como poco, costumbres de las gentes de este pueblo, sólo decir que pronto el narrador nos lo cuenta, de una forma tan natural y tan terrible, que es escalofriante. Aunque no quizás no haya un misterio, y la vida del protagonista sea, dentro de lo que cabe en un pueblo así, sea "normal", la historia nunca libera al lector de una cierta tensión, una desazón en el pecho que perdura aún cuando no estás leyendo el libro. 
El segundo factor es el estilo de Mercè Rodoreda. Por una parte es un tipo de narración que se podría denominar "hablado". Hay una total ausencia de comas y un uso constante de los "y", lo que hace que la lectura sea casi atropellada, que sigas el discurso del protagonista y, a falta de signos de puntuación, te quedes sin aliento (o su equivalente en la lectura). Creo que, en parte, esto se debe a que sólo cursó dos años de educación primaria, el resto de sus conocimientos los debe a sus propios recursos y a su abuelo. Y, por otra parte, esto también hace que sus recursos estilísticos sean tan... diferentes, tan "extraños" para el lector. Es decir, dada nuestra cultura, nuestras pasadas lecturas, se construye un entorno, en el que ciertas cosas se asocian a otras ("viento cortante", "mejillas sonrosadas", "mirada profunda", etc.); pero la escritora tiene su propio código. Dentro de la crueldad de la historia, las metáforas, las imágenes que usa son extremadamente bellas y poéticas. Una que me impresionó, no sé decir por qué, es "y sentía mi vida delgada como un hilo". Todo es extremadamente visual, a la vez llano pero evocando sensaciones muy concretas y sutiles. No sé como describirlo mejor, es simplemente algo increíble.
Por el resto, es un libro que se puede disfrutar, pero que sin duda entendería mucho mejor con la ayuda de un par de comentarios, o un estudio literario. Da la impresión de que está repleto de símbolos (si mal no recuerdo de mis clases de literatura, Rodoreda le daba bastante importancia a los colores) pero que no sé interpretar. Tampoco se puede esperar mucho de los personajes, no hay intención de estudiar su personalidad y profundizar en su carácter como lo puede haber en La plaza del diamante, me temo que, a su vez, también son símbolos. De todas formas, esto no impide su lectura, simplemente hay cosas que una no sabe muy bien cómo interpretar, o si tienen un significado oculto que se le escapa.

En conclusión, La muerte y la primavera es un libro muy duro, muy deprimente, pero está escrito de una forma tan genial, que compensa, y que es algo que vale la pena leer. Su lectura es toda una experiencia ya que la autora consigue meterte dentro de la historia, transmitirte un cierto estado de ánimo. En cualquier caso, es toda una experiencia.

13 ene. 2013

Escuchando desesperadamente a...

El nuevo single de Miles Kane, Give Up. El que sacó antes, First of my kind me gustó más en directo, donde le escuché por primera vez. A ver si saca nuevo disco pronto y se pasa de concierto por España!

Hoy he acabado con El Malogrado de Thomas Bernhard, que no me ha entusiasmado mucho. En todo caso, allí mencionan sin parar las variaciones Goldberg de Bach, interpretadas por Glenn Gould. Aquí comparto otra versión, de Keith Jarrett, que también me parece un excelente pianista.

A finales de este año leí A Moveable Feast (París era una fiesta) de Ernest Hemingway y no pude evitar escuchar música de los años veinte durante la lectura.... ¡y me ha encantado! Me parece muy divertida, desenfadada, y te entran muchas ganas de bailar (y a mí que ya me gusta el swing...).

12 ene. 2013

El marino que perdió la gracia del mar de Yukio Mishima

 Hace unos meses leí Dojoji y otros cuentos de Yukio Mishima, que me encantaron. Por esa razón en Sant Jordi me animé a comprar una novela suya, El marino que perdió la gracia del mar, cuya sinopsis me interesó mucho.

Resumen: Fusako Kuroda es una joven viuda que trabaja para una tienda de lujo en Yokohama. Su hijo, Noboru, es un estudiante ejemplar a quién le encatan el mar y los barcos. Por su lado, Ryuji Tzukasaki es un marino a bordo de un barco mercante, que ama el mar por encima de todas las cosas, y por el resto es un tipo bastante asocial. Las vidas de estos tres personajes cambiarán al encontrarse.

Opinión: Es un libro que calificaría de "difícil". Su lectura no es amena, no en el sentido de que su contenido sea denso (de hecho el libro tiene menos de 200 páginas) si no por su dureza, en cierta forma, con los personajes y lo que hacen algunos de ellos. Es una lectura dificultosa, a veces me ha costado seguir por las cosas que leía.
El autor se centra en los tres personajes que he nombrado anteriormente, y en los tres Mishima entra en lo más profundo de sus pensamientos. Quizás los más interesantes sean el marino, Tzukasaki, y el chico, Noboru. La madre, Fukuoka, quizás es la más convencional del trío porque es justamente lo que representa, una mujer de mediana edad, de clase media, con unas aspiraciones totalmente burguesas. A través de ella se nos muestra el "nuevo" mundo japonés tras la segunda guerra mundial, con la "occidentalización" de su sociedad y de parte de sus costumbres. De hecho, me hubiese gustado haber sabido más de esa brecha. Pero, a su manera, el autor ya lo hace, a través de los dos otros personajes.
Tzukasaki es un marino que, antes de encontrarse con la familia Kuroda, no quería nada más que su vida en el mar, sin tener mucha relación con el resto de la tripulación del barco. Ryuji se lanzó a la mar porque algo le llamaba, un anhelo de alcanzar la "gloria". ¿Cómo y en qué forma la obtendría? No lo sabía, pero tenía la conciencia, como creo que tenemos los jóvenes, de que algo grande le esperaba, estaba destinado a algo, especialmente él. Y en la mar, algo que le inspira un sentimiento muy particular, cree que lo encontrará. De hecho, los pensamientos del marino son extremadamente oníricos, poéticos y épicos, ensalzando un heroísmo que ya no existe, unos mitos que ha construído y que nunca ha contrastado con la realidad. Pero con treinta-y-tantos empieza a darse cuenta, a reconocer, que quizás éste momento nunca llegaría, que su vida sería posiblemente como cualquier otra. Sólo que nunca en tierra firme, nunca con raíces en algún lugar. Por eso, quizás, se ve tentado a entrar en la vida de Fukuoka, como una resignación, una renuncia a sus sueños.
Esto es desconocido por Noboru, que, al principio, idolatra al marino, ya que él también siente pasión por el océano y cree que es una de las pocas cosas "permisibles" del mundo que le rodea. Sí, "permisibles". Porque detrás de su apariencia de un chico estudioso y muy curioso, Noboru oculta otra personalidad muy distinta, asqueada con el mundo que le rodea. Se junta con un grupo de compañeros del colegio, que comparten sus ideas, cuyo jefe se dedica a instruirles sobre las verdades del mundo, sobre lo ruines y miserables que son los adultos, que son personas banales y odiosas que no quieren más que fastidiar y romper la voluntad de los jóvenes. Ellos se creen poseedores de la verdad, que tienen todo a su alcance y que pueden cambiarlo todo, y que sólo las convencionalidades y los adultos se lo impiden. Para pasar por encima de esto, deberán liberarse de todas las pasiones y, para probarlo, deberán someterse a ciertas pruebas. Su "filosofía", es una que choca frontalmente con el mundo en el que viven y quizás, como reacción a este cambio a la fuerza, a la "ocupación" estadounidense.
Todo esto va acompañado con un estilo impecable de Mishima, con unas descripciones de los paisajes que se mezclan con las emociones de las personajes, que viste con elaboradas y bellísimas metáforas. Como describe el sutil cambio en los personajes, lo que ocultan en su alma y los sentimientos encontrados que no consiguen transmitir con la suficiente claridad en palabras, unos instrumentos traicioneros para ellos. 

En conclusión, es un libro que... hay que tener fuerzas para leer. No es una lectura "amable", Mishima no se anda con miramientos y a la vez que puede ser extremadamente poético, también puede ser extremadamente crudo. Es un libro muy interesante, muy intenso, lo recomiendo especialmente para los interesados en la literatura japonesa.

9 ene. 2013

Nuevo en la estantería #12



En estas fiestas siempre acabo con mi estantería de libros por leer hasta arriba del todo. Desde el día 25 me han regalado más libros y yo he aprovechado algunas 'rebajas'. Si algo tienen estos libros en común son que no tengo ni la más remota idea de qué tratan. Bueno, sobre La vacante imprevista (me regalaron la traducción) sí que tengo algo de información, con la cantidad de publicidad (y de blogs reseñándolo) que tiene es algo imposible no conocer el libro y su sinopsis.
Creo que cada vez intentaré saber menos sobre los libros que compro (y que leeré en el futuro), fiarme de las recomendaciones de GoodReads, de amigos, bloggeros, premios... leer por encima el resumen y... ¡confiar!
Por eso, no os pondré un resumen de los libros, si no qué me empujó a comprarlos :)


Nunca he leído nada de Javier Marías. De hecho, mi conocimiento de literatura española moderna (y clásica, de hecho) es bastante escasa. Éste verano alguien me recomendó Todas las almas, subrayando de que, sabiendo de mi interés por la cultura británica, éste me gustaría particularmente. Y esto es todo lo que sé. Ah, y que le dieron el premio Nacional de Narrativa por Los Enamoramientos en 2012 (que rechazó). Espero leer este libro pronto. Es bastante corto, lo que le suma puntos en su favor, con lo que es posible leerlo durante el trimestre. Y además está en castellano, lo que es un cambio ya que la mayoría libros que tengo ahora por leer están en inglés o en francés.




No tengo ni idea de cómo llegué a saber de la existencia de The Observations (Las observaciones) de Jane Harris. Seguramente fue a través de alguna de las recomendaciones de GoodReads. De vez en cuando, como si no tuviera suficientes libros pendientes por leer, le echo un vistazo a las sugerencias de la web y siempre hay algo que me llama la atención (y enseguida lo añado a mi "wishlist"). Ésta novela no estaba entre mis prioridades pero estaba en la FNAC y la vi por casualidad, me encantó la portada y recordé haberla añadido a mi lista (y estaa a un precio razonable). Sé que es ficción histórica situada en Inglaterra, creo que la protagonista es una criada, y hasta aquí llega mi conocimiento sobre la novela.



A David Mitchell ya le conocí leyendo Mil Otoños y El Atlas de las Nubes, por lo que se merece toda mi confianza. Lo encontré en una librería cercana a mi casa donde hacían rebajas. Si he de ser sincera, me planté allí a las 9h30, la hora de apertura, para estar allí la primera y poder ver todas las novelas antes de que nadie las cogiera. La verdad es que no habían muchas novelas, la mayoría eran libros de ensayo y libros de arte, pero por casualidad encontré una copia de Black Swan Green (Negro Cisne Verde), nueva, de tapa dura, y por un euro! No pude creer mi suerte y, aunque no tuviese ni idea sobre qué iba la novela, no quise arriesgarme a perder una oportunidad como esta.




Si no recuerdo mal, vi por primera vez The Light Between the Oceans (La luz entre los océanos) de M. L. Stedman fue en el 'movers and shakers' de GoodReads del mes de septiembre y, más tarde, cuando ganó el premio (de la misma web) a mejor ficción histórica de 2012. Además, varios de mis amigos de esta red le han dado buena puntuación, así que creí que podría ser un buen libro. Sé que pasa en algún lugar perdido, alguna isla, cerca de Australia, y creo que en algún momento del siglo XX. Y nada más.







¿Qué os parecen? Vosotros, ¿peferís una apuesta segura al comprar un libro? ¿o os gusta arriesgaros? ¿Miráis muchas reseñas o artículos de opinión literarios?


Y... así es como ha quedado mi estantería tras el frenesí navideño, un total de treinta-y-dos libros (soy yo, ¿o parecen más? O quizás es porque algunos son gigantescamente largos xD)

6 ene. 2013

The Classics Club Readathon: Wrap-Up


Buenos días! Ayer participé en el Readathon – una maratón de lectura – organizado por The Classics Club, un grupo de lectores amantes de los clásicos del que soy miembro desde abril. Aproveché la ocasión para leer Notre-Dame de París de Victor Hugo. Tuve que acostarme tarde para poder acabarlo, ¡pero me alegro de haber empezado el año así!
Aquí os traigo los posts que publiqué ayer (que ahora borraré). 

8h45
 Hoy me he levantado pronto, a las siete, y en seguida me he puesto a leer. Al cabo de un rato he desayunado, naranja y un delicioso té negro con toffee. A estas horas he acabado de leer el libro primero de El jorobado de Notre-Dame de Victor Hugo. Pero son sólo unas 86 páginas, aún me queda mucho por delante, para ser exactos, me quedan 507 páginas por delante, ¡espero poder acabarlo hoy! De momento el libro... me parece muy lento. Toda la primera parte es meramente introductoria, poco a poco van saliendo Frollo, Quasimodo y Esmeralda, y con la mención de este personaje cierra el capítulo. Se nota que es uno de los primeros libros de Hugo, lo publicó a los treinta años, estoy notando mucho la diferencia entre éste y El Noveinta-y-tres, que fue su última novela. Emplea fórmulas como "para la mejor información del lector" o "si el lector puede imaginar" o cosas por el estilo. También tiene una tendencia de irse bastante por las ramas. Pero no quiero desanimarme aún. De momento me parece extremadamente descriptivo y con bastante paja, con razón tiene casi seiscientas páginas. De todas formas, estoy resuelta a acabarlo, ¡aunque tenga que estar hasta las tantas leyendo!

 12h
¡Hola de nuevo! ¿Qué tal todo? Yo sigo con la lectura de El jorobado de Notre-Dame de Victor Hugo. Y, poco a poco, voy avanzando. Como se supone que esto es un maratón de lectura intento apartarme de las demás redes sociales como Facebook, Twitter, Goodreads, Tumblr, aunque de vez en cuando vaya blogger para postear las entradas. De todas formas, ¡es muy difícil resistirse! Por eso he decidio ir a dar un paseo por la ciudad para no tener tantas distracciones. Eso sí, he estado muy cerca de chocarme con personas (y farolas) más de un par de veces. Por suerte he encontrado un pequeño parque muy agradable dónde seguir leyendo. (Y sí, el color de mis uñas combinan perfectamente con el de la portada xD)
La historia se está poniendo más interesante, estoy ya casi a la mitad, aunque hay ciertos capítulos en los que a Hugo se le va un poco la pinza entre descripciones y cavilaciones suyas. Eso sí, hay una parte sobre el impacto que tuvo la invención de la imprenta sobre la Historia de la humanidad y sobre la arquitectura que me ha parecido muy interesante. Ah, y no se parece mucho a la versión, que yo recuerdo, de Disney xD

18h30
¡Buenas tardes! Sigo con mi lectura de Notre-Dame de París de Victor Hugo. Voy avanzando y ahora ya voy por la página 419 (de 592!). Tengo ganas de abofetear a Esmeralda por lo tonta que es. Cuasimodo de momento ni fu ni fa... Por muy odioso que pinten a Claude Frollo no me cae mal e incluso me da algo de pena. Y me lo paso genial con Pierre Gringoire (un personaje que, desgraciadamente, se olvidaron en la peli de Disney, POR QUÉ? es casi el mejor de toda la novela) y su desmesurado cariño por la cabra de Esmeralda. Lástima que hace bastantes páginas que no sale... En fin, creo que conseguiré acabar este libro hoy. Pero de momento estoy tan saturada de leer que creo que iré a dar una vuelta... y pasearme por alguna librería cercana xD 


23h
Esta es ya mi última entrada para el Readathon organizado por The Classics Club. Me faltan menos de cien páginas para acabar Notre-Dame de París de Victor Hugo. La acción se está precipitando a los alrededores de Notre-Dame, en la plaza de Grève (la actual plaza del Hôtel-de-Ville), dónde se están reuniendo todos los personajes principales. La verdad es que ya tengo ganas de terminar éste libro, más adelante pondré la reseña completa, y más seria, de la novela (muuucho más adelante porque aún tienen que salir las reseñas del libros que leí el año pasado #fuckyeahscheduling). Ésta experiencia me ha gustado, es interesante dedicarse sólo un día a leer (aunque a veces leer muchas horas seguidas cansa mucho y tenía que descansar haciendo otras cosas) y espero poder tomar parte en otros eventos parecidos a lo largo de este año.


4 ene. 2013

Premio – Campaña: Fomentando la lectura

Ante todo, muchas gracias a Magrat por el premio. Os animo a que visitéis su blog, un lugar maravilloso donde descibrir series, libros y películas de época.

Las reglas de este premio son las siguientes: avisar a los blogs nominados, indicar 10 blogs a los que nominas para que continúen la labor y se pueda seguir promoviendo la campaña.

  1. Entre montones de libros
  2. La danza de las letras
  3. Pluma, espada y varita
  4. Qué leería Jane Austen
  5. Arias de agua
  6. Atlántida
  7. Cargada de libros
  8. Carmen y amigos
  9. El universo de los libros
  10. Camino literario
Además, hay que responder a la siguiente pregunta: ¿Qué libro aconsejamos para alguien que empieza a leer?

3 ene. 2013

Ampliación del campo de batalla de Michel Houellebecq


Cuando estuve en París me compré bastantes libros y éste es uno de los últimos que tengo por leer. Michel Houellebecq es un autor muy conocido en Francia, que ganó el premio Goncourt en 2010 (uno de los premios literarios más prestigiosos del país). Aunque Ampliación del campo de batalla es ya uno de sus "clásicos", publicado en 1997.

Sinopsis: El protagonista, que se mantendrá en el anonimato a lo largo de toda la novela, es un ingeniero informático que trabaja en una empresa que se encarga de instalar software, principalmente en distintos organismos de la Administración Pública. Ronda los treinta, tiene un salario razonable y un pisito a las afueras de París, hace dos años que no tiene una relación estable, no tiene familia ni amigos, y se pasa su día observando el comportamiento de los que le rodean.

Opinión: Al acabar este libro no podía decidir si me había gustado o no, pero ahora creo que tengo la suficiente perspectiva como para afirmar que no es un libro que haya disfrutado particularmente.
El protagonista es un ser humano que le disgusta la sociedad, le repugna y repulsa todo lo que tiene que ver con ella, por lo que adopta una actitud cínica del que observa a un lado. Y es básicamente lo que hace, describir de una forma bastante neutral lo que transcurre a lo largo de su día a día, deteniéndose especialmente con las personas a las que se encuentra. Pero siempre mantiene una actitud distante respecto a todo, no parece tener nada que le motive, y no se siente parte de la sociedad, por lo que se cree legitimado para examinarla y para llevar a cabo experimentos sociológicos. Supongo que el autor quería generar algún sentimiento de repulsa, de indignación, alguna reacción en su lector para hacer que el protagonista se convierta en alguien tan ruin, con el que difícilmente se puede tener ningún sentimiento de empatía. Pero, dejando a parte sus acciones y la valoración que pueda hacer de ellas (cosa totalmente irrelevante), lo que quizás menos me gustó fue la forma en la que está escrito.
Es como la esencia de lo francés. Por una parte el autor utiliza, para la mayoría de pensamientos del narrador, un lenguaje bastante basto, compuesto de argot, ciertas expresiones "populares", y sintaxis disconexa. Lo que siempre da un aire cool y supuestamente realista. Por otra parte hace un derroche de palabras complicadas, de discursos grandilocuentes, pero que en realidad están huecos. A lo largo de la novela el narrador (que no es más que el emisario de Michel Houellebecq) expone sus teorías sobre el sistema económico y la sexualidad de nuestra época. Pero lo hace de una forma tan pretenciosa y pedante que es imposible no exasperarse ante tanta vacuidad. Realmente, admiro su capacidad para construir frases complejas, que a primera lectura parecen contener la respuesta al sentido de la vida, pero que en realidad son palabras vacías.
Y para acabar, vayamos a examinar dichas reflexiones, por una parte todas las consecuencias que tiene el liberalismo sobre el individuo, como le "extrae su esencia", etc etc. Y la parte del liberalismo sexual, similar a la desigualdad que provoca el capitalismo salvaje, unos ligando tanto y otros tan poco (en serio, tuve que aguantarme la risa al leer tales despropósitos). Y el protagonista se pasa todo el tiempo cavilando sobre dichos temas, a parte de la angustia del paso del tiempo, un tiempo que claramente no quiere/puede aprovechar, lo que, claramente, acaba trastornándole un poco.

En conclusión, ha sido una lectura... curiosa, que, aunque no me haya gustado, creo que no me "arrepiento" de haberlo leído. Era un autor por el cuál sentía curiosidad, que ahora está satisfecha y dudo que nunca vuelva a leer nada suyo. No quisiera no recomendar este libro, supongo que va a gustos. A mí me pareció algo similar a El Club de la Lucha, pero con mucha más pompa y menos contenido real.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...